"A 10 días de las PASO, el voto nulo puede ser la mejor opción para deslegitimar a estos políticos inútiles"

OPINIÓN 02 de septiembre de 2021 Por Carlos ZIMERMAN
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"El voto en blanco puede dar lugar a que los picaros puedan ponerle una cruz a su candidato, por ello si la intención es castigar a los inútiles que desde hace tanto tiempo nos vienen gobernando, lo mejor opción es anular el voto, de esa manera se podrá deslegitimar a esta "banda" que desde hace tantos años viven de la teta del Estado y no saben lo que es trabajar"

Solamente hay que hacer un poquito de memoria y ver que hicieron, que cumplieron y que cambiaron. Solamente hay que recordar si la oposición tuvo mayoría y preguntarse para que les sirvió. Sólo hay que repasar y ver que hizo el oficialismo con los supuestos beneficios de contar con un gobernador de Rafaela.

Nada sirvió, el oficialismo de un Castellano decadente y que no quiere entender que su tiempo ya pasó, solo hizo obras (rotondas) para sus amigos. La oposición con Viotti y Bottero a la cabeza solo se preocuparon por construir poder para ellos y nada más.

Ninguno de los políticos que quiere repetir mandato sirvió para algo, ninguno hizo nada y los problemas de la gente son los mismos, pero ellos los sueldos suculentos y abultados los siguen cobrando.

No sirven para nada y la manera de expresarlo es votando en blanco y castigando lo inútiles, inservibles y caros que son.

Los nuevos, los que quieren entrar, los que supuestamente están descontaminados,  en realidad están "manijiados" desde arriba para "afanarles" votos a otros, o bien quieren prenderse en el "curro" y fundar la Pyme de sus sueños, las que por unos buenos años les va a dar de comer por estar sentados sin nada hacer.

Si hasta tenemos un candidato que cobra como "asesor" de un Diputado más de $200.000 por mes y otro que aprovecha su alto cargo para llevar clientes a su negocio.

Ninguno se salva, ni oficialistas ni opositores, todos están en el "curro" y como el ejemplo cunde, muchos se quieren prender para cobrar de arriba los altos sueldos que entre todos pagamos.

Ojo, que nadie se confunda que el problema no es el sistema, no es la democracia que es lo mejor que nos puede pasar. El problemas son los vicios de la democracia, y esos vicios son los inútiles que desde hace tanto tiempo rosquean para seguir prendidos y vivir bien a costillas de la gente.

Siempre los mismos, nada nuevo, las mismas promesas que ya sabemos no van a cumplir e iguales mentiras. Cuando llegan los tiempos electorales los candidatos salen a la calle y como quisieran hacernos creer que se sienten ciudadanos comunes nos golpean las puertas de nuestras casas y finge estar interesados por nuestros problemas y hasta muestran preocupación. Todo es mentira, ya nadie les cree y lo más grave que no se dan cuenta que son molestos y detestados, que ya nadie los quiere escuchar.

Los mismos de siempre, los que están en la rosa y no quieren largar por nada del mundo, pero fundamentalmente por que viven de la política y no saben hacer otra cosa y otra cosa es salir a trabajar como cualquiera de los mortales que se levanta todos los días a las cinco de la mañana y tienen que salir con frío, con calor o con lluvia a ganarse el "mango" para poder darles de comer a su familia en forma honesta y honrada, que es todo lo contrario a lo que ellos hacen, que es casi vivir de los demás, o en términos más atendibles, robarle al pueblo y vivir de ello.

Solo debemos hacer memoria y recordar cuando fue la última vez que un político nos solucionó un problema, cuando fue la última vez que hicieron algo que beneficiara a la sociedad en general.

Nuestros políticos solo saben cobrar sus sueldos, hacer negociados, ganarse clientes para las empresas que ponen a nombre de sus esposas u otros familiares: todos negociados.

Quizá llegó la hora de cerrarles la puerta, de no escucharlos ni siquiera por compromiso, de cambiar de canal o el dial de la radio cuando comienzan a prometer lo que todos sabemos que no van a cumplir.

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Nuestros políticos están para que la gente en su conjuro les solucione sus problemas y no para solucionarle los problemas a la gente, ganan mucho más que un maestro de escuela y no tienen la menor intención de modificar esa desigualdad inmoral de la que son conscientes pero por nada del mundo están dispuestos a cambiar.

Quizá llegó la hora de deslegitimarlos votando nulo, cumpliendo con nuestro deber ciudadano pero demostrarles que estamos enojados, ofendidos y cansados.

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Marchamos hacia un tiempo diferente, un tiempo en donde tenemos que tener la obligación de castigar a los sinvergüenzas que desde hace tantos años se burlan de la gente y viven, y muy bien, a expensas de la gente.

El voto nulo puede ser un castigo, un alerta muy grande, un inmenso grito de saturación y bronca que en el fondo esconda una frase lamentable pero real: ESTAMOS CANSADOS QUE NOS ROBEN, ESTAMOS CANSADOS DE LOS LADRONES QUE SE APROVECHAN DE LAS INSTITUCIONES Y YA NO LOS AGUANTAMOS MÁS.

Anular el voto es decirle inútiles, es pedirles que hagan algo alguna vez, es demostrarles que el verdadero poder es de la gente y que aunque sean caraduras y entren y cobren, siempre van a estar desligitimados.

Anular el voto es decirles que nos tienen cansados y que la democracia merece otros políticos que nos representen.

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