La izquierda se consolida en Ecuador pese a que la elección del presidente se decidirá en segunda vuelta

INTERNACIONALES Por Sara ESPAÑA
El candidato de Rafael Correa, Andrés Arauz, gana en la primera vuelta de unos comicios que sorprenden con el auge del movimiento indígena
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Los primeros resultados de las elecciones presidenciales de Ecuador dejan solamente dos certezas: que Andrés Arauz irá a segunda vuelta para ver si consolida su ventaja en las urnas y que el segundo nombre que irá al desempate está tan reñido que solo se conocerá cuando haya terminado el escrutinio del 100 % de las papeletas. La decisión de los ecuatorianos, expresada a través del voto de este domingo, trajo también un sorpresivo auge del apoyo al movimiento indígena que partía en las encuestas como una tercera opción sin grandes posibilidades de llegar a segunda vuelta.


Pero con el 88,61 % de las actas electorales escrutadas, el candidato del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, Yaku Pérez, está a las puertas del desempate del 11 de abril, dejando así eventualmente al conservador Guillermo Lasso, de CREO, fuera de la carrera presidencial en el que era su tercer intento. A falta de completar el conteo de votos, Arauz, apadrinado por el expresidente Rafael Correa, ha conseguido convencer al 32,29% de los votantes ecuatorianos; Yaku Pérez, al 19,74%; y Guillermo Lasso, al 19,49%. La sorpresa de la noche, que fortalece la percepción de que la izquierda sigue siendo la opción favorita del país andino, es la aparición en cuarto lugar de Xavier Hervas, de la Izquierda Democrática, con un inesperado 16,90% de los votos. Las encuestas no le daban más de un 5 %, tras una intensa campaña en redes sociales apelando a la renovación de la clase política.


Más de 13 millones de ecuatorianos estaban llamados a las urnas para decidir el sucesor del presidente, Lenín Moreno. Las elecciones, sin embargo, tenían una clave más vinculada al pasado que al futuro. La votación suponía una decisión de fondo sobre el capítulo de la historia del país andino abierto por el expresidente Correa. Según los sondeos preelectorales, la batalla por llegar al Palacio de Carondelet se ceñía en la práctica a dos tendencias antagónicas: el regreso del correísmo frente a la opción de cambio hacia un modelo neoliberal. Pero entre los tres movimientos de izquierda, incluyendo en ellos al movimiento indígena con la candidatura ecologista de Yaku Pérez, esa corriente ideológica roza el 70% del apoyo ciudadano.


”Mi felicitación al pueblo ecuatoriano que por más del 65%, equivalente a las dos terceras partes, le han dicho no al modelo totalitario y populista que pretende volver”, declaró un Guillermo Lasso en una tardía rueda de prensa posterior al conteo rápido del Consejo Nacional Electoral que mostró las primeras cifras que le dejaban fuera de la segunda vuelta. “Con absoluta frontalidad les digo, nosotros respetamos la ley y se reconoce los resultados cuando esté el 100% de las actas escrutadas”, exclamó, airado. Andrés Arauz había comparecido una hora antes, sonriente y cómodo, tras saberse seguro del primer puesto. ”Estoy presto para trabajar para el país luego del triunfo contundente”, manifestó cuando solo se habían publicado los sondeos a pie de urna. “El margen será mucho más amplio. Nuestra ventaja es prácticamente de 2 a 1 frente al candidato banquero”, vaticinó.

Con el avance del escrutinio, su victoria se consolidó pero no lo suficiente como para ganar en una sola vuelta. Yaku Pérez, desconfiado por las décimas que le ponían delante de Lasso, anunció una velada de vigilia. “Esta noche, si es necesario, dormiremos en las afueras del CNE para vigilar que se respete la decisión de los ecuatorianos. El pueblo nos dio su respaldo y en los resultados oficiales ha quedado más que demostrado. Ha ganado la candidatura del ecologismo, la defensa del agua”, proclamó.

En cualquier caso, el capital político que aún conserva el expresidente ha colocado a Arauz en segunda vuelta. Pero si la alianza Unión por la Esperanza, las nuevas siglas que cobijan al correísmo, no recibe en abril el apoyo de la mayoría de los votantes, su líder tendrá que esperar otros cuatro años para intentar revertir esos dos aspectos clave. Ni podrá entrar a territorio ecuatoriano sin arriesgarse a ser encarcelado ni podrá “recuperar la patria” -como se promociona la candidatura de Arauz- de la “traición” de Lenín Moreno.

Fuente: El País

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