Advierten que el freno a los aviones complicará la provisión de insumos médicos y productos electrónicos

NACIONALES 01 de julio de 2021 Por Martín KANENGUISER
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El reciente incremento de las restricciones al movimiento aerocomercial no solo perjudica a los argentinos varados en el exterior, sino que también generará un efecto importante sobre las importaciones y exportaciones que se trasladan en aviones de pasajeros.

Esto se puede traducir en un aumento de los precios al consumidor, según explicaron a Infobae calificadas fuentes del sector privado y expertos en comercio exterior, a raíz de las disposiciones del Gobierno para reducir el ingreso y salida de aviones al país.


En particular, esto afectará el ingreso de insumos médicos, especialidades farmacéuticas, maquinaria de precisión y productos pequeños de alto valor y bajo peso como computadoras, tablets y teléfonos celulares.

“Es evidente que, ante la disminución de los vuelos con destino a la Argentina, se reducirá el espacio de bodega para importación y eso tendrá como efecto una posible suba de costos relacionados con la logística aérea. En el transporte internacional prima la ley de oferta y demanda. Menos bodega, demanda sostenida o creciente, fletes más altos, lo cual impactará sobre los precios al consumidor”, expresó una fuente del sector.

“Los vuelos cargueros continuarán su ritmo normal. Sin embargo, mucha carga de importación llega a la Argentina a través de ‘la panza’ de los vuelos de línea”, indicó. Se estima que el 70% de las importaciones llegan a través de esta vía y solo el 30% por medio de aviones de carga, que no se ven afectado por las nuevas restricciones oficiales.


En 2019, las importaciones a través de aviones de pasajeros llegaron a unos USD 5.000 millones, mientras que antes de la crisis del 2018 rondaban en los 6.000 millones de dólares anuales. En los primeros cinco meses de este año, se importaron unos USD 2.100 millones por esta vía.

“Ya de por sí, los costos de la logística aérea son importantes y esta situación presionaría a un alza de estos costos por el exceso en la demanda de oferta de bodega”, afirmó el ejecutivo.

Cabe destacar que el 80% de los bienes que importa la Argentina sirven para completar la producción local y solo el 20% pertenece a bienes de consumo final. Pese al discurso oficial, la Argentina tiene un nivel más bajo de importaciones que el resto de la región (15% del PBI, contra un promedio del 23%) y la mitad que el promedio mundial.

“Esta es una medida extemporánea, que hará que suba el precio de los bienes que llegan al país e, indirectamente, complicará a las exportaciones también”, advirtió el empresario.

En este contexto, el experto en comercio exterior Marcelo Elizondo dijo que, más allá del impacto en el comercio de bienes, este aumento de las restricciones impactará con más claridad en el de servicios, que “cada vez es más importante a nivel global”.

Además, Elizondo dijo que estas restricciones también impactan sobre el turismo de negocios y la participación de empresas argentinas en ferias en el exterior, que ya volvieron casi a la normalidad en Asia y en parte del mundo desarrollado occidental.


“Como Argentina está aislada del mundo, entonces no entiende que en el mundo ya hay viajes de negocios de empresarios que viajan para tener reuniones y exhibir sus productos”, explicó.

“Como hay poca inversión extranjera y escasa generación de alianzas de empresas en cadenas internacionales de valor no se nota tanto, pero es otra expresión más de las nuevas manifestaciones de la globalización económica”, indicó. Si bien una parte de estos intercambios se producen en forma remota, otra requiere la presencia e intercambio presencial en un mundo altamente competitivo.

Elizondo, quien fue designado como presidente de la Cámara Internacional de Comercio, destacó la necesidad de restablecer cierta normalidad, con los cuidados adecuados, para que la Argentina consiga los dólares genuinos que necesita para crecer en forma sostenida.

Por su parte, el economista Gabriel Caamaño relativizó la posibilidad de que estas nuevas restricciones alteren demasiado la balanza cambiaria, que “ya controlada por las restricciones previas, la liquidación de la cosecha y los precios altos de la soja”.

Además, el titular de Ecoledesma señaló que los dólares paralelos “vuelven a estar más caros que el solidario, con la expectativa de que sea así hasta las elecciones legislativas y, por lo tanto, el mercado cambiario va empezar a rendir menos en aporte a las reservas del Banco Central, junto con un segundo semestre más exigente en materia de pagos de la deuda”, sobre todo si la Argentina no llega a un acuerdo para postergar sus vencimientos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Fuente: Infobae

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