NO VUELVEN MAAAÁS Vs VAMOS A VOLVEEER

EDITORIAL Por
Una luz de esperanza se encendió en el seno de una sociedad hundida en la desigualdad y a merced de las más oscuras maniobras institucionales
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Isaias Abrutzky Isaías ABRUTZKY / Especial para R24N 

Todo llega a su tiempo, y así -en agonizante espera- también llegó el 27 de octubre y las urnas dieron su veredicto. Volvió Alberto, artífice de una unidad peronista muy difícil, pero que supo construir paso a paso, con enorme paciencia, hasta convertirla en  signo de una nueva era.

Y volvió Cristina, enorme, mostrando una estatura política inmensa y una resiliencia que muy pocas mujeres en la historia pudieron exhibir. Cedió -en una jugada maestra- el bastón y la banda, pero desde su sillón de la Cámara de Senadores de la Nación escuchará a los legisladores de todos los partidos dirigirse a ella, respetuosamente, como “Señora Presidenta”. Y desde allí, con su aquilatada experiencia parlamentaria, dejará en el olvido el triste papel de su antecesora, la impresentable Gabriela Michetti, a quien hasta sus propios socios arrojaron al tacho de residuos, reemplazándola por un campeón mundial del panquequismo. 

Y queda también atrás, hundida en la evidencia psiquiátrica, una extravagante legisladora que a la par que se atribuía la encarnación de la República, vociferaba que a ella y sus cómplices solamente los desalojarían muertos de la quinta presidencial. 

Volvieron a encenderse las luces de la escultura de hierro que exhibe la imagen de Eva Perón en el icónico edificio de la Avenida 9 de Julio. La llave que permanecía en off desde hace poco menos de cuatro años se encendió, no por disposición de los funcionarios a cargo sino por decisión -rebelde e imperiosa- de los trabajadores. 

Cambiaron los tiempos, y el Macri que se envalentonaba una vez más con el “Sí se puede”, hubo de reconocer que no se pudo, y dejar de lado una soberbia que fue creciendo al comprobar que tener su tropa en la calle daba mejor resultado que mantener un ejército de invasores de las redes sociales vomitando injurias y mentiras. 

Ahora deberá disputar el liderazgo de su espacio con el único propio que finalizó triunfador en la compulsa, su antiguo lugarteniente en la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. El domingo 27, este personaje de aspecto de película Batman estampó a fuego su carácter de ganador, así como  su anterior jefe el rótulo de vencido. Y esta es una diferencia crucial en términos políticos. 

Pero hay otro rasgo distintivo entre ambos posibles líderes de la oposición que se viene: Rodríguez Larreta es producto de un linaje ilustre, al menos en la forma en esta calificación se entiende en la Argentina. Su bisabuelo Carlos - uno de los fundadores junto a Lisandro de la Torre del Partido Demócrata Progresista- ocupó el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores, durante dos presidencias: la de Manuel Quintana y la de José Figueroa Alcorta, entre otros muchos sitiales de privilegio nacionales e internacionales. En la reseña de Wikipedia, de donde están tomados esos datos, se señala también que “Es conocido por oponerse al voto secreto en la Argentina”. 
En una nota de abril de 2015, el sitio laizquierdadiario.com, a su vez, nos cuenta de quien renovó su mandato en la administración porteña que “su tío abuelo fue el Procurador General de la Nación, Horacio Rodríguez Larreta, que el 10 de septiembre de 1930, junto a los integrantes de la Corte Suprema José Figueroa Alcorta, Roberto Repetto, Ricardo Guido Lavalle y Antonio Sagarna, avaló el golpe de estado de José Félix Uriburu que derroco al radical Hipólito Yrigoyen, renunciando a su papel de custodio de la Constitución burguesa y de los derechos y garantías individuales”.

Pero es muy ilustrativo dar un vistazo a la página "El Patriciado del Río de la Plata", que explaya el linaje del más alto exponente actual de la familia, y donde uno encuentra, entre otros, los apellidos Alvear, Martínez de Hoz, Álzaga Unzué, Peralta Ramos y Blaquier, entre otros que históricamente cortaron el bacalao en la Argentina. 

Frente a semejante descendencia (no muy honrosa a gusto de quien esto escribe pero que tuvo y tiene enorme gravitación en el destino nacional ), el presidente saliente solamente puede mostrar (sin que le convenga demasiado) antecesores ligados a la mafia italiana y un padre a quien él mismo calificó de delincuente, aunque tuvo matrimonio con la portadora de un apellido histórica y económicamente gravitante como Blanco Villegas. . 

En fin, todo esto apunta a suponer que en HRL puede pesar más la historia que la circunstancia de haber llegado a donde está de la mano de Mauricio Macri, a la hora de discutir liderazgos. 

Los días venideros nos mostrarán en materia económica una intrincada danza entre los responsables actuales, aquellos que tomarán la posta de la administración, el FMI y los mercados. AF deberá moverse con mucha cautela hasta el 10 de diciembre, con un margen de maniobra muy limitado. Pero lo que es urgente e imprescindible es que agregue al pedido de libertad de Lula la firme exigencia de que también se abran las puertas de las cárceles a los presos políticos que mantiene el aparato judicial, de inteligencia y mediático que armó Macri, víctimas del armado de causas pergeñadas y ejecutadas con total desvergüenza.

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