Estas son las nuevas medidas que evalúa Feletti para profundizar el congelamiento de precios

ECONOMÍA Por Andrés Sanguinetti*
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Durante la multitudinaria reunión que llevó a cabo en su despacho y que duró una hora y media, Roberto Feletti repasó el nivel de cumplimiento de la resolución que obliga a mantener los precios de un millar de productos sin cambios hasta el 7 de enero próximo y brindó algunas pistas sobre las estrategias que quiere sumar al programa para lograr profundizar ese acatamiento y, a la vez, empujar aún más a la baja los valores de algunos de los artículos ya congelados.

Acompañado por su equipo técnico, el Secretario de Comercio Interior, destacó como principal problema el incumplimiento que nota en los comercios de proximidad o canales minoristas y lo comparó con la buena performance que asegura tiene la medida entre los productores y las grandes cadenas de supermercados.

Para el funcionario, que también estuvo acompañado por Débora Giorgi, su segunda en Comercio Interior, las correcciones de precios que llevaron a cabo los grandes jugadores del sector de la alimentación no está siendo seguida por los almacenes de barrio o los supermercados de origen asiático.

Representantes de estos canales de comercialización ya habían advertido sobre la imposibilidad de cumplir con la resolución 1050 por entender que si retrotraen los precios al 8 de octubre, como marca la norma, no sólo no les quedará margen de rentabilidad sino que deberán vender a pérdida porque los valores que pagan a los distribuidores mayoristas son mayores a los que deberían colocar en sus góndolas.

Sin embargo, Feletti les advirtió que las quejas y críticas por los incumplimientos deben terminar y les dio un plazo de 15 días para que le lleven una propuesta en donde establezcan juntos sus propios márgenes de comercialización y explique la forma en que esos niveles se trasladarán al precio final de venta al público.

El ultimátum fue claro. Si en dos semanas no mayoristas y comercios minoristas no se ponen de acuerdo, les anticipó que deberá intervenir y dictar alguna regulación para establecer desde Comercio Interior esos márgenes de comercialización.

No se trata de una advertencia casual la de Feletti. El funcionario sabe que el grueso del consumo pasa por los comercios minoristas y no por lo hipermercados. Una tendencia que se profundizó a partir de la pandemia del Covid-19 y de la cuarentena nacional con aislamiento social preventivo y obligatorio.

El escenario de encierro hizo que los almacenes de barrio, los autoservicios chinos y los comercios de cercanía ganaran la predilección de los clientes.

Lo que comenzó como una decisión lógica si se tiene en cuenta que durante la cuarentena obligatoria no se permitían importantes desplazamientos, lo llamativo es que ni siquiera las ofertas que habitualmente realizan los híper alcanzó para modificar ese comportamiento.

De hecho, un estudio de mercado elaborado por FocusMarket el año pasado observa cómo el 38,7% de los porteños realiza sus compras en comercios minoristas tradicionales, mientras que solamente un 4,7% lo hizo concurriendo a sucursales de Carrefour, Coto o Walmart.

Según la encuesta, un 19,6% prefirió comprar en alguno de los miles de autoservicios chinos que existen en la ciudad, por entender que los mayores atributos que los clientes siguen privilegiando se refieren a la cercanía del establecimiento y no a los precios ni caminar varias cuadras y comparar.

También sabe Feletti que controlar a las grandes cadenas es más sencillo que enviar a sus fiscalizadores militantes a los más de 15.000 comercios minoristas que están repartidos en todo el país y en donde la inflación no se logró frenar con cepos a los precios como pretende el funcionario.

Las diferencias son altas y pueden llegar a un 20% en promedio, según un relevamiento que realiza la consultora Scentia y que compara los precios de 1044 ítems en ambos canales.

Ocurre que los programas de Precios Cuidados y Precios Máximos nunca se cumplieron en ese sector del retail al cual la Secretaría de Comercio Interior en épocas de Paula Español quiso llegar con un programa segmentado como el de Súper Cerca que, sin embargo, tampoco se aplica en su totalidad.

De allí el reclamo de Feletti para que los mayoristas y sus cliente comerciales desarrollen alguna fórmula común que les permita también vender con cepos y precios congelados hasta principios del 2022.

