Desequilibrio de género: aún hay carreras y profesiones dominadas por los hombres

CIUDADANOS Por
Avanzado el siglo XXI, las brechas laborales en algunas especialidades todavía sorprende. En el mundo de la inteligencia artificial, por ejemplo, existe una importante brecha entre los profesionales de todo el mundo: sólo el 22% son mujeres, en comparación con el 78% de hombres
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Que en pleno siglo XXI haya que seguir hablando en el Día Internacional de la Mujer de brechas de género y desigualdades laborales es, por lo menos, singular. Que la maternidad siga siendo la causa por la que -ante igual capacitación- se priorice a un hombre para ocupar un puesto, polémico.

Según datos del Instituto de Estadística de la UNESCO (IEU), menos del 30% de los investigadores del mundo son mujeres. Los datos del IEU también muestran hasta qué punto trabajan estas mujeres en los sectores público, privado o académico, así como en sus campos de investigación. Pero para realmente reducir la brecha de género, se debe ir más allá de los números difíciles e identificar los factores cualitativos que disuaden a las mujeres de seguir una carrera en ciencias, tecnología, ingeniería y matemática (STEM).

Numerosos estudios encontraron que las mujeres en los campos de STEM publican menos, se les paga menos por sus investigaciones y no progresan tan lejos como los hombres en sus carreras. Sin embargo, hay muy pocos datos a nivel internacional o incluso nacional que muestren el alcance de estas disparidades.


Sin embargo, los relevamientos en algunas profesiones dan cuenta de estas diferencias y, si bien mejoró de un tiempo a esta parte la participación femenina en niveles de Gerencia y de Jefatura/Supervisión, dos niveles jerárquicos en los que las mujeres crecieron sostenidamente desde 2012; al contrario, el incremento en la participación femenina es escaso en altos niveles jerárquicos, a nivel de Dirección y Dirección General.

Según los datos de Mercer, consultora global líder en Recursos Humanos, que relevó la presencia de las mujeres en el ámbito laboral según los niveles jerárquicos, en comparación con el año pasado, se reflejó una mejora en la participación femenina en los niveles de Jefes y Supervisores -de 28 a 35%-, en el nivel de Gerencia -de 27% a 30%- y, en menor proporción, también se registró una mejora en los niveles más altos de la estructura jerárquica de las corporaciones en la participación femenina: a nivel de Director creció la presencia de las mujeres, de 15 a 16%, lo mismo que a nivel de Director General, el máximo cargo en las organizaciones, de 6 a 7%.


En el único nivel en el que se registró una caída de la participación de mujeres fue en el de Analista, de 46% en el 2017 a 44% en el último año.

Estos datos surgen de la Total Remuneration Surven 2018 en la que participaron 452 empresas líderes nacionales y subsidiarias de multinacionales de distintas industrias.

"El esfuerzo de las empresas se empieza a reflejar en los números de participación femenina, aunque falta mucho todavía. El tema está instalado en la mayoría de las organizaciones; además, a medida que vaya ocurriendo el recambio generacional, la tendencia a la paridad naturalmente va a acelerarse porque las nuevas generaciones tienden a ser más abiertas a los conceptos de paridad", explicó Ivana Thornton, directora de Career de Mercer.

En relación al salario, se registra una diferencia en el salario mensual de 8% a favor de los hombres, considerando a todos los niveles jerárquicos. A nivel de Gerencia General la brecha salarial fue la más alta, de 21%, mientras que a nivel de Director, el nivel jerárquico inmediatamente inferior a éste, la diferencia es de 7%, una reducción de dos puntos porcentuales respecto del año pasado. Mientras que los hombres ganan más en todos los niveles de la organización, la menor diferencia se encuentra en el nivel de Gerencia, con solo un 4% a favor de los hombres. A nivel de Jefaturas, la diferencia es de 5%, al igual que la brecha en el nivel de Analistas, nivel que mejoró 2 puntos porcentuales respecto del año pasado. La encuesta es realizada anualmente por Mercer, a firmas líderes del mercado local de distintos sectores de actividad, entre subsidiarias de multinacionales o grandes empresas locales.


En ese sentido, según datos de la Cámara de Empresas de Software y Servicios Informáticos de la República Argentina (CESSI), sólo un 26% de quienes trabajan en la industria son mujeres. Los hombres, que ocupan el 74% de las posiciones, representan el 77% de las posiciones semi-senior y senior (o sea, las de mediana y alta jerarquía).

