Feroz interna por las tarifas: el futuro del subsecretario de Energía quedó en suspenso

POLÍTICA 01 de mayo de 2021 Por Marian SANZOTTI
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Una actualización de precios en las boletas de la luz terminó por dejar al descubierto una cruda interna dentro del gabinete nacional y abrió una crisis hacia dentro del Frente de Todos con el pedido de renuncia del subsecretario de Energía Federico Basualdo, identificado con el ala cristinista de la coalición gobernante. Su salida fue desmentida desde el entorno de Cristina Kirchner y la situación terminó el viernes sin resolución.

La historia de la (incompleta) salida de Basualdo comenzó este viernes por la mañana cuando el Ministerio de Economía dejó saber que, con aval de la Casa Rosada y encomendado por Martín Guzmán y por Santiago Cafiero, el secretario de Energía Darío Martínez había comunicado a su subsecretario Federico Basualdo que no seguiría en su cargo.

Desde el Palacio de Hacienda aseguraron que pesaron las diferencias de visión sobre la política tarifaria, que entrará en los próximos días en fase definitoria al menos para establecer un primer incremento en la boletas tras dos años de congelamiento. Cerca de Guzmán hablaron en duros términos sobre la gestión de Basualdo: refirieron una supuesta “inoperancia” del funcionario despedido.


Basualdo no fue un nombre nuevo en el plantel de funcionarios del Estado ligado a la política energética: comenzó su trabajo en marzo de 2020 como interventor del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE). En noviembre dio el salto a la subsecretaría de Energía, luego de que la secretaría pasara de Desarrollo Productivo a Economía. Ese cambio de roles lo hizo pasar de una dependencia que cuenta con cierta autonomía a quedar bajo el ala de Guzmán. En ese momento en que las diferencias de criterio pasaron a ser insalvables.

Uno de los reclamos que había bajado Alberto Fernández a los funcionarios del área había sido diagramar un esquema de segmentación de subsidios para que los aumentos sean direccionados para los sectores con mayor poder adquisitivo, una iniciativa que pasados cuatro meses de 2021 todavía no cuenta con ningún avance, según reconocieron desde la secretaría de Energía.


“Se viene masticando hace tiempo y fue tema del gabinete económico de esta semana, donde se habló otra vez de ‘aumento racional de tarifas’ y volvió a quedar expuesto que no hay plan de segmentación. La idea es que los subsidios son pro-ricos y que en la pandemia hay que contar con esa segmentación para ayudar a los sectores que más lo necesitan. En el gabinete económico hubo muchas críticas”, aseguraron fuentes oficiales tras la filtración de la salida de Basualdo y del aumento de 9% en las tarifas de luz.

La salida del subsecretario de Energía fue confirmada durante la mañana de ayer desde la Casa Rosada, desde el Ministerio de Economía y desde la Secretaría de Energía. Pero horas después comenzó la interna “a cielo abierto” entre las distintas tribus del Frente de Todos. Tras varias horas de silencio, desde el entorno de Basualdo salieron a desmentir que hubiera algún pedido de renuncia y descartaron su salida. Y la complicada jornada terminó sin resolución sobre el destino del funcionario.

“Las operaciones de prensa no contribuyen a conducir la política sectorial en un momento tan delicado para el país. El Estado está haciendo un esfuerzo fiscal muy grande para sostener el funcionamiento del sector y su cadena de pagos, y desde la secretaría se están desarrollando los instrumentos necesarios para hacer más eficientes el uso de los subsidios energéticos”, dejaron trascender cerca de Cristina Kirchner.


En ese sentido, en esa desmentida sobre su renuncia, Basualdo anunció su propio incremento de tarifas, de un 8%, y descartó (a pesar de que es una decisión del Palacio de Hacienda) que hubiera un segundo ajuste en las boletas más adelante este año. “Basualdo sostiene que en el marco de la pandemia el aumento nunca podía llegar a los dos dígitos. Esto se fundamenta en la difícil situación que atraviesa la Argentina y, en particular, la provincia de Buenos Aires”, mencionaron desde el Instituto Patria.

El fondo de la cuestión sobre cuánto deberían aumentar las tarifas tiene que ver con el cumplimiento de las pautas que previó Guzmán en el Presupuesto 2021, al que suele referir como su “hoja de ruta” de política económica. Una de las ideas centrales de la ley de ingresos y gastos de este año es que la cuenta de subsidios no aumente en términos reales medidos contra el PBI. Aumentos por debajo de lo previsto o una continuación del congelamiento pondría en peligro esa premisa y obligaría al Estado a financiar un déficit más alto, algo que el ministro de Economía ve como una amenaza a la estabilidad cambiaria y a la inflación.


A esa altura de la tarde, la interna ya había escalado y se dirimía públicamente, siempre mediante trascendidos y declaraciones fuera de micrófono. No hubo a lo largo del viernes una sola comunicación oficial sobre el tema. El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, hasta tuvo una aparición televisiva en la que habló sobre las últimas medidas contra el coronavirus pero no mencionó la novela sobre la salida de Basualdo.

La disputa quedó al caer el día en un tenso stand by en el que desde ambas partes ratificaron su postura. Desde el Ministerio de Economía aseguran que la jornada de Guzmán fue la de un día de trabajo “normal” y que mantuvo reuniones hasta tarde en el Palacio de Hacienda. Incluso publicó en sus redes sociales un mensaje en homenaje a Madres de Plaza de Mayo a 44 años de su primera ronda.

Todavía le falta un capítulo a la novela de Basualdo: conocer si el subsecretario de Energía finalmente concreta su salida o si habrá una decisión política que dé vuelta la situación y lo deje en el cargo, algo que dejaría debilitada la posición de Guzmán dentro del gabinete nacional.

Fuente: Infobae

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