Carlos Tita y un negocio de $$2.600 millones con el guiño de Perotti

POLÍTICA 05 de junio de 2021 Por Juan Chiummiento*
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Sanatorio Nosti, del Grupo Tita S.A

Carlos Tita, rafaelino como el gobernador Perotti, logró terciar en un esquema por el que fluyen más de $2.600 millones anuales.

El empresario rafaelino Carlos Tita, exsocio del supremo Ricardo Lorenzetti en los 90, sigue ganando terreno en el lucrativo ámbito de la salud santafesina. Tras adjudicarse un contrato por $480 millones al inicio de gestión del gobernador Omar Perotti, ahora logró terciar en el jugoso reparto de fondos que la obra social estatal realiza en Rosario. Se trata de un esquema por el que fluyen más de $2.600 millones anuales, que hasta ahora monopolizaban las históricas clínicas y los sanatorios privados de la ciudad.

La decisión trascendió en los últimos días y ya generó la reacción de la oposición socialista, que ve en cada movimiento de Tita la mano de Perotti. Aunque este niega rotundamente cualquier vínculo con el empresario, desde diciembre de 2019 los negocios del médico dieron un salto de escala, merced a una aceitada relación con la directiva del Instituto Autárquico Provincial de Obra Social (Iapos), que maneja una caja de $23.000 millones anuales.

Tita exhibió desde sus inicios, gran avidez para expandirse por fuera de su ciudad natal. Su plaza más apetecible fue Rosario, donde no siempre la tuvo fácil, entre otras cosas por tener que pelear con referentes poderosos como el titular del Grupo Oroño, Roberto Villavicencio. Más allá de las dificultades, se las ingenió para quedarse con el antiguo sanatorio Julio Corzo en 2004 y con el intervenido Hospital Italiano en 2016.

Además de liderar la Asociación de Clínicas y Sanatorios local, Villavicencio fue siempre el primus inter pares de Acto Médico S.A., la empresa que desde 1992 administró el dinero que Iapos giró a los efectores privados por sus prestaciones. A valores actuales, fluyen por esa vía unos $220 millones mensuales.

La obra social provincial decidió ahora cambiar el esquema histórico y habilitar la firma de convenios independientes, una jugada que desde la Asociación de Clínicas y Sanatorios aseveran que tuvo a Tita "comandando todo", según confió  su vicepresidente, Rodrigo Sánchez Almeyra. Junto al rafaelino se plegaron otros referentes de la salud privada rosarina, entre ellos, Mario Tourn, dueño del poderoso Grupo Gamma -donde también es socio Claudio Belocopitt- y rival histórico de Villavicencio.

"Un grupo de co-contratantes no estábamos conformes con la administración del dinero que hacía la gerenciadora", resumió el director de Desarrollo de Grupo Gamma, Guillermo Ventura, quien no dudó en plantear que Acto Médico S.A. "estaba liderado por un grupo de prestadoras y había otras que teníamos poca participación". Entre los “independientes” también debe sumarse a los sanatorios Plaza, Delta, Güemes y Rosendo García.

Fiel a su estilo, Tita no se pronunció públicamente sobre el tema, más allá de los dardos que desde el diario La Capital le disparó Villavicencio (su hijo es uno de los accionistas minoritarios). Con dos artículos publicados en un lapso de cuatro días, la Asociación de Clínicas y Sanatorios remarcó que el cambio resulta extemporáneo para la coyuntura pandémica. ¿Será también una manera de recordarle a Iapos la deuda de $600 millones que mantienen con los efectores privados?

 

Un tema espinoso
La disputa ya tuvo eco en el terreno político. El Partido Socialista, a través de la Legislatura provincial y del Concejo rosarino, lanzó un pedido de informes expresando su preocupación por la modificación y dando a entender que “podría afectar considerablemente la atención de 165 mil personas”. Advirtió que la medida dañaría la libre elección que rige para los afiliados, un aspecto que estaría descartado según aseguraron varias fuentes consultadas para esta nota.

 

Que haya sido el partido de la rosa el que saliera en defensa del statu quo puede tener una doble interpretación. Si bien es cierto que pueda haber en sus referentes preocupación por el destino de los afiliados, también es real que el Frente Progresista tiene un estrechísimo vínculo con los referentes históricos de la Asociación de Clínicas y Sanatorios.

 

“Con otro gobierno esto no se hubiera podido hacer”, confesó uno de los beneficiados por el nuevo esquema, que aprovechó la oportunidad para recordar que Adrián Chapelet, actual gerente médico de Acto Médico S.A., fue funcionario durante la última gestión de Miguel Lifschitz. En efecto, entre 2015 y 2018, ocupó el cargo de director provincial de Procesos Hospitalarios.

 

Vale consignar, además, que Eduardo Javkin -padre del intendente rosarino, Pablo Javkin- ejerce el doble rol de secretario de la Asociación de Clínicas y Sanatorios y director en Acto Médico S.A. Este vínculo generó cortocircuitos en una sesión del Concejo de finales del año pasado, cuando el cuerpo aprobó un expediente presentado por el Ejecutivo que benefició al Grupo Oroño, compañía en la que el Javkin médico participa.

 

Como sea, el cambio de modalidad es cosa juzgada. En abril, los sanatorios “independientes” firmaron la rescisión de su nexo con la gerenciadora y en la última semana rubricaron los precontratos con Iapos, que empezarán a marcar una nueva era en la salud privada rosarina. Para los efectores no se trata de un asunto menor: el ente estatal llega a representar para algunos entre un 30% y 40% de la facturación total.

Fuente: Letra P

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