Crece la obsesión por dólar blue: Guzmán ratificó la "barrera" que no podrá cruzar antes de las elecciones

ECONOMÍA 19 de agosto de 2021 Por Claudio Zlotnik*
505574.jpg?7.2

"Alberto, no te enojes, poné orden donde tengas que poner orden, no te pongas nervioso y metele para adelante". La voz de Cristina Kirchner se escucha de fondo en el despacho del funcionario, un hombre clave del equipo económico. A esta altura, a tan sólo 25 días de las PASO, la declaración de la vicepresidenta se interpreta como un mandato de unidad total dentro de la coalición rumbo a las elecciones. No sólo unidad política, que ya había quedado materializada. Sino de unidad en el comando de la crisis, que es la señal que esperan los ministros del gabinete económico para avanzar con las decisiones.

"Alberto ya le dijo a Guzmán lo que más necesitamos para las elecciones: un dólar quieto y una inflación que se desacelere", apunta el funcionario, en diálogo con iProfesional.

En la Casa Rosada están obsesionados con el control sobre el dólar. No ya sobre el "oficial" (mayorista), que el Banco Central mueve a discreción. La lupa está puesta sobre los "paralelos". Los "alternativos legales" (contado con liqui y MEP) y también sobre el "blue".

Esa es una gran diferencia con respecto al anterior gobierno de Cristina Kirchner. Entre 2012 y 2015, los funcionarios kirchneristas renegaban de los dólares que competían con el "oficial". Sobre todo con el dólar blue, al que menospreciaban.

Ahora no es así. Se admite que la cotización del "paralelo" influye en la dinámica económica. Genera expectativas. Malas, sobre todo, cuando se amplía la brecha con el "oficial". Y, acaso más relevante que esa cuestión, la presión que ejerce sobre la inflación.

La disparada del contado con liqui y del blue tienen que ver con la aceleración inflacionaria de los últimos meses. Sobre todo en algunos sectores en particular, como en los materiales para la construcción. O en algunos nichos, como las autopartes de plásticos.

En el equipo económico están convencidos de que parte de la inflación desde octubre del año pasado hasta acá tuvo que ver con el dólar "blue" récord.

Pero más allá de teorías sobre los motivos de la inflación, en la Casa Rosada quieren que el paralelo deje de escalar. Que se mueva lo menos posible.

Desde el Banco Central acaban de tomar medidas que podrían presionar sobre el mercado ilegal. En Reconquista 266, la obsesión se llama "reservas". Las trabas a la operatoria del "contado con liqui" intentan minimizar las ventas del BCRA para mantener a raya la cotización del CCL y del MEP.

En la tarde del martes, el "blue" volvió a saltar. Un alza más moderada que el viernes -esta vez fue de $1-, con lo que la cotización ya llegó a los $183. El CCL, en medio de la intervención oficial, cerró unos centavos más arriba de los $167.

Martín Guzmán no lo expresó públicamente pero tiene en la cabeza cuál es el límite para dejar mover esa cotización.

"No más de $190. A lo sumo $195; no más", asevera un funcionario clave del equipo económico a iProfesional desde su despacho. Ese es el techo que Guzmán no quiere que se supere de acá hasta que pasen las elecciones.

Se trata de una especie de "barrera psicológica", según define el funcionario del equipo, en diálogo "off the record" con iProfesional. "No queremos que pase la línea de lo que fue el descontrol del año pasado", agrega el mismo funcionario.

La historia reciente es recordada: el dólar paralelo registró un precio récord a fines de octubre del año pasado. Ahí la cotización trepó a $195.

Recién después de que el Gobierno desarmara algunos de los controles sobre el mercado cambiario, el dólar blue bajó a unos $140/$145 hacia fines de febrero. Desde entonces, la cotización fue recuperando terreno hasta los $181 actuales, a los que llegó ya en medio de un repunte en el nivel de dolarización de empresas e individuos, de cara a la campaña electoral.

A valores de hoy, aplicada la inflación que corrió desde noviembre del año pasado, aquella cotización de $195 de octubre equivaldría a unos $270 (alrededor del 38,5% de inflación).

El consenso del mercado es que así como los $195 de octubre de 2020 era un valor de "overshooting" también lo sería ahora una cotización de $270.

Para Guzmán y el resto del equipo económico, los $195 del año pasado quedaron instalados como una barrera "psicológica" . "Una cotización de descontrol, que no queremos que llegue durante la campaña. Es el precio del miedo", define el mismo funcionario en su diálogo con iProfesional.

En las últimas semanas, el BCRA vino incrementando su intervención en el mercado del CCL. Mantener la brecha en torno al 80%/85% le cuesta entre u$s25 y u$s30 millones diarios, de acuerdo a estimaciones de distintas consultoras financieras.

Por eso mismo se tomaron medidas, con las cuales se busca disminuir el monto de esas intervenciones. El mes pasado, de acuerdo a estimaciones de distintas consultoras financieras, el Banco Central perdió unos u$s400 millones de sus reservas para contener al CCL.

En lo que va de agosto, esas intervenciones ya superaron los u$s180 millones.

También hay una "marca a presión" por parte del Gobierno para que los exportadores traigan los billetes verdes al país en tiempo y forma. Se trata de exportadores que no estarían cumpliendo con los plazos a los que están obligados para liquidar las divisas en la ventanilla del Banco Central.

De hecho, en algunos casos las demandas incluyen advertencias sobre la posible apertura de expedientes o de no pagos de los reintegros a las exportaciones.

Los exportadores, según el sector al que pertenezcan, están obligados a ingresar las divisas entre 15 y 180 días. Una vez cobrada la venta disponen de cinco días hábiles para liquidar los dólares en la ventanilla del Banco Central.

Las oficinas de comercio exterior de bancos de primera línea son testigos privilegiados de la escasez de dólares que tiene la Argentina. Y de las maniobras que intentan las empresas exportadoras para demorar la entrada de esas divisas. "Las empresas van trayendo los dólares de a poco, lo mínimo para funcionar. Nosotros les trasladamos la inquietud que a su vez nos plantean desde el Banco Central", comenta a iProfesional el directivo de un banco líder del sistema financiero.

"El Gobierno va a poner en juego todo el arsenal para que no se disparen los precios en los distintos mercados del dólar", advierten desde Economía.

La preocupación está a la vista. Es indisimulable. Y cada día que pasa rumbo a las elecciones es un día ganado. ¿Y después? Después se verá. Diciembre, hoy más que nunca en la Argentina, es el largo plazo.

 

 

* Para www.iprofesional.com

Te puede interesar