Además, sólo el 32% de las empresas tiene al menos una mujer en el directorio. En Silicon Valley, sólo el 30% de los trabajos son ocupados por mujeres.

En la misma línea, el Global Gender Gap Report, un informe anual realizado por el Foro Económico Mundial en conjunto con LinkedIn, que tiene como objetivo proporcionar nuevas evidencias sobre la paridad de género en el nuevo mundo del trabajo analizó el estado de esta brecha en el campo de la Inteligencia Artificial (IA) y cómo repercutirá en el resto de los sectores e industrias ya que se la considera como uno de los principales impulsores de cambio en el mercado laboral.


Los puntos más importantes del informe revelaron que:

– La IA es un motor de cambio importante dentro de las transformaciones provocadas por la Cuarta Revolución Industrial, y puede servir como un marcador clave de la trayectoria de la innovación en todas las industrias.

– Las habilidades de IA están entre las especializaciones de más rápido crecimiento entre los profesionales de LinkedIn. Existe una importante brecha de género entre los profesionales de IA en todo el mundo: sólo el 22% son mujeres, en comparación con el 78% que son hombres. Esto representa una brecha de género del 72% aún por cerrar.

– Los tres países en los que el talento de IA es más prominente son los Estados Unidos, India y Alemania. Por su parte, la Argentina, junto con Brasil y México se encuentra entre los países con la mayor brecha de género en la IA ya que solamente el 17% del grupo de talentos de IA es femenino.

– El ritmo al que las mujeres y los hombres adquirieron habilidades de IA progresó en conjunto, sin embargo, el número de mujeres que indican que tienen habilidades de IA en LinkedIn es mucho menor.Más de la mitad de todos los profesionales que poseen cierto nivel de habilidades de IA están empleados en dos industrias: Software/Servicios de IT y Educación, que representan el 40% y el 19%, respectivamente, del grupo de talentos de IA. Las mujeres empleadas en la industria del Software/Servicios IT representan el 4.7%, y en el sector de la Educación comprenden el 4.6%.


Las mayores brechas de género en las industrias se pueden encontrar en Manufactura (33%), Energía y Minería (34%), y Software/Servicios IT (42%). En el otro extremo del espectro, en tres industrias, la proporción de mujeres es mayor que la de los hombres: Educación, ONG y Atención Médica.

Las mujeres con habilidades en IA son más propensas que los hombres a ser empleadas como analistas de datos, así como puestos de investigación, gestión de la información y docencia. Los profesionales masculinos de IA están mejor representados en roles como ingeniero de software, jefe de ingeniería, jefe de IT, director ejecutivo, etc.; posiciones que son más lucrativas y de mayor nivel jerárquico.

"Para romper el ciclo de desequilibrio de género, es fundamental garantizar que las mujeres en todas las etapas de sus carreras se inspiren para participar activamente en el desarrollo y uso de las nuevas tecnologías. Lograr la paridad de género en campos clave como la IA requiere una comprensión de las formas en que las brechas de género se manifiestan en diferentes industrias, ocupaciones y habilidades", consideró Edson Balestri, gerente de LinkedIn Talent Solutions para la región de Sudamérica hispanohablante.


Alejandra Roitman es ingeniera en sistemas desde 2007 trabaja en Belatrix, una empresa argentina desarrolladora de software que nació en Mendoza y ya tiene sede en Buenos Aires y varios países de la región. Desde 2013 se desempeña como Scrum Master y hace dos meses -además- es coach de líderes de proyectos.

"No sé por qué me metí en la carrera, de hecho empecé a estudiar sociología y en paralelo me inscribí en la UTN de Mendoza; me fui dando cuenta sobre la marcha de qué se trataba", se sinceró la mujer en diálogo con Infobae.

Cursaba el quinto año de la facultad cuando una profesora, su actual gerenta, la llevó a su empresa que estaba arrancando con el área de quality assurance (qa) y luego de un comienzo en el área de desarrollo ocupó el puesto de QA Leader.

"Emprendí el camino del liderazgo, después se empezó a hablar de metodologías ágiles (el rol es scrum master, es un facilitador entre el equipo y el cliente) y me aboqué a esta función que desempeño hace siete años", contó Alejandra, que hace dos años y medio se mudó de su Mendoza natal a la oficina que la empresa abría en Buenos Aires.


