Con la reforma tributaria integral en stand by, Economía analiza ahora impuesto por impuesto

ECONOMÍA 29 de junio de 2021 Por Juan Strasnoy Peyre*
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Sin la presentación y el tratamiento de un proyecto integral, el Gobierno dio ya algunos pasos que considera importantes para revertir la reforma tributaria que impulsó Cambiemos en 2017 y adaptar el esquema impositivo hacia uno más progresivo, que promueva la recaudación y fomente la producción y las exportaciones. Apoyado en ese diagnóstico, ya en los últimos meses el Ministerio de Economía puso en stand by la idea de avanzar en una reforma en bloque del sistema tributario que el año pasado había sido planteada por Martín Guzmán. Conforme con los resultados cosechados, su intención es seguir avanzando impuesto por impuesto, sector por sector, y poner el foco en reducir los niveles de evasión y elusión fiscal.

En el Palacio de Hacienda destacan los cambios aprobados en Ganancias para personas humanas (que subió el mínimo no imponible para trabajadores y jubilados) y para empresas (que elevó la alícuota para las grandes empresas y la redujo para las pymes), a partir de los cuales esperan tener un saldo favorable para las arcas del Estado. También resaltan los cambios ya introducidos en el inicio de la gestión mediante la Ley de Solidaridad Social en Bienes Personales (BP), en retenciones y con la creación del impuesto PAIS a la compra de dólares.

Particularmente el de BP, el impuesto más progresivo ya que grava la riqueza, en el que se revirtió la baja de alícuotas impulsada por el macrismo, se volvió al 1,25% y se agregó un 1% adicional para los bienes colocados en el exterior, que permitió en 2020 duplicar el nivel histórico al aportar cerca de 1 punto del PBI. Asimismo, mencionan la ampliación del llamado impuesto al cheque a las transacciones realizadas desde las fintech y la suba de impuestos internos para los automóviles de alta gama.

Es decir, consideran que lograron avanzar en algunos de los cambios que pretenden sin lanzar aún un proyecto integral, algo que podría ser más delicado en términos políticos. “Desde la política tributaria, sin hacerlo de forma grandilocuente, hemos ido deshaciendo la reforma del gobierno anterior. Falta un camino para llegar al lugar donde queremos”, expresó el propio Guzmán días atrás ante empresarios del CICyP, a quienes también les planteó que el objetivo oficial no es ir hacia un país de impuestos bajos con un Estado más chico.

Al menos por ahora, la intención es continuar con esa lógica. Una importante fuente de la cartera consultada por Ámbito señaló: “La idea nuestra de tener diseñada una reforma tributaria era más que nada para poder bajar a cuestiones más concretas las líneas generales de un sistema tributario más progresivo, más simple, que no desfinancie al Estado, que promueva el empleo y las exportaciones. O sea, tenemos una visión del sistema y eso se traduce en reformas puntuales respecto de cada uno de los principales impuestos. Y, después, se busca la oportunidad, el momento que define la política y el Congreso. La idea es seguir en esa senda”.

Así, en Economía sostienen que ya se hicieron cambios estructurales en Bienes Personales y Ganancias. La idea es que queden así, más allá de algún “retoque puntual”, como el que actualmente se discute en el Congreso para eximir los activos financieros en pesos y que podría tratarse esta semana en Diputados junto con el nuevo proyecto de Monotributo que busca enmendar lo que consideran “un error no forzado” (la deuda generada por el cobro retroactivo del impuesto en plena segunda ola). Para futuras modificaciones, aprovecharán las ventanas de oportunidad que abra el contexto político o trabajarán a partir de propuestas de sectores de la coalición gobernante, como ocurrió con la reforma de Ganancias promovida por Sergio Massa.

En el debe está reducir el peso de los impuestos más regresivos o distorsivos, como Ingresos Brutos o el IVA, que en proporción lo pagan más quienes menos tienen. El IVA sigue siendo el tributo que más aporta a la recaudación, con cerca del 30% del total. Con el foco puesto en reducir el déficit fiscal y sostener la prudencia monetaria para estabilizar las variables macroeconómicas y evitar más tensiones cambiarias, en el equipo de Guzmán consideran que para avanzar en esa dirección es necesario primero mejorar el cumplimiento de todos los impuestos para que los cambios no resientan la recaudación.

Según supo este diario, meses atrás hubo reuniones con tributaristas en las que se conversó sobre cambios al esquema. La Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE) le presentó a Economía un proyecto con lineamientos generales para una futura reforma integral con propuestas de carácter técnico para todos los impuestos vigentes, como suelen realizar con todos los gobiernos.

Fuentes del sector privado señalaron que en abril hubo un encuentro en el que hablaron sobre Ganancias y Retenciones pero que desde entonces no se repitió, aunque continúa el diálogo con funcionarios del área. En el Ejecutivo, apuntaron que algunas sugerencias técnicas de la FACPCE fueron recogidas, como el tratamiento diferencial en las alícuotas de Ganancias para sociedades que fomenta una mayor presencia de mujeres en los directorios de las empresas.

Próximos pasos

Hoy por hoy, Economía se enfoca en la elaboración de cuatro proyectos sectoriales y en implementar mecanismos de simplificación impositiva para reducir la elusión. Como contó Ámbito días atrás, serán presentados en el corto plazo iniciativas para otorgar beneficios fiscales a la agroindustria, que se negocia desde fines del año pasado con el Consejo Agroindustrial; a la extracción de hidrocarburos, que delinea la Secretaría de Energía; a la industria automotriz para sustituir importaciones y mejorar la balanza comercial de esta rama; y a la movilidad sustentable para fomentar la industrialización de litio y la reconversión de autos, motos, ómnibus hacia la tracción eléctrica.

Al tratarse de alivios y exenciones fiscales, buscan compatibilizarlos con la idea de no resentir la recaudación mediante una lógica que premie al que produce y/o exporta más, y que concentre el beneficio sobre esos adicionales, confiaron fuentes oficiales. Es un mecanismo que ya utilizaron en el cambio para las retenciones a la industria automotriz (que se redujeron a cero pero sobre las ventas incrementales) y que también aplicó el Banco Central en la reciente flexibilización del cepo para las empresas exportadoras.

Por otra parte, la Secretaría de Política Tributaria se enfoca en la implementación de mecanismos de simplificación para mitigar la elusión. “Tenemos un sistema muy complejo, donde provincias, municipios y Nación se superponen en muchas cosas y eso hace que el cumplimiento sea bajo. Revertirlo es el mayor desafío que tenemos hacia el futuro”, explican. Hay dos iniciativas centrales: un registro único tributario y un sistema unificado de retenciones de Ingresos Brutos (Sitrac) para las operaciones de compra con medios electrónicos, que permitirá que quienes venden en varias provincias gracias a internet (muchas veces pequeños contribuyentes) puedan cumplir con todas ellas mediante una misma herramienta.

 

 

* Para www.ambito.com

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