Messi lloró, cantó y levantó la Copa

DEPORTES 10 de septiembre de 2021 Por Omar EDEN
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Una noche única, inolvidable. Para el recuerdo. Por todo. Se juntó absolutamente todo este 9 de septiembre de 2021. Primero, por el regreso a casa de la Selección tras la Copa América ganada hace dos meses en suelo brasileño. Segundo, por el retorno del público a las canchas, una imagen que se extrañaba en medio de la pandemia.

Después, por los mimos a todos los protagonistas del Seleccionado, pasando por Lionel Messi, Angel Di María, Lionel Scaloni y el resto de los muchachos. Merecidísimo. Todos en la misma sintonía, a pura alegría. Además, se recordó a Diego Maradona en medio de la algarabía. Alegría que continuó en el campo de juego, con el 3-0 ante Bolivia para seguir sumando en las Eliminatorias Y 3-0 que lo tuvo al 10 nuevamente como protagonista, con tres goles.

Uno fue una obra de arte: caño y zurdazo a un palo desde afuera. Los otros, en el segundo tiempo, más de goleador (uno tirando una pared con Lautaro Martínez y el otro pescando un rebote tras un rebote de Lampe). Otro hat trick en su carrera, para encima convertirse en el máximo goleador sudamericano de selecciones de toda la historia, desplazando a otro gigante como Pelé. Uff, otro récord roto y van. Un animal. Un extraterrestre. Un 10 que, por suerte, es argentino. 

Todo eso se le sumó a Messi en el final, ya con las declaraciones ante los micrófonos de turno. Feliz desde el ingreso a la cancha para la entrada en calor, cuando sonó el himno y en los 90 minutos jugados en el Monumental, el hombre se quebró antes de levantar la Copa, como pocas veces se lo ha visto.

"Tenía mucha ansiedad, muchas ganas de disfrutar. Esperé hace mucho tiempo esto. Ganamos el partido que era lo importante y ahora a disfrutar. Lo busqué hace mucho esto. Gracias a Dios se me dio. Fue un momento único por dónde y cómo se dio después de tanta espera. No había mejor manera y poder festejarlo es increíble. Están mi mamá, mis hermanos en la tribuna. Se ha sufrido mucho, pero estoy muy feliz", expresó Leo, ya con notoria emoción y, desde luego, extrañando a la distancia a su esposa e hijos, que se quedaron en París.

Luego, tras ello, la Pulga se unió a sus compañeros, otra vez con lágrimas de desahogo, para recibir nuevamente el mimo de la gente y alzar nuevamente el citado trofeo. Juego de luces, fuegos artificiales, el calor del público desde las tribunas y la música de Los Totora para cerrar un jueves que quedará en la memoria de todos por todo lo detallado anteriormente.

Se lo merece Argentina después de tanto tiempo sin alegrías. Se lo merece Messi, el mejor de todos, que se sacó una mochila pesadísima y ahora festeja con sus compañeros. Bailan, celebran y se emocionan. Y se lo merecen todos los integrantes, tanto el resto de los jugadores como el cuerpo técnico, después de tantas pálidas. Salud, Selección.

Fuente: ole.com.ar

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