Economía 2021: por qué bancos nacionales no comparten visión "pesimista" de Wall Street sobre la Argentina

ECONOMÍA Por Claudio Zlotnik*
La sensación en la City porteña se contrapone a la apatía que demuestran los mercados internacionales. En qué se basan los pronósticos positivos
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"Lo que está pasando es insólito. Con un millón de dólares, en Buenos Aires podés comprarte varios inmuebles. Con ese mismo dinero, en Nueva York haces poco y nada. Las valuaciones de los activos en la Argentina están claramente subvaluadas".

La definición corre por cuenta del accionista mayoritario de uno de los principales bancos de capital nacional. El banquero -perteneciente a una de las familias que son referente en el sistema financiero- no duda en que la situación cambiará pronto. No da fechas. "No soy adivino, pero esta dinámica la vimos en la Argentina infinidad de veces. Esto va a cambiar", asegura.

El banquero acepta un diálogo distendido con iProfesional bajo la condición de mantener su identidad bajo reserva.

El financista, ante el pedido de ser más específico, da cuenta de que son varios los mercados en donde, supuestamente, hay oportunidades para invertir: bonos, acciones empresarias y también en el sector de la construcción, dice.

Un riesgo país por fuera de la lógica

El banquero coincide con funcionarios de Economía en que no es lógico que el "riesgo país" supere los 1.400 puntos luego de la exitosa reestructuración de la deuda pública cerrada a finales de agosto del año pasado. "¿No es más sensato que ese índice caiga por debajo de los 1.000 puntos bajo el actual contexto local e internacional? ¿Acaso hay riesgo de un default tras la reestructuración?", se pregunta el banquero, de manera retórica.

Respecto de los precios de los bonos, el financista acepta que mientras se extiende la incertidumbre económica, no existe interés en comprar papeles que ni siquiera distribuirán cupones en los próximos cuatro años.

"La pregunta básica refiere al timing: cuándo va a cambiar la dinámica", afirma.

Desde el exterior, pesimismo

La posición más positiva sobre el escenario local choca con lo que sucede en Wall Street. En los mercados internacionales, la apatía es total y -de hecho- el país quedó excluido del menú de los grandes bancos cuando barajan opciones en los denominados mercados emergentes.

Ni siquiera despierta interés la posibilidad de que el Gobierno cierre un acuerdo con el Fondo Monetario. 

La visión "pesimista" que, desde Wall Street, los bancos y fondos de inversiones mantienen sobre la economía argentina quedó patentada en el último reporte que el Scotiabank preparó para sus clientes: "Es probable que las tasas de inflación aún elevadas y el mercado de cambios del país sigan siendo desafíos importantes y barómetros de los esfuerzos de las autoridades para emprender el ajuste estructural, esa vieja pesadilla de los populistas argentinos", afirmó el banco canadiense. 

En su diálogo con iProfesional, el dueño del banco de capital nacional ahuyenta fantasmas. En contra de la visión más pesimista, el banquero se respalda en dos variables que en las últimas semanas dan la razón a quienes no creen en una profundización de la crisis.

Menciona -incluso haciendo una autocrítica- que, contra lo pronosticado por los economistas más escuchados en la City, no se dio una devaluación abrupta. Y que nadie avizora que ese escenario pueda suceder antes de las elecciones de octubre. 

En cambio, menciona que la actividad económica se aceleró en las últimas semanas, y que esa dinámica quedó en evidencia con el resultado de la recaudación impositiva de enero, que quedó claramente por arriba de la inflación interanual.

La sensación de este referente de la City porteña es que la actividad económica habrá recuperado lo perdido con la pandemia en el corto plazo. No más allá de abril. Y que las valuaciones de los activos -financieros y de la economía real- se irán recuperando de manera paulatina, a medida que el "mercado" se convenza de que ya no hay "cisnes negros" en el área de las finanzas.

-¿A qué hace alusión?, pregunta iProfesional.

- A que ya no queden puntos oscuros en materia financiera: solucionada la deuda del Estado nacional, que YPF cierre también su acuerdo, lo mismo que las distintas provincias. Que la Argentina deje atrás cualquier atisbo de default resulta clave para una recuperación de los precios de bonos y acciones en lo inmediato.

Para el financista, el hecho de que el Banco Central volviera a comprar dólares en el mercado cambiario -tanto en diciembre como en enero y también en lo que va de este mes- resulta clave en el cambio de (sus) expectativas.

"No pensaría que la situación puede mejorar si nadie liquidara divisas en el canal oficial, cuando la brecha cambiaria se sostiene en el 70%", afirma.

Con la inflación en la mira

De todas formas, hay en este comienzo de año una situación que complica los pronósticos: la inflación, sobre todo en alimentos, que pone dudas sobre la recuperación del consumo masivo, una variable clave para la actividad económica.

Sin una mejora de los ingresos de la población, seriamente lastimados en los últimos años, luce improbable una reactivación perdurable de la economía.

Después de un final de año con una inflación del 4% en diciembre, el primer mes de 2021 resultó similar. Y, en el corto plazo, nada hace pensar en una ralentización relevante de esa dinámica. Por eso será muy importante monitorear cada decisión que vaya tomando el Gobierno en relación al tema de los precios. 

Lo que acaba de ocurrir con el sector agroexportador -al que el propio Alberto Fernández salió a criticar con dureza por la disparada en los precios de los alimentos- da una perspectiva de lo que puede venir en materia inflacionaria: un Gobierno nacional que incrementa sus controles (e intervenciones) para lograr una moderación en la suba de los precios.

Los ejemplos no se limitan a la comida: ya hubo medidas para regular las tarifas de la luz y el gas, también las de Internet y telefonía, y con la medicina privada.

En el caso del rubro alimentario, la idea oficial es forzar a ese sector a rubricar acuerdos para frenar la dinámica inflacionaria en los alimentos, cuyos precios van por delante del resto, en línea con lo que viene sucediendo en los mercados internacionales con los valores de los commodities.

Más allá de los lógicos reacomodamientos internos por el alza de esos precios internacionales, los funcionarios quieren evitar una espiralización de los aumentos. Es lo que, sospechan en Economía, podría estar pasando en los alimentos teniendo en cuenta los datos con los aumentos de enero y en la primera semana de este mes.

Esta misma semana, la Casa Rosada convocará a empresarios y a sindicalistas para alinear las expectativas inflacionarias. Si no lo logra será muy difícil tener éxito en el objetivo de que, después de tres años con pérdidas en el poder adquisitivo, en este 2021 electoral haya una reversión de esa tendencia.

Después de varias suspensiones, esta vez sí parece confirmarse la convocatoria a una mesa de diálogo. Está claro que las tensiones y reclamos serán protagonistas. Pero el lanzamiento de ese espacio será óptimo para relanzar la economía, tal como -al fin de cuentas- pretenden todos los interesados.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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