El proyecto para producir la Sputnik V en Argentina está muy lejos de concretarse

CORONAVIRUS Por Nicolás PIZZI
El flamante embajador argentino en Moscú dijo que el Gobierno tiene decidido avanzar “en un proceso de transferencia de tecnología”, aunque aclaró que es un plan a largo plazo. El Fondo ruso ya no tendría intenciones de producir la vacuna en Argentina
S23HPKALXJBWRFHDAGYJ7IJFSY

Apenas unas horas después de la publicación del Decreto que lo puso en funciones, el flamante embajador en Rusia, Eduardo Zuain, habló en medios cercanos al oficialismo y puso en la agenda un tema que el Gobierno venía esquivando: la posible producción de la vacuna Sputnik V en la Argentina. El diplomático se esforzó por aclarar que se trata de “un plan a largo plazo” y que la prioridad es la llegada de las dosis prometidas. Sin embargo, no dio detalles. Según pudo saber Infobae, hasta ahora sólo hubo conversaciones con un grupo selecto de laboratorios argentinos, pero el plan está muy lejos de concretarse.

La producción masiva de la vacuna rusa es un tema crucial luego de que el Fondo reconociera que hay retrasos “de hasta 2-3 semanas”. Desde el comienzo del proceso, los funcionarios argentinos repitieron que los próximos cargamentos iban a llegar desde Corea del Sur e India, pero Infobae reveló este fin de semana que los laboratorios de esos dos países no tienen a la Argentina en sus planes de exportación.

En medio de la polémica por los retrasos (Argentina ya debería tener 5,3 millones de dosis, pero hasta ahora solo llegaron 820 mil), Zuain dijo en una entrevista con El Destape Radio que la determinación del Gobierno es avanzar “en un proceso de transferencia de tecnología, para que eventualmente la vacuna pueda producirse en Argentina”. “Vamos a hacer gestiones para iniciar un proceso que finalice con eso”, apuntó.

Las declaraciones de Zuain no tardaron en llegar a Moscú por canales formales, aunque también informales. Al escuchar los dichos del flamante embajador, una fuente del Fondo Ruso de Inversión Directa (RDIF) que mantiene diálogo fluido con la Argentina respondió ayer que no hay una intención real de producir la vacuna en el país. “Ellos (por los rusos) saben que van competir con otras vacunas que tienen mayor escala de producción”, explicó una fuente local que pidió el anonimato.


En realidad, el tema lo planteó el CEO del Fondo, Kirill Dmitriev, hace poco más de un mes, en una entrevista de la que participó Infobae. “Planeamos producir en Argentina. Ahora tenemos acuerdos para producir en China, Corea, India, Brasil, Eslovenia, otros países. Argentina tiene muy buenas instalaciones, ya hemos empezado conversaciones con varias empresas y esperamos que se inicie la producción en el segundo trimestre (de 2021). Argentina realmente tiene excelentes compañías farmacéuticas y podemos asociarnos con ellas”, anunció Dmitriev a fines de diciembre.

Desde entonces, no hubo avances concretos. “Montar una fábrica desde cero en la Argentina lleva entre 12 y 18 meses y tiene un costo aproximado de 60 millones de dólares”, explicó una fuente del mercado farmacéutico que estudió el proceso de producción de la Sputnik V.

El plan de montar una fábrica estuvo en carpeta al comienzo de las negociaciones con el Fondo ruso, cuando todavía participaba el laboratorio argentino HLB Pharma, que llegó a presentarse ante la ANMAT para registrar la vacuna. Según pudo saber este medio, representantes de ese laboratorio viajaron a China para conocer la infraestructura necesaria e idearon un plan concreto. El resto de la historia es más conocida: el laboratorio fue apartado por el Gobierno argentino y el proyectó quedó enterrado.


El “plan B” tampoco prosperó. “Es cierto que montar una fábrica nueva lleva mucho tiempo. Lo que se podría hacer es que los rusos manden el principio activo y se termine acá”, dijo un infectológo argentino que tiene buena relación con el Centro Gamaleya. No obstante, ese plan también demandaría varios meses de preparación. “Adaptar una planta en la Argentina lleva su tiempo”, relativizó un experto argentino.

El objetivo, en ese caso, sería replicar lo que ocurrió en Brasil, donde el Fondo ruso hizo un acuerdo con el laboratorio União Química, una de las principales compañías farmacéuticas de ese país. “Los socios de União Química fueron de los primeros en todo el mundo en expresar su interés en la vacuna rusa Sputnik V. Por nuestra parte, estamos listos para una cooperación integral en lo que concierne a su suministro y producción en el territorio de Brasil, para poder iniciar la vacunación de la población del país”, dijo el CEO del Fondo hace tres semanas.


Luego de hablar en los medios, Zuain explicó dentro del Gobierno que hizo referencia a “un proceso a largo plazo” y que buscó plantearlo como “objetivo deseable”. La prioridad, según el embajador, es la llegada de las dosis prometidas. La producción de la vacuna en la Argentina sería para una “segunda etapa”. “Hubo conversaciones con Gamaleya, el proyecto está”, se justificó en la intimidad el embajador cercano a la vicepresidenta Cristina Kirchner.

En la entrevista radial, Zuain destacó que la Argentina “está en el selecto grupo de países que empezó a vacunar” y destacó que su prioridad es la llegada de las dosis adeudadas, aunque recién viajará a Moscú a fin de mes. Cuando le preguntaron por el próximo cargamento, Zuain prefirió citar a la asesora presidencial Cecilia Nicolini, quien dijo por estas horas que las entregas “van a continuar con regularidad”. “Creo que los envíos van a seguir regularmente”, se despegó el embajador. Y agregó: “Hay que abogar para que siga el envío, lo más regular posible”.

El próximo vuelo todavía no tiene fecha y el Gobierno ahora esperará una confirmación de Rusia para no repetir otro traspié informativo. Todo indica que no habrá novedades hasta la segunda quincena de febrero.

El contrato firmado entre el Gobierno y el Fondo ruso estipulaba un total de 4 millones de la primera dosis y 1 millón de la segunda durante el transcurso de enero. Y durante febrero deberían llegar otras 15 millones de dosis (6 millones de la primera dosis y 4 de la segunda). En el Gobierno ya no arriesgan cifras ni fechas. Solo esperan que las promesas se cumplan.

Fuente: Infobae

Te puede interesar