Y pese a que en su caso la inserción laboral fue casi "natural", aseguró que no es lo que ocurre en la mayoría de los casos.

"En este rubro en especial, debido a que somos muy pocos profesionales, vivimos una situación que podría decirse que es ajena a lo que vive el país", observó Alejandra, que recibe entre cinco y diez ofertas laborales al mes. "Yo no tengo hijos, pero en general los beneficios y flexibilidades para las madres en este ámbito son cada vez mayores", agregó.

Y así lo confirmó Verónica Oliveto, coordinadora de Recursos Humanos de la empresa donde trabaja Alejandra: "La política para madres implica reducir la jornada laboral para la hora de lactancia y trabajar medio día desde sus hogares. Este beneficio es muy valorado, ya que permite pasar mayor cantidad de tiempo con sus hijos pequeños, especialmente, durante el primer año de vida".

Además, la modalidad de trabajo remoto "es muy valorada por quienes buscan pasar más tiempo en sus hogares ofreciendo la posibilidad de almorzar en familia o bien, ahorrando tiempo destinado a viajar desde sus casas al trabajo, incluso reduciendo costos destinado a transporte y comidas, entre otras cuestiones que pueden hacer de éste un apreciado beneficio". "Se establece como política la posibilidad de optar por esta modalidad al menos una vez a la semana, algunas personas trabajan en sus casas dos o más días a la semana", señaló.

Sobre la tan mencionada brecha salarial de género, destacó: "Los salarios se definen en función de bandas salariales por categoría dentro de cada una de las áreas de trabajo dentro de la compañía. Valoramos el expertise y seniority, el género no es un aspecto a considerar en este análisis".

"Voy al médico", una frase dicha al pasar que refleja lo que ocurre en la medicina
Un estudio del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo reveló que en medicina las especialidades más ligadas al control de situaciones de riesgo, manejo del estrés y resistencia física son dominadas por los hombres, mientras que las mujeres se destacan en las relacionadas con la empatía y el cuidado infanto-juvenil.

Según muestra la más reciente publicación de género del PNUD en la Argentina, Género en el sector salud: feminización y brechas laborales la proporción de mujeres médicas se duplicó, y en la actualidad alcanza al 46,3% del total de médicos y al 51,9% en edad activa. Esta transformación convergió en una "feminización profesionalizada": desde una presencia mayoritaria de mujeres entre sus técnicos y operativos, a una presencia también mayoritaria entre sus profesionales.

Sin embargo, a pesar de esta transformación, las creencias y estereotipos hacia las mujeres médicas persisten, especialmente en ciertas especialidades. La feminización profesionalizada de la medicina no se produjo al mismo ritmo en todas las áreas. Por el contrario, la distribución no es aleatoria. Hay especialidades con clara presencia de mujeres, y otras de varones. No sólo Cecilia Grierson no pudo lograr su sueño de ser cirujana: dos siglos más tarde, el quirófano sigue siendo un espacio pensado y ejercido predominantemente por hombres. Las estadísticas son elocuentes: al menos 90% de las y los médicos en cirugía general, neurocirugía, coloproctología, cirugía vascular, traumatología, cirugía de tórax, cirugía de cabeza y cuello y cirugía cardiovascular son hombres.


El quirófano es un ámbito donde el "control de situaciones de riesgo", "el manejo del estrés" y la "resistencia física" son entendidas como atributos masculinos. Así lo expresa un cirujano general, coordinador del servicio de un hospital en el Área Metropolitana: "El hombre se siente más cómodo que la mujer con determinado nivel de estrés. Debe haber algo del género en el cual naturalmente hay un nivel que no quieren pasar, o no se sienten preparadas para pasarlo, y se transforma en una barrera". Por su parte, un cirujano general, coordinador de servicio, manifiesta "había que estar preparado como un soldado para ir a la guerra: un entrenamiento duro físicamente, duro emocionalmente. Es muy difícil que una mujer pueda superar eso".

Con todo, un nuevo Día Internacional de la Mujer encuentra a las profesionales de muchas áreas dando pelea por lo que les corresponde: igualdad de posibilidades que los hombres ante el mismo puesto y oportunidades de crecer en sus carreras. Ya no son aquellas obreras textiles que salieron a las calles de Nueva York a protestar por las míseras condiciones en las que trabajaban y dieron origen al día. Hoy son médicas, ingenieras, técnicas. La meta parece no haber cambiado tanto, más de 160 años después.

Fuente: Infobae

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