Lorenzetti y sus cartas de "amor"

POLÍTICA 27 de septiembre de 2021 Por Agencia de Noticias del Interior
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Las cartas del ex presidente de la Corte ya no sirven, no tienen efecto y muestran a una persona resentida y sin poder. Lorenzetti no admite el paso del tiempo y está atrasado veinte años. Sus prácticas evidencian un marcado egoísmo y un egocentrismo inaceptable para un juez de la Corte Suprema de Justicia. Con una actitud lindando con la ilegalidad y casi golpista, intentó impedir sin éxito que su "enemigo" -Rosatti- asuma el cargo que él anhela. La angustia de ya no ser.

 
 

“No saber perder es peor que perder” fue la frase que retumbó en el cuarto piso del Palacio de Justicia tras la carta enviada por correo electrónico por Ricardo Lorenzetti y que transitó por diferentes portales. Pero como ya expresamos no es la primera vez que lo hace. “Se vivió el dejà vú de la derrota” aseguran fuentes. Hay quienes recuerdan un acuerdo de 2018 cuando Elena Highton de Nolasco le recordó a Lorenzetti sobre un encuentro para perjudicar al fallecido Petracchi.


La sorpresa en la Corte Suprema fue que el tema del recambio de presidente ya se venía hablando semanas atrás y siempre se trató con la reserva del caso, aunque voces consultadas sostienen que al igual que en 2018 hubo martingalas. Qué hay diferencias, no quedan dudas pero sostienen algunos que, más allá del exabrupto de quien fue presidente de la Corte por casi 12 años, los trapitos sucios los tratan en casa y no de cara a la sociedad. 


De hecho la semana pasada se dio un hecho inédito. Primero se debe mencionar que la pandemia modificó el comportamiento y la Interrelación de los jueces. Antes de la emergencia sanitaria, cada martes de acuerdo se juntaban 250 causas, hoy por hoy se tratan entre 600 y 800, porque el Aislamiento Social Preventivo obligó al Máximo Tribunal a digitalizar los fallos, lo que permitió incrementar sentencias y reducir las demoras. Previo al 20 de marzo de 2020, cada martes durante una hora y media los cortesanos firmaban y se quedaban charlando de diferentes temas.

 

Hoy, con la pandemia, los martes se realiza un zoom porque la jueza Highton no concurre al Palacio. Entonces los martes conversan y los jueves entre las 10 y las 12 del mediodía firman digitalmente los fallos. Razón por la cual el acuerdo extraordinario se hizo a las 12. Pero el jueves pasado habían 800 causas para firmar, de las cuales sólo se firmaron 21. Según relatan fuentes judiciales, el problema aparentemente se dio porque no habría funcionado el Token (que es como una clave de acceso que tiene cada notebook para acceder a la firma digital) y que se espera que el inconveniente esté solucionado el jueves próximo -extraño cuanto menos-. Resulta ser que se manejan con un orden de firma: el presidente, el vice, el decano y luego los nuevos. Al tocarle el turno a Lorenzetti se trabó, porque no firmó nada. Quedaron más de 780 fallos sin firmar. Horas más tarde llegaría la carta. La duda es si la falta de firma fue un problema con el token o una decisión personal. 


La mayor crítica que recibió Lorenzetti luego de sus expresiones fue que mencionó la actividad de Unidroit ( Instituto Internacional para la Unificación del Derecho Privado) que aseguran que no fue la Corte quien lo eligió para representar a la Argentina frente al organismo, sino que fue el instituto quien lo eligió a él. Por lo tanto, así como los otros miembros por reglamento (art 8 inc k) debe pedir autorización por superintendencia, como por ejemplo lo hizo en su momento Rosenkrantz para dar clases en la UBA, que solicitó autorización a sus pares, pero en este caso no ocurrió. Es por esto que desde algunos sectores del cuarto piso apuntan en su contra ya que entienden que “la obligación primaria de un juez es dictar sentencia no hacer show".

Además, aseguran que más allá de la grieta que se vislumbró públicamente tras la carta, durante años han aparecido rumores en la Corte, varios llegan desde Comodoro Py. Antes se decía cada dos meses que Rosenkrantz renunciaba, ahora hace tres meses esos rumores indicaban que Lorenzetti le daría su voto al actual presidente (a quien tildó de temerario cuando asumió) algo que no quería. 

Así las cosas, no tardaron en llegar las congratulaciones. Un 80 por ciento de jueces y fiscales de Comodoro Py llamaron para felicitar y también solicitar reuniones. Pero no fueron los únicos, desde distintos puntos del país se comunicaron. 

Pero Rosatti hasta el 30 de septiembre seguirá bajo el mandato de Rosenkrantz, actual presidente, por lo que hasta entonces no se sabrá cómo será su presidencia de aquí en adelante. 

Qué se espera de  la presidencia de Rosatti
Algo que dejaron trascender fuentes tribunalicias es que es una persona dialoguista y que hay que trabajar de juez, sentarse a leer expedientes y resolver cuestiones judiciales. De hecho, antes solía hablar mucho con Lorenzetti de la necesidad de generar cambios. 

Si hay algo de lo que está conforme el flamante presidente electo del Máximo Tribunal es de haber logrado una Corte colegiada, por la cual hace falta la mayoría para que el presidente pueda tomar ciertas decisiones. Algo que ha traído resultados positivos. 

Tras su elección, Horacio Rosatti utilizó una frase de Sócrates: “El secreto del cambio es centrar toda tu energía no en luchar contra lo viejo, sino en construir lo nuevo”. Solo que se presume que no será “en equipo”.

Fuente: MDZ, sobre una nota de Lourdes Marchese

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