Clara García: "Somos una fuerza política con vocación de gestión, nuestra mirada es una mirada de gobierno"

POLÍTICA 05 de septiembre de 2021 Por Agencia de Noticias del Interior
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Clara García, con una evidente dosis de temperamento, es capaz de expresar su dolor por la inesperada partida de su compañero de vida, Miguel Lifschitz; y en un instante transformarse en la mujer que lidera un equipo de hombres y mujeres decididos a sostener y proyectar en el tiempo a un sector político que gobernó durante doce años la provincia de Santa Fe.
 
"Son los desafíos de la vida, donde a veces uno es un vagón en el tren y, otras veces, tenés la responsabilidad de liderar siendo la locomotora", expresa sobre el rol que le tocó asumir.

A siete días de las Paso, la precandidata a senadora nacional por el Frente Amplio Progresista se resiste a que la grieta política nacional imponga sus condiciones sobre la provincia, apunta sus críticas más duras hacia el gobernador Omar Perotti y advierte que su partido tiene como principal objetivo el 2023: "Nosotros sentimos que nunca nos fuimos de la responsabilidad de gobernar. Somos un Frente con vocación de gestión pública... No tenemos vocación testimonial. Somos un partido político serio, preparado para gestionar y nuestra lista está integrada por las estrellas del equipo de gobierno de Miguel", afirma.

 E insiste: "Nosotros tenemos una capacidad de hacer. Somos el equipo de Miguel (Lifschitz). Nosotros estamos preparados para el día después de (Omar) Perotti en Santa Fe".

 Clara García habla con la convicción de sentirse ganadora en la interna del Frente Amplio Progresista y se refiere a sus contrincantes inmediatos de manera respetuosa. "Al día siguiente de estas elecciones, todos nos podremos las zapatillas para seguir recorriendo juntos la provincia y pensando en noviembre", remarca.

 - Los peronistas les reprochan a los socialistas que actúan como si no se dieran cuenta que dejaron de ser gobierno en Santa Fe.

 - Es que no tenemos vocación testimonial. Somos un partido político serio. Y sinceramente nuestro objetivo no es derrotar al adversario, sino derrotar los problemas de empleo, los sueldos bajos, el problema de la salud que se deteriora y el de la educación porque vemos a nuestros chicos sin futuro.

La muerte de Lifschitz y un cambio de escenario
Clara García sabe perfectamente que, de no haber fallecido Miguel Lifschitz, sería el candidato natural en estas elecciones: "Su ausencia hizo que tuviéramos que reconfigurar roles y decisiones que seguramente no se hubieran tomado de no ser por su fallecimiento. Pasa como en las familias donde, de pronto, la ausencia de una figura fuerte, de un padre, de una madre, de un hermano o hermana mayor, hace que otros deban asumir roles que a lo mejor no estaban pensados en ese momento".

 De todos modos, no es la primera vez que le toca liderar un proceso electoral como candidata. En 2009, encabezó la campaña para llegar al Concejo Municipal de Rosario. Y en aquellas elecciones, logró derrotar a otros políticos de trayectoria como el exintendente Héctor Cavallero o el concejal Jorge Boasso.

 - Con el fallecimiento de Lifschitz hubo una suerte de diáspora de algunos dirigentes del Frente Progresista que en pocas semanas decidieron participar de internas de otros sectores.

 - Sí... Un sector del radicalismo siguió los lineamientos nacionales de la UCR que hacía varios años estaba en el espacio de Cambiemos. Creo que fue una decisión apresurada y que tal vez algunos hoy la pensarían diferente. Pero la política tiene esto de dinámico. Yo nunca voy a ver al adversario circunstancial como un enemigo. Mi objetivo no es derrotar un adversario, sino derrotar las cosas que hacen que la gente no viva bien.

 ¿Se habían relajado al tenerlo a Miguel Lifschitz como gran elector?

 - No. No era relajarse. Era aprovechar la presencia de un grande, de un hombre que ordenaba hacia adentro y hacia afuera. Con su presencia seguramente no se hubiera desencadenado lo que después vimos, con otras figuras de la política que pensaron que podían anticipar tiempos y presentar una puja de liderazgos.

