Guillermo Dietrich: “Mi procesamiento ya estaba decidido hace mucho tiempo”

POLÍTICA Por Heretz Nivel
El ex ministro de Transporte se defiende y critica al juez Rodolfo Canicoba Corral por su resolución vinculada a la renegociación de los contratos de autopistas. "El riesgo de que quede defendiendo a las empresas es muy alto, pero lo único que hicimos fue que se cumpla lo que firmaron los gobiernos anteriores", dice
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Guillermo Dietrich dice que no tiene miedo de ir preso y que la causa por la que Rodolfo Canicoba Corral, a horas de jubilarse, acaba de procesarlo por administración fraudulenta por la renegociación de los contratos de Autopistas del Sol S.A. y Grupo Concesionario Oeste S.A., en el 2018, es “100% política”. “El riesgo de que quede defendiendo a las empresas es muy alto, pero lo único que hicimos fue que se cumpla lo que firmaron los gobiernos anteriores”, dice el ex ministro de Transporte de Mauricio Macri, al que el juez le trabó un embargo de $500 millones. Ya habían sido procesados Javier Iguacel, ex director de Vialidad Nacional, y el ex procurador Bernardo Saravia Frías.

—Es su primer procesamiento, ¿qué siente?

—Nunca en mi vida tuve un cheque rechazado, nunca en mi vida entré en un juzgado, prácticamente. Nunca fui a un juzgado ni como imputado, ni como indagado. La primera vez en mi vida que tuve alguna causa fue ahora en la política, principalmente por el denunciador serial de (Rodolfo) Tailhade. Ya había habido una denuncia...

—La de los aumentos en los peajes de Autopistas del Sol.

—Sí, sobre sobre el supuesto conflicto de intereses de (Mauricio) Macri, y (Daniel) Rafecas la desestimó. Esto es una causa 100% política, sabiendo que el trasfondo de esto es que buscan igualarlos, tratando de instalar que somos todos iguales, porque no pueden ocultar los bolsos, los barcos, los aviones, los enriquecimientos multimillonarios de funcionarios, de secretarios. Lamentablemente encuentran un juez que es servicial a este objetivo.

—La resolución del juez dice que “existió un acuerdo previo clandestino que generó un perjuicio económico al erario público”, y que no se resguardaron los intereses del Estado sino que se benefició a terceros.

—El acuerdo clandestino no sé qué es. El juez, aun llamándonos a indagatoria, no nos dejó ver las pruebas que supuestamente tiene. Por la información que tenemos nosotros no existe ni siquiera un mail, porque no existe. Las “cláusulas leoninas” (así lo resalta el juez sobre la renegociación), cuesta creer que el juez pueda definir qué es un buen contrato o qué no. Estas obras se hicieron. Esto era un sistema que las empresas invertían, lo cobraban en peaje, que era en dólares, no era en pesos convertibles, durante 20 y pico de años. Estos contratos se rompieron, y el Estado reconoció que había una inversión no amortizada y así lo reconoció en todas las participaciones que tuvo en los distintos gobiernos, del 2002 al 2015. A su vez los distintos gobiernos se fueron comprometiendo a hacer una renegociación de este contrato, por escrito, con resoluciones, y las fueron incumpliendo. Lo único que hicimos es que cerramos un contrato que habían comenzado otros de una forma muy beneficiosa para los argentinos, el cual de esa inversión reconocida se hizo una quita muy importante, no se puso un centavo, la empresa no se llevó un centavo, sino que la pagan los usuarios de las autopistas durante 12 años, con una extensión de contrato, al igual que muchos otros casos.

—¿Y por qué el juez en la resolución resalta que no se resguardaron los intereses del Estado sino que se benefició a terceros?

—Primero, habría que preguntarle al juez. Básicamente, no tiene en cuenta todos los antecedentes que hay. Cuando me indaga a mí, cuando pone la historia, hay un montón de cosas que las omite. Y omite no solo actos administrativos, como decretos o resoluciones, que son públicas, que están a disposición, sino que omite, teniendo en cuenta que lo toma a Gustavo Gentili, que fue el que manejaba el OCCOVI. La denuncia de Tailhade viene de un informe de Gentili, que hace a fines del 2015, después de estar cinco años en el cargo, cuando se iba, y hace un informe diciendo todo lo que hizo mal AUSOL.

—La renegociación por la que fue procesado se firma en el 2018, pero cuando se empieza a negociar, en el 2016, estaba SIDECO, el holding de la ex familia presidencial, dentro del paquete accionario de AUSOL. De hecho, Abertis (principal accionaria de la empresa concesionaria) va al CIADI el 7 de diciembre del 2015. ¿Ustedes nunca tomaron nota de que estaban negociando con una empresa en la que tenía participación la familia presidencial?

