Ley pandemia: la Casa Rosada cuenta los votos y empuja su aprobación en el Congreso

POLÍTICA 27 de junio de 2021 Por David Cayón*
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La Casa Rosada nunca tiene en el Congreso una seguridad. En el Senado suele encontrar resquemores del ala más kirchnerista en varias de las normas que envía y, en Diputados, en algunos debates, no logra convencer a los legisladores de las provincias.

Un ejemplo de lo que le sucede en el Senado es el freno que tiene la designación del Procurador General de la Nación, la propuesta que hizo la Casa Rosada del fiscal Daniel Rafecas fue desestimada por el kirchnerismo duro que busca avanzar con una modificación de la ley del Ministerio Público Fiscal.

Y en la Cámara Baja el reflejo de esa falta de apoyo se trasluce en la ley del semáforo epidemiológico o “ley pandemia” que tiene media sanción en el Senado pero que no logra juntar los 11 diputados que le faltan para lograr los 129 legisladores que le permitan alcanzar el quórum y lograr la aprobación de la norma.

Desde que la norma llegó a diputados nunca logró alcanzar el número necesario. A los 118 diputados que tiene el Frente de Todos logró sumarle 6 del interbloque de Unidad y Equidad para el Desarrollo y sólo dos del bloque Justicialista. Las matemáticas son simple, llega a 126 y necesita 129 diputados sentados o conectados de manera remota para poder lograr que la media sanción en el Senado y el dictamen positivo de comisión en Diputados, pase el hemiciclo y pueda convertirse en ley.

La responsabilidad para poder alcanzar los números en general recaen en el presidente de la Cámara, Sergio Massa, y en el jefe del bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, dos personas que lograron en este tiempo una buena sintonía en el Congreso. Hasta ahora reina la incertidumbre y esta semana sería el último empujón para sumar las voluntades necesarias.

En este contexto, y con la férrea oposición del bloque de Juntos por el Cambio, Massa y Kirchner volvieron a la carga para complacer el deseo del Presidente, quien a mediados de junio cuando firmó el decreto que establecía una apertura en buena parte del país, señalaba que “estamos llegando a un punto en donde esperaba que ya tuviéramos la ley, pero habrá que esperar una semana más”.

“Es una discusión vintage, ya nadie la nombra”, dijo un legislador de la oposición. A pesar de que el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, este jueves señaló a la oposición por no poder tratar el proyecto de ley que delega facultades en los ejecutivos provinciales y en la Nación, fuentes que participaron del encuentro en donde se definieron los temas a tratar en las próximas dos semanas aseguran que “el tema ni se tocó, no se hizo ninguna referencia a que se debata en la próxima sesión”.

También es cierto que quedan solo dos semanas de actividad en el Congreso antes de que los diputados salgan a hacer campaña para las elecciones de medio término y que el mundo parlamentario entre en un letargo del que saldrá recién después del 14 de noviembre, por lo que estas dos semanas se buscará llevar adelante una agenda de consenso y hay sectores que aseguran que no hay margen para discusiones.

Desde que comenzó la pandemia hasta el pasado 15 de junio el Ejecutivo lleva 32 decretos dictados de los cuales 7 corresponden a la puesta en vigencia del aislamiento social preventivo y obligatorio y sus respectivas prórrogas, 5 a la prohibición de ingreso al país y sus prórrogas y 2 a la prohibición de despidos en el sector privado y la prórroga dispuesta el 19 de mayo último. Es decir 14 fueron para aplicar las restricciones y el resto son las renovaciones de los DNU.

Pero el pragmatismo que significa gobernar, o que por lo menos le quiere imponer cierto sector del gobierno nacional, hace que se entienda que la discusión está perdida y que hoy con una suba del ritmo de vacunación empezará a descender la cantidad de contagios y la ocupación de camas de terapia intensiva.

La otra solución puede llegar de las urnas si el oficialismo logra en las próximas elecciones alcanzar el quórum propio. Sin embargo, dependerá de la conformación de las listas y de los diputados que respondan más a la Casa Rosada que al instituto Patria o al Frente Renovador.

“El armado de la lista va a representar las posibilidades reales de que puedan avanzar las leyes que la Casa Rosada gestó sin el apoyo real del Patria. Un ejemplo de esto es lo de Rafecas, lo de la ley de pandemia tiene que ver con que no lograron convencer a los gobernadores para que sean ellos los que bajen la orden a sus diputados”, explicó una fuente que suele transitar los pasillos del edificio en donde se encuentra el despacho presidencial.

 

 

* Para www.infobae.com

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