La oposición santafesina en una hora crucial

OPINIÓN Por Coni CHEREP*
La lastimosa gestión de Omar Perotti produjo retrocesos en todos las políticas públicas, y generó una crisis institucional de dificil solución
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Llegan momentos interesantes para la política santafesina. La lastimosa gestión de Omar Perotti produjo retrocesos en todos las políticas públicas, y generó una crisis institucional de dificil solución. El dilema de la oposición que definirá dos cosas: las verdaderas posibilidades de recuperar la gestión del Estado, y la definición de un escenario electoral que tal como está, beneficia las posibilidades del peronismo.

La decisión de los radicales santafesinos de convocar a la transformación del Frente Progresista en un espacio más «Amplio» genera ruidos en todos los espacios opositores de Santa Fe. La idea genérica de sumar a sectores que o no forman parte del FPCYS e incluso a algunos de los que antiguamente lo conformaron, pondrá en deliberación a todos los partidos, en los que se enfrentarán discursos «progresistas» y otras más «pragmáticos». El debate promete ser duro y pondrá en riesgo la estabilidad interna tanto de la UCR, como del Partido Socialista. Pero además, provocará ruidos en los sectores que integran la coalición Juntos x el Cambio.

RADICALES LANZADOS

Para los radicales, el asunto se resuelve de manera bastante sencilla: vienen, en Santa Fe, de dividirse y protagonizar una intervención escandalosa. Con la excepción solitaria del ex intendente de Santa Fe, José Corral, el resto de los sectores comprenden que llegó la hora de unificar criterios y ubicarse en fila para pelear, primero las legislativas de este año, y luego, la gobernación en 2023.

Los resultados del 2019 fueron contundentes en ese sentido: la división radical tuvo directa incidencia en la derrota del Frente Progresista. Perotti superó a Bonfatti por menos de cinco puntos porcentuales, mientras que el candidato del tercer espacio, se quedó con un poco más del 16%. Ea división del voto radical, no fue el único motivo de la derrota, pero seguramente el de mayor impacto concreto en los resultados.

Convencidos de eso, sectores que hasta hace meses se consideraban antagónicos, hoy se reúnen y proponen un acuerdo: Desde el ex Ministro Maximiliano Pullaro- referente del NEO- pasando por algunos referentes que oscilaron con pies en un lado y otro, hasta dirigentes que formaron parte de Cambiemos- como Mario Barletta- confluyeron en la necesidad de armar un frente más amplio.

Algunos radicales, como el Diputado Fabian Palo Oliver, no comparten del todo la idea y marcan la cancha: «Hay que poner límites, no se puede construir nada con algunos sectores. A veces es mejor perder una elección, que dejar de lado algunas convicciones».

La mirada de Palo Oliver no es exclusiva aunque sí minoritaria. La mayoría de los dirigentes radicales consultados no dudan: es el momento de ampliar el Frente y sumar a sectores nuevos que impidan una vez más el escenario de tres tercios en Santa Fe. «Los número son bastante contundentes: cada vez que fuimos separados en las elecciones nacionales, quedamos terceros. Le pasó a Contigiani, a Estévez en el 2019 y al propio Hermes en las elecciones a senador», dice un dirigente radical que apunta a terminar con ese esquema y agrega: «A nadie le cabe una sola duda del valor adicional que tiene Miguel Lifschitz como candidato. Está claro que es el mejor candidato y nadie le discute la cabecera del proyecto. Tanto en las elecciones de senadores, como en la de gobernador de 2021. Pero si se repite el escenario y se polariza entre Kirchneristas y antiKirchneristas, las chances de perder son altas. Hay que ensanchar el espacio y dejar solos a Corral y Lopez Molina, que están claramente trabajando para un triunfo del peronismo en octubre»

Un mero repaso por las reacciones en las redes sociales, confirma las observaciones y ya no se trata sólo de los radicales, sino del socio principal del Frente Pogresista: el Partido Socialista.

 
SOCIALISTAS COMPLICADOS

Los Socialistas vienen sobrellevando una pandemia que bajó la intensidad de una interna entre sus dos principales referentes: Miguel Lifschitz y Antonio Bonfatti. Pero además, demoró unas elecciones internas que se iban a realizar el año pasado, con el nacimiento de un nuevo sector llamado BASES, que reclama mayor protagonismo en la conducción partidaria. La principal referencia del sector es el ex diputado Eduardo Di Pollina. Y con él, dos nombres importantes: los ex ministros, Claudia Balagué y Angel Capiello.

Las distancias entre Lifschitz y Bonfatti parecen haberse achicado. Al menos es lo que reconocen todos los que los rodean. Pero las disputas por la Presidencia del Partido tanto a nivel nacional como provincial, no se terminan de resolver.