 - Miguel Lifschitz era el líder natural del sector... ¿Y Clara García?

 - La verdad es que siempre he formado equipos y siempre me ha gustado verlo así. Hace 35 años que estoy afiliada y hace más de 30 que asumimos en la Municipalidad de Rosario.

 Allá en 1989, cuando asumimos con todo el equipo en Rosario, Hermes Binner era el secretario de Salud; Miguel Lifschitz era el director del Servicio Público de la Vivienda; Mónica Fein dirigía el Instituto del Alimento y yo, con 29 años, tuve a mi cargo la Subsecretaría de Economía desde donde manejaba los tributos municipales.

 - ¿Te sentís más cómoda siendo parte de un equipo o quien lo lidera?

 - No podría no ser parte de un equipo. Pero quien lidera un equipo, también es parte de un equipo.

 - Cuando falleció Miguel dio la sensación de que no había herederos naturales. ¿Ese liderazgo tan fuerte aletargó los procesos de crecimiento de dirigentes jóvenes?

 - Parte de su mirada de campaña era llevar la antorcha y ser puente para el futuro. Él lo había escrito de puño y letra. Y ese futuro eran las juventudes.

 Creo que tenemos ejemplos cercanos. En Santa Fe, Paco Garibaldi, Gisel Mahmud y Laura Mondino. Son dos dirigentes jóvenes del socialismo, pero con experiencia y capacidad para asumir roles ya. En Rosario, Verónica Irizar. Y en la Nación, Enrique Estévez.

 Somos un partido con mucha fortaleza santafesina. Hemos tenido pérdidas de las cuales nos recuperamos. Fue Guillermo Estévez Boero que falleció tan joven, fue Hermes Binner que nos dejó primero con su enfermedad y luego con su muerte. Nos dejó Miguel y, sin embargo, aquí estamos. Quienes quedamos, llevando con orgullo ese legado.

El equipo de Miguel
- ¿Qué está en juego dentro de la interna del FAP?, ¿qué los diferencia?

 - Quizá por un lado se observe una trayectoria exclusivamente legislativa o parlamentaria. Nosotros tenemos una capacidad de hacer. Somos el equipo de Miguel porque aquí están desde Mónica Fein, que fue su compañera entrañable. Y el resto son las estrellas de su equipo de gobierno. Nosotros estamos preparados para el día después de Perotti en Santa Fe.

 También Perotti anticipó el 2023, porque el hecho de que en 2021 él integre una boleta nos hace pensar si lo está haciendo de manera testimonial y nos engaña, o si realmente colgó los botines y quiere dejar de ser gobernador. Tan grave es lo uno, como lo otro.

- ¿Ustedes toman esta elección como parte del proceso hacia 2023?

 - Nosotros sentimos que nunca nos fuimos de la responsabilidad de gobernar. Somos un Frente con vocación de gestión pública. Poco antes de dejar el gobierno Miguel fundó la Usina Social para seguir teniendo proyectos de gestión pública.

 - En las elecciones legislativas nacionales de 2015 el Frente Progresista obtuvo 15 puntos. ¿Cómo se plantan ante un contexto de grieta política?

 - Teniendo claro que ni uno ni el otro de la grieta han gobernador en favor de Santa Fe. Yo creo que esos dos extremos y esa hipótesis de conflicto entre buenos y malos les viene bien a ellos. La grieta es un negocio para pocos. Con una fuerte impronta porteña, que nos deja a los santafesinos sin defensas en los temas de la vida cotidiana y en los estratégicos.

 El gobierno nacional tiene intereses que no son los santafesinos y Perotti y su gente tienen intereses propios cuando corren a abrazarse al Instituto Patria en lugar de correr a defender la hidrovía como dadora de trabajo, a los biocombustibles como innovación productiva con empleo de calidad, a las exportaciones de carnes como un sector que se luce en el mundo.

 Con los 100 mil millones que nos debe la Nación se podrían construir 50.000 viviendas, con todo el empleo asociado a la construcción.