—Era público. Fue investigado por Rafecas y lo desestimó. Vamos a ver la historia de esto. SIDECO era el accionista principal cuando estas obras se hicieron hace veinte años. Tenía el 33,34%. En julio del 2001 vende y se queda con el 10%. Ese 10% después, por una cuestión técnica, se convierte en un 7%. Ese 7% eran acciones E, a los fines de los votos era el 2,34%. No tenían derecho a director, no participaban en las reuniones de accionistas. Es una empresa pública. Todo es público.

—Pero al ser parte de la familia presidencial en su momento, ¿no tenían información privilegiada?

—No empezamos una renegociación de contratos, esa renegociación existía y era pública. Todos lo sabían. Había un decreto del 2006, una adenda del 2009, una resolución del 2011, que siempre decía que había que renegociar el contrato. Nosotros terminamos de renegociar ese contrato. Si hubiesen tenido información privilegiada les hubiese convenido esperar, porque la acción subía mucho más...

—Pero ellos vendieron su participación porque empezaban a hacer ruido las incompatibilidades.

—Salieron de todos los negocios, y salieron con las acciones por mucho menos de lo que valía en la Bolsa. Las acciones las vendieron a 51 pesos.

—¿No a 75,50 como dice el juez...?

—Exactamente.

—¿Y por qué el juez sostiene eso?

—Porque dice cosas erróneas. Porque toma la denuncia de Tailhade, y la toma como propia. El juez dice que la acción subió 3.185%, y subió siete veces más en el gobierno del kirchnerismo. Las acciones suben por un montón de cosas. Si tomo cualquier combinación de fechas, teniendo en cuenta las fechas de las PASO, de las generales, del ballotage o la asunción de Macri, en todas las combinaciones la acción subió más durante el gobierno del kirchnerismo.

—¿Y qué me quiere decir con eso?

—Que esto en sí mismo no generó nada en particular. Las acciones venían subiendo, y no generó una situación particular esta renegociación. ¿Hasta cuándo subían? Nadie sabe: hay veces que vendés y terminan subiendo. Toda esa construcción de que hicimos una renegociación para que la familia de Macri se beneficie es toda una falacia. El porcentaje accionario era mínimo. Objetivamente los gobiernos habían incumplido con este contrato, y se habían comprometido por escrito a hacer esta renegociación.

—También es cierto que Abertis recurre al CIADI formalmente el 7 de diciembre del 2015, con Macri a punto de asumir. ¿Ustedes nunca pensaron o evaluaron que esto se hizo para presionar por esa renegociación?

—El proceso empezó a principios de ese año con notas que se mandaron. En el 2015 el accionista Abertis, que es la empresa de concesiones viales más grande del mundo, le manda a Cristina Kirchner y al canciller, y al procurador de ese entonces, “queremos cerrar esto amigablemente”. En junio lo mandan, y después de las PASO, que nadie creía que Macri podría ganar. En las PASO se presenta un reclamo administrativo previo a la Justicia, y después de cumplirse seis meses del Tratado Bilateral Argentina-España (TBI), se presentan al CIADI. Esperaron hasta último momento porque hasta último momento tuvieron señales del kirchnerismo de que iban a terminar negociando el contrato como se había prometido. Yo describo hechos, no estoy defendiendo a la empresa. Es lo que hay que hacer, no es estar del lado de la empresa, el Estado se compromete en actos administrativos, nosotros concluimos una renegociación que habían comenzado los gobiernos anteriores.

—En su procesamiento, el juez remarca que el reclamo de Abertis en el CIADI era “de imposible acogida favorable” y que los montos eran “excesivos”, y que igual se avanzó con la renegociación hasta el año 2030.

—Nuevamente... Perdemos sistemáticamente los juicios en el CIADI, somos el país con más juicios en el CIADI, somos el país con más juicios perdidos en el CIADI. Cuando expropiamos YPF dijeron que no iba a costar un peso, y se pagaron USD 5.000 millones. Se expropió Aerolíneas Argentinas, y hace dos años tuvimos un fallo en contra por USD 320 millones de dólares.

—Pero en el caso de Autopistas del Sol, cuando acudió al CIADI, ustedes estaban a punto de asumir.

—Pero vos sos un gobierno, tenés una continuidad. No podés desconocer lo que hicieron otros gobiernos.

—El fallo dice que se benefició a las empresas.

—El kirchnerismo cerró cinco negociaciones en el CIADI. La negociación que cerró nuestro gobierno fue muy buena: acá no se puso un centavo. Cero plata. Ninguna de las dos concesionarias se llevó un centavo por parte del Estado. La extensión del contrato ya se había producido en el año 2000, en el gobierno de (Fernando) De la Rúa, y en un acto administrativo del 2009, Julio de Vido plantea que seguramente se va a necesitar una renegociación del contrato, por tarifa. A partir de ahí todas las conversaciones que va teniendo era en la extensión del contrato, que se hablaba hasta el año 2033. Nosotros extendimos al 2030. En el 2009, cuando el gobierno argentino habla por primera vez de extensión de contratos, faltaban 11 años. Cuando llegamos nosotros faltaban tres años. O aumentabas la tarifa, que era un equivalente a $560, impagable, o extendés el contrato para que se pague con el peaje. No es el primer contrato que se extiende.