Pero más allá de este "consejo", el funcionario dejó trascender durante el encuentro que analiza tomar tres nuevas medidas "aleatorias" al programa de congelamiento para beneficiar todavía más lo bolsillos de los consumidores.

La primera alternativa en estudio es la de ampliar el valor de la Tarjeta Alimentar. La segunda es la de reintegrar el IVA en la cadena de comercialización de productos lácteos, mientras que la tercera se basa en extender a otros productos y sectores el mecanismo por el cual actualmente se rige el precio del aceite.

Es decir, el fideicomiso por el cual una parte del costo del producto es subsidiado por los exportadores para que el precio en góndola sea más económico.

Si bien no dio más precisiones sobre estos últimos puntos, es probable que en los próximos días se anuncien medidas tendientes a poner en marcha estas ideas que Feletti por ahora tiene en carpeta.

Por lo demás, habrá que seguir de cerca el impacto que los resultados de las elecciones del 14 de noviembre próximo tendrán en estos planes oficiales, teniendo en cuenta que el objetivo del Gobierno es el de mejorar su performance electoral de las PASO de agosto a partir de medidas de tono populista.

Agenda post electoral

Si bien desde Comercio Interior aseguran que la continuidad del programa de Precios Cuidados ampliado no se encuentra atada a la decisión de las urnas, Feletti ya convocó a productores y comercializadores de alimentos a un nuevo encuentro que se llevará a cabo días después de los comicios en los cuales se decidirá la nueva conformación de las cámaras de Senadores y Diputados.

Los representantes del sector mayorista, supermercados, almacenes, autoservicios y las principales empresas de consumo masivo ya fueron avisados de la convocatoria que tendrá como objetivo repasar el desempeño del programa y trabajar en conjunto para garantizar la accesibilidad de la canasta en todo el país.

No estará en tela de juicio el mantenimiento del congelamiento que seguirá vigente hasta el 7 de enero ya que en el Gobierno están convencidos de que medidas de este tipo mejorarán las expectativas de consumo del último trimestre del año porque protegen el salario y evitan que el valor de los bienes de consumo masivo erosione los ingresos y la capacidad de compra de los argentinos.

De hecho, durante la reunión de este lunes 8 de noviembre, Feletti sostuvo que "el programa se está cumpliendo en forma aceptable en las grandes cadenas de comercialización", y explicó que quiere asegurar su implementación en los segmentos de comercios de menor porte.

El objetivo, según sus palabras es garantizar el acceso al programa de todos los consumidores para lo cual se hace necesario el esfuerzo de acotar márgenes de intermediación toda la cadena alimenticia.

La reunión mantuvo una amplia convocatoria de los sectores que forman parte de la cadena productiva y de comercialización. Del sector mayorista asistieron: por Nini, Pablo Tomé; de Vital, Tomas Annoni; de Micropack, Gustavo Marcantonio; de Diarco, Diego Molaro; de Makro, Martín Iriarte; de Maxiconsumo, Andrés Fera; de Parodi, Martín Leonardo Parodi; y de Yaguar, Matias Montalván.

También estuvieron presentes el presidente de la Cámara Argentina de Supermercados (CAS), Ricardo Zorzon; el presidente de Federación Argentina de Supermercados y

Autoservicios (FASA), Victor Palpacelli; el presidente de la Asociación Supermercados Unidos (ASU), Juan Vasco Martínez; el presidente de la Federación de Almaceneros de la provincia de Buenos Aires (FABA), Fernando Savore; el presidente de la Confederación de Almaceneros (CGA), Héctor González Pavan; la representante de la Cámara de Supermercados Chinos, Yolanda Duran; el representante de la Cámara Pyme de Industrias de Alimentación, Miguel Calvete; el presidente de la Cámara Argentina de Distribuidores y Autoservicios Mayoristas (CADAM), Víctor Fera, y Ernesto Acuña de la Unión Kiosqueros República Argentina.

Además, fueron de la partida autoridades de empresas de consumo masivo como Arcor, Molinos Río de la Plata, Mondelez, P&G, Unilever, Nestlé y JOSIMAR. Así como también, representantes de Fedecámaras, Grupo 2000, La Unión de usuarios y Consumidores, Distribuidora Norte, Cooperativa Obrera, Federación Argentina de Cooperativas de Consumo y Casrech.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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