El Gobierno endureció en agosto el cepo para importar autos

ECONOMÍA 26 de agosto de 2021 Por Horacio Alonso*
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Agosto no está siendo un buen mes para el mercado automotor. Si bien la demanda se mantiene firme, impulsada por la brecha cambiaria, la oferta está fuertemente restringida por las trabas a las importaciones.

En el sector, estiman que están transitando el peor momento del año en cuanto a liberación de los permisos para exportar. Hasta ayer, la aprobación de SIMI – el certificado que permite el ingreso de un 0 km al país – estaba trabado. “Nos prometieron que ayer (por el lunes) iban a liberar autos, pero, hasta ahora (por ayer a la tarde), no tuvimos noticias” señalaron desde una terminal.

A lo largo del mes se acentuaron las restricciones que aplica el Gobierno para la importación de vehículos, como consecuencia de la falta de dólares.

Si bien el ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, había acordado con las automotrices asociadas en ADEFA un cupo de divisas para todo el 2021, para la importación de vehículos y autopartes, en las empresas advierten que, en las últimas semanas, no se está cumpliendo con lo pautado.

Apuestan en que, entre hoy y el viernes, se aprueben los permisos y se puedan nacionalizar los 0 km que están en el puerto.

Las fábricas de autos son las que más importan, pero también los distribuidores de marcas del exterior reconocen que no están pudiendo ingresar vehículos como meses anteriores.

Un dato que surge de este cepo automotor surge de los patentamientos del mes. Hasta ayer, los registros acumulaban una baja de 11% respecto a junio último.

“Compradores hay. El problema es que no hay unidades para vender” señalaron desde una concesionaria. Esto no es algo menor. Al no tener vehículos y no poder vender, no tienen ingresos. Es muy difícil pronosticar cuál será el volumen de operaciones de agosto, pero se estima que el mercado rondará las 30.000 unidades.

Por este faltante de vehículos, en ADEFA, tal como adelantó Ámbito, prevén que el año cerrará con un total de ventas inferiores a lo estimado a fin del 2020. Los datos que manejan en la entidad es que la reducción puede rondar en 20.000 unidades por debajo de lo previsto.

Hay que tener en cuenta que los dólares que se otorgan son tanto para importar unidades terminadas como piezas para la producción. El problema de la oferta también afecta a los vehículos nacionales.

Las fábricas están teniendo dificultadas para mantener las líneas de montaje en marcha por falta de autopartes, Es decir, si destinan fondos para una actividad, deben recortar la otra. En ese caso, la producción es la prioridad debido a que necesitan exportar para generar divisas propias. A esto se suma los problemas por la falta de chips, algo que golpea a nivel mundial.

Las consecuencias de esta situación son varias. Hay demoras de hasta siete meses para acceder a los modelos más demandados, incluso nacionales.

Algunas marcas está muy comprometidas con la entregas de planes de ahorro y están empezando a recibir denuncias judiciales. Todo auto que ingrese, tendrá prioridad atender este segmento, lo que perjudicará a la venta tradicional.

El otro efecto negativo es que por la baja oferta se mantienen los sobreprecios. Hoy es muy difícil saber cuánto vale un 0 km. Todo depende del bolsillo y la ansiedad del comprador.

 

 

* Para www.ambito.com

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