Cumbre La Cámpora-CGT preanuncia alianza de dos bloques clave para sostener a Alberto

POLÍTICA 03 de septiembre de 2021 Por Mariano Martín*
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El encuentro del lunes de Alberto Fernández con la CGT puso en segundo plano otra cumbre, acaso más trascendente para el futuro de la alianza gobernante y del peronismo en general: la de la central obrera con los principales referentes de La Cámpora, Máximo Kirchner y Eduardo Wado de Pedro. Esa reunión, que este diario contó el martes, promete tener implicancias en la campaña del Frente de Todos, en la renovación de autoridades de la central obrera pautada para el 11 de noviembre y hasta en la gestión cotidiana de las obras sociales sindicales, desvelo constante de los sindicalistas.

La invitación corrió por cuenta del ministro del Interior y convocó a Héctor Daer, cotitular de la CGT, y a los "independientes" Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, articuladores de todos los sectores internos de la central y de histórico buen diálogo con todos los gobiernos. La charla tenía como antecedente una mutua desconfianza y enfrentamientos recurrentes sobre todo a partir de los cuestionamientos del jefe del bloque del oficialismo en la Cámara de Diputados hacia la dirigencia tradicional. Disputas que por momentos parecieron un remedo del cisma entre "la burocracia sindical" y los "imberbes" de izquierda echados de la Plaza de Mayo por Juan Perón.

Parte de la premisa de dar vuelta la página fue el mutuo reconocimiento de la importancia de cada bloque y la necesidad de fortalecer la alianza ejecutiva para blindarla en las elecciones y en el escenario de la pospandemia de las acechanzas de la oposición. La Cámpora, además de la bendición y el cobijo de Cristina de Kirchner, cuenta con representación parlamentaria propia y el manejo de estructuras con financiamiento megamillonario como ANSES y el PAMI, entre otras.

La CGT, en tanto, exhibe una red sanitaria que atiende a 16 millones de personas a través de las obras sociales, cuenta con la llave de las paritarias y del acuerdo económico y social que promueve Alberto, y sostiene todavía una representación territorial y un poder de movilización que podrá ser incluso mayor si logra unificarse en noviembre con el sector de Hugo Moyano.

"Fue un buen encuentro planeado con la idea de sincronizar el trabajo conjunto. Para que haya peronismo tiene que haber un movimiento sindical y no puede seguir existiendo un enfrentamiento entre dos organizaciones con la capacidad de representación que tienen La Cámpora y la CGT. Al fin y al cabo compartimos objetivos de un país con producción, crecimiento, trabajo y que pueda revertir los actuales niveles de pobreza y desocupación", le reseñó a este diario Gerardo Martínez. Según el jefe del gremio de la construcción, la opinión de la agrupación "juvenil" del kirchnerismo será tenida en cuenta incluso para el recambio de autoridades en la central sindical.

La pax del lunes puso en pausa una tensión que arrancó junto con la gestión del Frente de Todos. En al menos dos ocasiones Máximo Kirchner aludió a Daer y a la CGT en términos críticos: una vez cuando mencionó un acuerdo de suspensiones que había firmado Rodolfo Daer, del gremio de Alimentación y hermano de Héctor, y otra cuando cuestionó un documento que la central había suscripto con la Asociación Empresaria Argentina (AEA) durante el mandato de Mauricio Macri. Pero la disputa escaló a niveles críticos cuando dirigentes de La Cámpora presionaron para ser nombrados como directores en la Superintendencia de Servicios de Salud, el órgano clave para la distribución de fondos para las obras sociales.

 

 

* Para www.ambito.com

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