 Los dos extremos de la grieta nos pasaron por arriba en todos estos temas. Como por ejemplo que el transporte sea más caro en Santa Fe que en Capital, porque cuando votan el Presupuesto destinan más subsidios a los porteños. O que el agua de Buenos Aires tenga obras de infraestructura bancadas por el presupuesto nacional, cuando a las obras de aguas en Santa Fe las pagamos nosotros.

Críticas al gobierno de Perotti
- ¿Por qué apuntás a Perotti, cuando en realidad en estas elecciones tu competidor es Rubén Giustiniani?

 - Perotti está en las fotos y en la boleta.

 - Pero ahora no competís contra Perotti.

 - Es que yo ya estoy pensando en noviembre de 2021.

 -Eso significa que estás convencida de ganar la interna.

 - Creemos que sí. Es lo que percibimos en toda la provincia. Y estuve en los medios nacionales porque hay que llevar la voz de Santa Fe y animarse a debatir con ese poder porteño. Y siento esa necesidad de la gente que recuerda que al territorio llegaban los ministros, llegaban los secretarios, había planes en conjunto. Había apoyo para clubes, vecinales, escuelas, hospitales. Todo ese sentir de la gente nos hace percibir que vamos a pasar a noviembre.

 - ¿Y el lunes 13 de septiembre, qué pasará?

 - Como hicimos siempre. El intendente (de Rosario) Pablo Javkin tuvo una interna con nuestra candidata Verónica Irizar. Al día siguiente Verónica y todos nosotros, nos calzamos las zapatillas y caminamos toda la ciudad. Todos los votos de nuestra candidata ayudaron a que Pablo fuera intendente.

 Yo veo a las Paso como un escalón normal de la vida democrática, pero al día siguiente hay que trabajar juntos.

 - 2023 está muy presente para ustedes.

 - 2023 está cerca. Es que no tenemos vocación testimonial. Somos un partido político serio. Y sinceramente nuestro objetivo no es derrotar al adversario, sino derrotar los problemas de empleo, los sueldos bajos, el problema de la salud que se deteriora, o de la educación porque vemos a nuestros chicos sin futuro.

- ¿Se puede hacer algo desde el Congreso para mejorar la seguridad en Santa Fe?

 - Sí, claro. Gran parte de la inseguridad en Santa Fe tiene que ver con delitos federales. Entonces tenemos promesas de que llegarían fuerzas nacionales para ayudar a la prevención que no llegaron, rutas nacionales donde debería estar Gendarmería y no está, tenemos 800 kilómetros de ribera fluvial con 25 puertos donde debería estar Prefectura y no está.

 Tenemos casi la misma cantidad de juzgados federales que había hace 50 años, cuando no existía el problema del narcotráfico. Y no logramos fortalecer la Justicia, que es la otra pata de la seguridad. Cárceles provinciales atestadas de presos federales que están interrumpiendo la labor de seguridad provincial. Y diría también en lo social, porque la provincia de Santa Fe ha sido dejada de lado por la Nación en temas cruciales.

 Los senadores debemos levantar la mano para votar el presupuesto. Yo no voy a votar un presupuesto que no tenga el pago de la deuda con Santa Fe. Mejores condiciones de hábitat y el trabajo que eso implica es una sociedad más justa. Si algo aprovecha el delito complejo, es la injusticia y el desequilibrio social.

 - A siete días de las elecciones, ¿si estuviera Miguel Lifschitz qué te diría?

 - Si estuviera Miguel, el candidato sería él. Y yo estaría como tantas veces acompañando y apoyando, dando fuerzas, metiendo cariño. La política, cuando pierde la humanidad, pierde lo más importante.

 - La gente está convencida de que eso se perdió hace rato.

 - No en todos. Este sector está integrado por tantos militantes que, aun con el dolor y con el golpe sufrido, sienten que debemos ir para adelante con humanidad.

Fuente: Aire de Santa Fe, sobre una nota de la periodista LUCIANA TRINCHIERI

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