—Da la casualidad de que dos de las causas que más comprometen al gobierno anterior, una es esta en la que lo acaban de procesar junto a otros ex funcionarios, y la otra es la del Correo Argentino, en ambas está metida la ex familia presidencial. ¿Nunca les hizo ruido?

—La familia presidencial es una familia empresaria que hizo todos sus negocios sin la participación de Mauricio Macri en la política. No son negocios que se construyeron con Mauricio Macri en la política. Cuando Macri llega a la política, salen mayoritariamente de todos esos negocios.

—En el caso de las autopistas recién salieron en el 2017, dos años después.

—Vos necesitás a alguien que te compre. En una de las partes de la denuncia, que el juez creo que en mi indagatoria se hizo eco de eso, es que compra esto una empresa fantasma de un tal Juan Carlos Fernández. Este y su mujer venían comprando acciones de AUSOL desde el año 2006. Desde el 2006 al 2016, compran, antes de que Macri ganara, el 2% del paquete accionario de AUSOL en la Bolsa, que es mucho. Después compran a la empresa Dycasa el 4% de las acciones. Después 3% a otra empresa, ACS, y recién después a la familia Macri. Hoy tienen el 14% del paquete accionario de AUSOL, y hace posiciones estrategias como hizo en este caso.

—¿Qué le dijo hoy Macri?

—No hablé hoy. Me llamó el viernes, antes de la indagatoria.

—¿Y qué le dijo?

—Que esté tranquilo, que hicimos todo bien. Sabíamos que iba a pasar, con una causa política 100%. Todo el mundo tiene mucha confianza.

—¿Alguien que debería haberlo llamado no lo llamó?

—No, tengo 100 millones de mensajes.

—¿Tiene miedo de ir preso?

—No, no. Estoy tranquilo. Siento que el hecho de haber trabajado, y pelear fuerte contra la corrupción, destapar negociaciones, un montón de kioscos, es probable que esto sea consecuencia de eso. Lo volvería a hacer. Pueden entrar a internet y ver las licitaciones, los pliegos. Hubo dos audiencias públicas a las que cualquiera podría haber ido.

—¿Por qué no firmó la renegociación de contratos el ex ministro Nicolás Dujovne? Dujovne invoca en su indagatoria de hoy que no tenía que hacerlo porque no hacía falta, porque la Ley de Emergencia había caído a fines del 2017.

—Porque no tenía que firmar. Cada uno se hace responsable de las cosas que tienen que hacerse responsables.

—¿Hubo en su momento algún cortocircuito con Dujovne por esto?

—No, no. Tuvimos todo el tema de las PPP, pero siempre con Nico trabajamos muy bien.

—¿Usted cree que es el primer procesado de una lista larga de ex funcionarios de Cambiemos?

—No me gusta elucubrar. Siempre he tratado de evitar la mirada de teorías conspirativas. Eso será el tiempo o los analistas quienes lo definan. Seguro, de mínima, esto está dentro de ese proceso de querer ponernos a todos iguales, entonces terminás dando todas las explicaciones de un tema muy complejo. Hay un montón de cosas de este proceso que son muy técnicas.

—¿Autopistas del Sol o el Grupo Concesionario Oeste no incupmlieron nada en estos años?

—Nosotros cobramos 69 millones de dólares de multas. En esta renegociación les cobramos las multas que nunca nadie les había cobrado.

—¿Y se pagaron?

—100%, se pagaron. Cobramos 69 millones de dólares que están dentro del acuerdo integral que se hizo con las dos concesionarias. Te reitero, el riesgo de que quede defendiendo a las empresas es muy alto.

—Parece eso...

—Lo único que hicimos fue que se cumplan las cosas que firmaron los gobiernos anteriores.

—Cuando se fue el kirchnerismo del gobierno, los jueces empezaron a avanzar contra ex funcionarios de ese proceso, incluso hubo muchos de ellos que fueron presos. Ahora pareciera que es igual, pero al revés.

—Mirá, yo no soy un analista de la Justicia. Las causas del kirchnerismo arrancaron mucho tiempo antes y avanzaron mucho tiempo antes mientras estaban en el gobierno.

—Pero se aceleraron cuando dejaron el gobierno.

—No lo sé. Lo único que no tengo duda es que la Justicia tiene que ser totalmente independiente, y buscar la verdad, y un país sin Justicia independiente no tiene posibilidad de desarrollo.

—¿Y usted cree que Canicoba Corral no busca la verdad?

—No tengo ninguna duda de que no, y que mi procesamiento ya estaba decidido hace mucho tiempo.

Con información de www.infobae.com sobre una nota de Federico Mayol

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