Los beneficios de dolarizar

ECONOMÍA Por Alfredo Romano
Un cambio drástico de este tipo deberá ir acompañado de reformas estructurales en el plano fiscal y laboral
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En las últimas semanas se ha ido instalando la posibilidad de llevar adelante una dolarización completa en Argentina en los próximos tiempos. He recibido decenas de consultas respecto a distintas cuestiones técnicas, operativas respecto a cómo sería el proceso; si Argentina está preparada para hacerlo, pero sobre todo si los beneficios exceden a las limitaciones que le impone a una economía cambiar su moneda. Por ello, analizaremos en profundidad los verdaderos beneficios económicos que traerá una dolarización completa acompañado de reformas estructurales en el plano fiscal y laboral. 

Drástica caída de la inflación y recuperación sostenida del salario real

El mayor flagelo que nos ha generado el sistema bimonetario en nuestro país es el aumento sostenido de la pobreza, sobre todo durante los últimos 12 años. Luego de la pandemia, rondaremos el 50% sin ninguna perspectiva en el corto plazo que dicha estadística mejore, al contrario, existen muchas posibilidades que siga en aumento. En Argentina, la pobreza se asocia a la inflación, ya que esta última erosiona a diario la capacidad de llegar a fin de mes de las clases bajas y medias. Lo preocupante es que el próximo año, si no se manipula, será superior al 46%, arrastrando más gente a la línea de indigencia. Es por ello que la dolarización permite solucionar uno de los mayores problemas estructurales de nuestro país, la inflación. Dolarizando la economía, en pocos meses se generará una caída abrupta de la inflación, llegando en el plazo de 24 meses a 1 digito y que se mantendrá en el largo plazo. La vorágine por los precios, por no saber qué puedo comprar con mi salario, desaparece. La impotencia de sentir que mi esfuerzo mensual se licua todos los días deja de ser un problema para todos los argentinos.

La otra cara de la misma moneda es que a partir de una caída drástica inflacionaria, comienza una recuperación sostenida del salario real en Argentina. Si tomamos de referencia el dólar oficial con impuestos, es decir el único accesible para comprar los USD 200, Argentina tiene el peor salario real en décadas, sin proyecciones de una reversión inmediata. La dolarización va a permitir valorizar los salarios de los argentinos y de manera sostenida en el largo plazo. Esto se dará porque además que la dolarización traerá estabilidad macroeconómica, dicho programa será la punta de lanza para volver a elegir el país para desarrollar negocios.

Estabilidad económica y tierra fértil para desarrollar negocios en el largo plazo

Otro de los grandes dolores de cabeza que nos genera transaccionar con pesos pero ahorrar con dólares es que es imposible generar un ámbito fértil para desarrollar negocios en el largo plazo. Este es el caso análogo de poner el carro delante del caballo, es decir, sin moneda es imposible dar lugar a un empresariado, a un sector privado pujante. Consecuentemente, dolarizar nos llevará a la tan ansiada estabilidad cambiaria que necesita un productor, empresario, emprendedor para invertir en el país. Eliminando definitivamente el peso, se dejará de lado la manía por saber cuánto vale a diario el dólar y realmente se invertirán energías en ver cómo desarrollar mejor el negocio que quiero llevar adelante. Aunque parezca una obviedad, la “estupidez” de saber cómo está el dólar todos los días de nuestras vidas, solo consume tiempo, energía y no deja proyectarnos para adelante.

Acceso al crédito de largo plazo para la clase baja, media y las pymes argentinas

Otra de las mayores deudas pendientes que tiene la política con los argentinos se asocia con la capacidad habitacional. A diario vemos nuevas tomas en distintos sectores del país, consecuencia de una mala política económica y de una falta inadmisible de la República por velar por la Constitución Nacional. Sin embargo, dolarizando va a ser posible acceder a créditos blandos de largo plazo para las clases menos desarrolladas. Todos los créditos hipotecarios que históricamente se han sacado en Argentina generan dolores de cabeza y nunca resuelven el problema habitacional ya que el acceso es limitado. La dolarización además de evitar el drama de no saber cuánto voy a terminar pagando si saco un crédito de largo plazo, dará la posibilidad a cientos de miles de argentinos de acceder a los mismos. Porque uno de los mayores beneficios de dolarizar la economía es el desarrollo del crédito, no solo para la compra de una primera vivienda sino también para el desarrollo de las pymes argentinas. Al dolarizar la economía, el riesgo sistémico cambiario desaparece, por lo que genera una caída abrupta en el costo del financiamiento, reduciendo la tasa de interés y prolongando los plazos en el tiempo. Así, los emprendedores, empresarios y argentinos tendrán la posibilidad definitivamente de acceder a créditos de largo plazo para desarrollar y proyectar sus negocios, y lograr su tan ansiada vivienda propia.

Se acaba la maquinita del Banco Central y se limitan los canales de financiar el gasto público

Lo hemos hablado en reiteradas oportunidades y aunque parezca la mayor desventaja, dolarizando se estrangulan algunos canales para financiar al fisco. Es decir, no se elimina el riesgo sistémico del gasto fiscal, pero se reducen las herramientas para llevarlo adelante. La dolarización no permite operar al Banco Central tal como lo conocemos, sino que pierde su capacidad de imprimir billetes y generar sistemáticamente inflación. Es por ello, que, siendo un país tan indisciplinado a nivel fiscal, dolarizar es un excelente puntapié inicial para cortar los canales de financiamiento de los gobiernos y lograr el equilibrio fiscal en el largo plazo.

La dolarización viene indefectiblemente acompañada de reformas estructurales profundas en el ámbito impositivo y laboral

La dolarización sin un plan en el frente fiscal y laboral no tiene proyección de éxito en el largo plazo. Sin embargo, llevar adelante un modelo de dolarización completa en Argentina vendrá acompañado de reformas profundas en el país. La ventaja de dolarizar radica en que es una propuesta tan profunda y disruptiva que necesariamente traerá aparejado profundos cambios en cómo queremos proyectar la política económica por los próximos 25 años. La posibilidad de tomar una decisión tan drástica, pero a la vez tan positiva para el ecosistema económico local, movilizará distintos sectores económicos que hoy carecen de herramientas modernas para operar y desarrollarse. En este caso dolarizar será “mover el avispero” en el ámbito fiscal y laboral para dar lugar a un plan económico consistente con los desafíos que promueve perder nuestra moneda local.

Evitas mega devaluaciones y los defaults repetidos con acreedores internacionales

Dolarizar no significa que todos nuestros problemas como país desaparecerán automáticamente, pero sí brinda una malla de contención distinta para enfrentar el futuro económico. El mayor beneficio que nos brindaría una dolarización completa es la posibilidad de evitar mega crisis, mega devaluaciones, mega shocks económicos, que sólo han esquirlado la salud del pueblo argentino. La dolarización brinda muchísimas más herramientas para evitar defaults financieros y definitivamente, saldríamos de los procesos hiperinflacionarios y mega devaluatorios que se producen en Argentina cada vez de manera más recurrente.

Para concluir, existen desafíos de encarar un proceso de dolarización completa en nuestro país y requiere de un acuerdo amplio para llevarlo adelante. Pero lo que podemos afirmar es que la calidad de vida de todos los argentinos mejorará y que alguna de las tan ansiadas necesidades básicas que viene exigiendo la población hace décadas, como la preocupación por la inflación o la inestabilidad económica, llegará a su fin de una vez por todas.

Alfredo Romano para Infobae

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