En ese contexto, cualquier discusión sobre la modificación del Frente, generará tensiones. No todos piensan lo mismo y tampoco todos estarán dispuestos a saldar esa discusión antes de pasar por las instancias electorales internas. Un asunto que leído en este contexto de pandemia y perottismo, parece sacado de un Centro de Estudiantes Universitario. Sin embargo las cosas son así y asoma la sospecha de los intereses del peronismo por agudizar las diferencias internas, alentando al sector de Di Pollina a profundizar las diferencias. Un dirigente del socialismo no duda en poner bajo la lupa las circunstancias y directamente manifiesta esas dudas: «¿Cual es el riesgo? Que el peronismo se meta en la interna y profundice las diferencias. No van a perderse una chance de meter recursos en dañar a la oposición y está claro que tienen intereses objetivos en hacerlo: Nosotros deberíamos evitar una contienda interna. Los problemas se pueden resolver en un debate interno. La sociedad no entiende cuales son las diferencias que se pueden tener, mucho menos si el debate está vinculado a lo partidario«

El manifiesto apoyo de Di Pollina a Alberto Fernandez en las elecciones de 2018, suena como soporte de las preocupaciones. Y así es el asunto, tendrán que cocerse muchas reuniones antes de que las principales referencias empiecen a responder orgánicamente a la propuesta del radicalismo de ampliar la coalición.

Hasta ahora, Lifschitz ha sido muy moderado al momento de referirse al asunto, y esperará avanzar sobre las instancias internas. Bonfatti no se ha manifestado al respecto, y todos esperan una señal de ambos, y de manera conjunta, una señal de dirección. Nadie se anima a anticiparlo, pero el paso del tiempo no es en vano, y se supone que tendrán que hacerlo durante el verano.

Los dos principales intendentes de la Coalición, Javkin y Jatón, se han manifestado de manera distinta. Jatón ha sido explícito en el sentido de fortalecer a la Coalición, aunque no se expresó sobre los alcances. Quienes rodean al intendente de Santa Fe no adelantan mucho, aunque expresan lo obvio: «Acá hay un límite y ese no se cruza: ese limite es José Corral»

 
JAVKIN Y LAS OPORTUNIDADES

El intendente de Rosario dejó trascender a través de uno de sus referentes – el ex diputado Ariel Bermudez- lo que su sector piensa: En principio no aceptan ninguna ampliación, aunque eso suene contradictorio con las acciones del mandatario en la ciudad.

Javkin tiene sin lugar a dudas un partido muy complicado: no sólo tiene que enfrentar a la Pandemia, sino que la violencia y la inseguridad lo tienen en jaque. Sin embargo se ha ocupado de cuidar celosamente sus relaciones con Perotti, sobre el que no ha tenido ninguna queja pública ni critica que llame la atención. Aún en los temas de seguridad. Javkin eligió el camino del silencio y se ampara en un dato que las encuestas siguen manifestando: goza de buena imagen.

Sus diferencias con el ex gobernador Lifschitz se acentúan: Javkin asegura por lo bajo que el socialismo nunca admitió la derrota en las elecciones internas, mientras que desde algún sector del socialismo, le reprochan al intendente cierta ingratitud y la cercanía, a veces exagerada, con el actual gobernador.

Nadie se anima a anticipar los pasos de Javkin, pero quienes lo conocen saben que no es el momento oportuno para arriesgar: «No se anima a criticarlo a Omar, no me imagino enfrentándolo públicamente a Miguel. Sinceramente, no es un momento cómodo para él, y tendrá que resolverlo con suficiente aplomo. Si rompe corre el riesgo de ser el nuevo Corral. Pero no va a vender barato el acuerdo»

LA POLÍTICA, AL FIN

Lo que suceda de acá en más, definirá el escenario santafesino y el propio destino de la oposición. Un triunfo del peronismo en las elecciones legislativas puede ser visto como un apoyo a la gestión provincial, lo que le dará a Perotti un oxígeno que no pudo conseguir hasta ahora con la imagen de la gestión.

La apertura del «Frente» parece más encarado hacia la centro derecha. De hecho algunos radicales incluyen a la propia Amalia Granata como posible componente. Un asesor de la legisladora lo confirma sin vueltas: «Nosotros estamos dispuestos, somo de centro derecha, claro, pero somos republicanos y democráticos. Y extendemos la mano. Esperamos que nos extiendan la mano ellos ahora».

En el PRO, nadie desconoce que el propio vicepresidente nacional del partido, Federico Angelini es partidario de un acuerdo con radicales y socialistas, y algunos se animan a decir que mantiene charlas constantes con referentes de ambos partidos.

«¿A nosotros nos dicen que nos corremos a la derecha? ¿ Más conservador y retrógrado que el gobierno provincial es imposible. Es el momento de determinar las prioridades. Desde el deber ser todos somos claros, pero esto es política. No filosofía» termina diciendo un dirigente radical que empuja el nuevo acuerdo.

Lo que se anticipó hace algunos meses en estas páginas, es hoy el motivo central de la discusión entre socialistas, radicales, y todos sus posibles aliados.

*Para conicherep.com

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