Alberto Fernández con coronavirus: los tres llamados de Cristina Kirchner

POLÍTICA Por Nicolás Wiñazki
La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner se comunicó tres veces con el Presidente de la Nación, la primera fue para saludarlo por su cumpleaños, las otras dos para..
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Alberto Fernández estaba por terminar un cumpleaños tranquilo sesenta y dos.

Casi no hubo invitados en la Quinta de Olivos. Su pareja, Fabiola Yáñez, le regaló una corbata Salvatore Ferragamo que ahora espera estrenar pronto.

Almorzó con su hijo Estanislao.

Durante la tarde tocó la guitarra. Solo. Temas inéditos de su amigo e ídolo, Lito Nebbia, con quien estuvo el domingo 28 de marzo, en la casa de un amigo en un country escuchándolo, tocando a dúo, mientras a la vez grababa temas inéditos del otro guitarrista, la realidad es la realidad, el más talentoso de los dos.

En la tarde solitaria de la casa de los Presidentes del Viernes Santo, Fernández tocó solo haciendo “covers” que Nebbia nunca incluyó en ninguno de sus discos pero que él atesora.

La vicepresidenta Cristina Fernández lo llamó para desearle felicidades. Habló también con otros dirigentes.

Pasó ratos y trabajó con su mano derecha y custodio administrativo y político, el secretario General de la Presidencia, Julio Vitobello.

Habló con quien tal vez haya sido su único invitado al cumpleaños que milita en política, el intendente de Hurlingham, Juan Zabaleta. Lo despidió pasadas las ocho de la noche.

Entró al chalet de Olivos. Le dolió la cabeza. Se tomó la fiebre. 37,3.

Llamó a su médico personal, Ignacio Saavedra. Le ordenó hacerse un test de antígenos de Covid-19 para descartar la peor hipótesis de esos dolores sorpresivos.

El control es similar a los PCR que se realizan tomando muestras de la nariz. Las pruebas físicas se inundan en un químico que en quince minutos muestra el resultado. Positivo. “La puta que lo parió”, se sorprendió enojado el Presidente.

De inmediato empezó el operativo para cuidar del virus al jefe de Estado que fue vacunado con las dos dosis de la vacuna Sputnik V.

Quería contarles que al terminar el día de hoy, luego de presentar un registro de fiebre de 37.3 y un leve dolor de cabeza, me realice un test de antígeno cuyo resultado fue positivo.

— Alberto Fernández (@alferdez) April 3, 2021
“No puedo creerlo, con lo que me cuido…”.

Una vez descartada alguna urgencia o gravedad, Vitobello llamó entonces a los funcionarios que estuvieron con Fernández en las últimas cuarenta y ocho horas. Debían aislarse.

A las once menos diez de la noche el secretario General de la Presidencia llamó a la Jefatura porteña para avisar que se suspendía la reunión de la mañana siguiente que Fernández iba a tener con Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli.

“Es por un tema personal”, explicó, breve. “¿Le pasó algo?”, se preocuparon sus interlocutores. “Nada grave”.

Al rato el propio Fernández difundió por su cuenta de Twitter que había dado positivo Covid-19 en un test de antígenos. El Gobierno entró en shock pero el Presidente explicó a sus funcionarios que se sentía bien.

Un día después, durante la tarde del sábado, Fernández habló : “Que yo me haya contagiado es una prueba más de lo peligroso que es este virus. Me cuido muchísimo y el control que hay sobre mí es notable. Si no fuera porque estoy vacunado seguro la estaría pasando mal… Todos tenemos que cuidarnos”, repitió varias veces.

“Mi médico me acaba de hacer análisis. Estoy saturando bien de oxígeno, agradezco a todos la preocupación y los mensajes de afecto”.

Pasado el susto y la bronca, Fernández esperó el test de su pareja Yañez y se alivió por el resultado negativo.

“Trato de averiguar con la gente que me vi en la última semana que se haya contagiado para intentar saber cómo pude enfermarme y no encuentro a nadie”.

Fernández contó que empezaba a acostumbrarse a la experiencia de aislamiento en la casa de los Presidentes. “Me dijeron que podía salir a caminar, a andar en bicicleta…”.

Los funcionarios aislados son el vocero presidencial, Juan Pablo Biondi; el secretario general Vitobello; el canciller Felipe Solá; y el secretario de Malvinas Argentinas del Ministerio del Exterior, Daniel Filmus.

Biondi y Vitobello pasan varias horas por día con el Presidente.

El 1° de abril, Solá y Filmus estuvieron con Fernández en un encuentro en el que se anunciaron medidas para ex combatientes de la guerra de 1982 y además se volvió a dejar asentado el reclamo de soberanía de la Argentina por ese territorio de ultramar.

Biondi dio negativo de Covid-19 en un primer PCR donde se evaluó su salud pero debe seguir su confinamiento. Zabaleta se aisló y esperará unos días para analizar su salud. Ni Filmus ni Solá dieron positivo de coronavirus, al menos hasta el cierre de esta edición.

Juan Pablo Biondi, vocero presidencial, a la izquierda de Alberto Fernández, y Julio Vitobello, secretario General de la Presidencia. Ambos son la sombra del mandatario. Foto AFP 
En rigor, habría alguna pista sobre cómo pudo contraer Covid-19 el Presidente. Aunque es solo una posibilidad y él siga indagando cómo pudo contagiarse.

Se pudo saber que alrededor de hace diez días se aisló a alrededor de la mitad del personal que trabaja manteniendo diversas labores de servicio de la Quinta de Olivos.

La pareja de una trabajadora de la cocina de la residencia se había contagiado el virus.

¿Fue en su propia casa temporal de jefe de Estafo donde Fernández contrajo la enfermedad?

“No lo sé, no lo sé”, sigue sorprendido el Presidente.

“Le pido a la sociedad que se cuide. Podemos vivir una situación muy complicada”.

Pasado el mediodía del sábado, Fernández ya no sentía síntomas y había decidido reactivar la reunión que tendría von la Jefatura Porteña para analizar el acelere de los casos del Covid-19.

¿El contagio de la peste a pesar de que fue vacunado con dos dosis de la Sputnik V podría poner en duda la efectividad de la vacuna?

El Presidente no cree que eso pase. Desde la Casa Rosada se informó que el 0,2 por ciento de los vacunados se contagió de Covid-19.

Se sabe que la vicepresidenta Cristina Fernández había llamado por teléfono al Presidente para saludarlo por su cumpleaños, volvió a comunicarse con él cuando supo que se había enfermado, y volvió a llamarlo el sábado a la mañana para saber cómo se sentía.

Uno de los aislados por el contagio presidencial es el hijo de la vice, Máximo Kirchner, jefe de bloque de los Diputados K. Almorzaron el jueves anterior a que Fernández sintiera dolor de cabeza y tuviera fiebre. En la coalición de Gobierno se sigue evaluando la negociación para acordar con el FMI.

Fernández pasará ahora varios días confinado en la Quinta de Olivos, junto a su guitarra, el teléfono, libros, la televisión y sus dos perros, Dylan y su primogénito, Prócer. Esos canes son los testigos privilegiados de los verdaderos secretos del poder nacional.

Son dieciocho los presidentes en todo el mundo que ya se contagiaron de Covid-19. Alberto Fernández es el único que contrajo el virus después de vacunarse.

Su presidencia sigue marcada por singularidades únicas. Incluso para un país tan particular como la Argentina.

Por Nicolás Wiñazki para Clarín

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