Plan goteo: el Presidente analizó con Guzmán las próximas medidas, qué pasará con subsidios a las tarifas y la negociación con el FMI

ECONOMÍA 24 de septiembre de 2021 Por Agencia de Noticias del Interior
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El presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía Martín Guzmán se reunieron este jueves en la Casa de Gobierno para delinear los pasos a seguir de un plan “goteo”, que incluirá distintas medidas económicas en las próximas semanas, y que estarán enfocadas en un aumento del consumo.

Según pudo saber Infobae de fuentes oficiales, el encuentro entre el mandatario y el jefe del Palacio de Hacienda en la Casa Rosada versó sobre distintas cuestiones. En primer lugar, cómo implementar el paquete económico como respuesta a la derrota electoral que sufrió el oficialismo en las elecciones primarias.

Luego, otros temas centrales de la agenda de política económica: el Presupuesto 2022, que ya ingresó en el Congreso pero cuyo tratamiento todavía no comenzó y los avances de la negociación con el Fondo Monetario Internacional para reestructurar los USD 45.000 millones del préstamo vigente, un día después del pago de casi USD 1.900 millones que hizo el Tesoro argentino a Washington.

Por un lado, el plan de medidas apuntará a que haya un derrame en la actividad económica, en el poder adquisitivo y en el consumo más rápido que otras como la aceleración de la ejecución de la obra pública, uno de las cuestiones a las que se había comprometido el ministro Guzmán esta semana tras la crítica carta de Cristina Kirchner que habló de un “ajuste fiscal” llevado adelante por parte del ministro. Se anunciarán a lo largo de los día en una suerte de anuncios goteo.

Si bien cerca de la vicepresidenta Cristina Kirchner desmintieron la semana pasada haber pedido su puesto, el sillón principal del Ministerio de Economía fue uno de los apuntados durante la tensión entre los distintos sectores del oficialismo, junto con el del ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas y el jefe de Gabinete Santiago Cafiero. Los tres se mantuvieron dentro del staff de ministros, aunque este último pasó a la Cancillería en lugar de Felipe Solá. No se espera que haya cambios en el equipo económico, al menos antes de las elecciones generales de noviembre.

La primera parte de ese paquete ya fue anunciado: por un lado, con el incremento adicional para el salario mínimo, que lo llevará hacia fin de año a los $32.000, lo que implicaría un aumento de punta a punta a lo largo de 2021 de 55,4%, por encima de las proyecciones públicas y privadas de inflación.

Por otra parte, este jueves se oficializó el nuevo mínimo no imponible para el impuesto a las Ganancias, que actualizará el piso de tributación desde los 150.000 pesos brutos de salario para los empleados en relación de dependencia a $175.000, con la posibilidad de ampliarlo una vez más en enero de 2022. El objetivo oficial es que los reajustes hagan que en ningún momento la cantidad de trabajadores alcanzados supere al decil más alto de la pirámide, lo que representa según estimaciones oficiales cerca de un 25% de la masa salarial total.

El paquete económico en cuestión tendrá otras medidas. Algunas de ellas serían anunciadas este viernes, en un acto en Pilar junto con el ministro de Turismo Matías Lammens, y que incluirían beneficios para jubilados.

La conversación entre Fernández y Guzmán atravesó además el tratamiento del proyecto de Presupuesto 2022, que el ministro de Economía envió al parlamento el miércoles pasado, mientras el gabinete todavía estaba en pleno temblor por la crisis política que terminó por forzar un recambio ministerial. La iniciativa incluye una inflación de 33%, un crecimiento de 4% y un déficit de 3,3% del PBI.

El ministro aún no acudió, como es habitual, en los primeros días de presentado el proyecto, al plenario de comisiones de Presupuesto y Hacienda para defender los números de la nueva ley de leyes. Antes de que eso suceda, Guzmán deberá limar asperezas con otros sectores del Frente de Todos que tienen posturas críticas sobre las proyecciones de gastos que hizo el Ministerio de Economía, con un eje central: las partidas que destinará para subsidios económicos.

Fernández le habría pedido al jefe del Palacio de Hacienda que mantenga reuniones con legisladores y referentes del ala oficialista que tienen terminal política en Cristina Kirchner para explicar cómo planea llevar adelante esa reducción de subsidios. El objetivo en la Casa Rosada es evitar otro foco de conflicto como el que tuvo lugar en abril pasado, cuando por diferencias de criterio en la política energética y en la necesidad de pagar subsidios, Guzmán intentó deshacerse del subsecretario de Energía Federico Basualdo, pero quien con respaldo del kirchnerismo, logró quedarse en su cargo.

De todas formas, según se espera, el proyecto de Presupuesto tendrá cambios durante su tratamiento en comisiones, según adelantan en el oficialismo. “Seguramente va a haber algún cambio con lo que propone el Poder Ejecutivo porque eso siempre sucede”, manifestó el diputado oficialista y miembro de la comisión Marcelo Casaretto.

Una de las reuniones que están en carpeta, que tendría lugar este viernes o a principios de la semana que viene, estaría protagonizada por Guzmán y, del otro lado de la mesa, el presidente de la Cámara de Diputados Sergio Massa, el presidente de la comisión Carlos Heller y el jefe de la bancada oficialista en la cámara baja Máximo Kirchner.

En el Ministerio de Economía aseguran que la reducción de los subsidios –que en 2022 representarían un 1,5% del Producto Bruto– está explicada en, por un lado, la segmentación tarifaria que el equipo económico prometió que podría arrancar a principios del año próximo y, por otro, que un tercio de ese recorte se dará porque dejará de tener vigencia la resolución 46 que decretó el gobierno de Mauricio Macri y que otorgaba subvenciones altas a la producción adicional de gas.

Por último, en la agenda entre el presidente y el ministro de Economía apareció la negociación con el Fondo Monetario. En las últimas horas levantó polvareda la acusación que afronta la directora gerente del organismo Kristalina Georgieva, que fue señalada por una auditoría interna del Banco Mundial por haber impulsado una manipulación de datos sobre la economía china durante la elaboración del informe Doing Business de 2018, cuando la economista búlgara se desempeñaba en esa institución.

Este jueves la publicación The Economist, una de las más influyentes el mundo en materia económica y financiera, publicó un editorial reclamando la renuncia de Georgieva, un artículo que circuló entre los despachos oficiales. Las fuentes oficiales creen que entre el desarrollo del proceso electoral local y el frente de conflicto que se le abrió a Georgeiva dentro del propio Fondo Monetario, las posibilidades de firmar un acuerdo para un nuevo programa financiero, que para colmo se presentaría como una reestructuración al préstamos más grande de la historia de esa institución, son menores.

Una de las cuestiones que separan a la Argentina de un acuerdo con el FMI es la discusión sobre los sobrecargos de interés que cobra el organismo a los países que tienen programas financieros vigentes. Según esperan en el Gobierno, la presencia de Guzmán en la cumbre del FMI y el Banco Mundial, que tendrá lugar en Washington a mediados de octubre, podría servirle a la Casa Rosada para acercar posiciones.

 

 

Con información de www.infobae.com

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