EL GRAN SIMULADOR

OPINIÓN 02 de mayo de 2021 Por Carlos ZIMERMAN
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Hace ya casi 35 años, mi querido profesor de Derecho Cívil, José Buteler Cáceres, una verdadera eminencia del Derecho a nivel nacional, en una magistral clase nos enseño para siempre lo que es el fraude, Buteler daba esas clases que a uno le quedan grabadas para siempre.

"Fraude es toda aserción de lo falso, la disimulación de lo verdadero, todo artificio, astucia o maquinación para lograr un beneficio que de otra manera, y diciendo la verdad, sería imposible lograrlo".

Mi querido y gran amigo el Doctor León Amiras, hoy Presidente del Colegio de Abogados de Jerusalén, seguramente recordará esas tertulias magistrales con en el emérito profesor y su obsesión cuando hablaba del fraude, sobre todo cuando destacaba el comienzo de la definición y remarcaba "es toda...".

Yendo de lleno a la política Argentina y repasando los discursos y los reportajes que le hicieron al Presidente Alberto Fernández antes de ganar las elecciones de 2019, uno podrá encontrar en cada uno de esos discursos y reportajes la figura más cabal y elocuente de lo que es el fraude.

Alberto Fernández le mintió a la Nación Argentina en su totalidad, mostrando una cara, una forma de ser, aristas total y absolutamente contrapuestas a las que en la actualidad está llevando a cabo.

Nuestro actual Presidente nos mintió para conseguir el voto que lo ungiera como primer mandatario, y con el logro consumado, día a día demuestra con su accionar todo lo contrario a lo que en campaña prometió o insinuó. El simulador sabe perfectamente que la insinuación es una manera muy productiva de engaño, es un engaño disfrazado.  

Alberto Fernández hizo una magistral aserción de lo falso y disimulación de lo verdadero y empleó todo tipo de artificio, astucia y maquinación para lograr su objetivo, misión que con seguridad no hubiese conseguido de ser sincero y auténtico.

Seguramente el Presidente encontró en Carlos Menem un verdadero maestro cuando este sin desparpajo dijo: "Si en campaña decía la verdad, nadie me iba a votar".

En todo este contexto no hay que olvidar que su compañera de formula, o quizá quien en realidad la encabezó, es la señora Cristina Fernández de Kirchner.

Argentina está sumida en la peor de las crisis, el coronavirus hace estragos en todo el entramado social y la economía, que ya con Macri venía maltrecha, con esta administración se está terminando de destruir. Las esperanzas se están perdiendo y para muchos la única salida es Ezeiza.

El Presidente nos mintió a todos y en sus mentiras quizá se encuentra el verdadero gen Argentino. La mentira, la astucia, la maquinación, el artificio y el fraude quizá sean el sello distintivo de una Argentina que se cae a pedazos desde hace muchos años y que en casi todos los estamentos perdió el rumbo. Los grandes culpables son aquellos que engañan y mienten, que no dicen la verdad, que llegan a la política para que esta le solucione sus problemas y no para que ellos le solucionen los problemas a la gente. Con la mentira y el engaño, el mismo que llevó a muchos a votar a Alberto Fernández, es muy difícil que algún día tengamos el país que la gran mayoría de los Argentinos nos merecemos.

Alberto Fernández nos engañó, quizá por pudor a la figura presidencial, en la primera parte de esta nota omití decir que el fraude es pariente directo de la estafa.

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