Oficialismo arriesga la primera minoría en Diputados y el quorum propio en el Senado

POLÍTICA 13 de noviembre de 2021 Por Agencia de Noticias del Interior
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Alberto Fernández sabrá, desde las primeras horas del lunes próximo después de las Elecciones 2021, con qué Congreso tendrá que lidiar el Frente de Todos durante la segunda mitad de su mandato, es decir, desde el 10 de diciembre. En resumen, el oficialismo pondrá el juego su calidad de primera minoría en Diputados y el quorum propio en el Senado, situación que generó extrema preocupación en la titular de la Cámara alta, Cristina Fernández de Kirchner.

Juntos por el Cambio confía, por su parte, en superar el resultado de las PASO de septiembre pasado y elevar la puja política en modo 2023. Sin embargo, en el corto plazo aparecen duras negociaciones del Gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y una delicada economía, en un escenario inflacionario, entre otras cuestiones.

Elecciones 2021 en el Senado

Hay dos provincias clave para el kirchnerismo: La Pampa y Chubut. En caso de revertir las PASO, Cristina de Kirchner mantendrá una mayoría absoluta propia y el quorum -37 bancas- en la Cámara alta, situación que permitirá sostener el impulso de iniciativas como la reforma judicial, las modificaciones en el Ministerio Público Fiscal, o la suspensión de las SAS exprés apoyada durante el macrismo. Todas quedaron trabadas en Diputados.

En caso de presentarse el peor panorama para el Frente de Todos, ante una eventual pérdida de cinco legisladores para el recambio del 10 de diciembre próximo y el adiós a la mayoría absoluta propia en cuestión, la titular del Senado ya se acercó a dos habituales aliados: Alberto Weretilneck (Río Negro) y Magdalena Solari Quintana (Frente Renovador Misionero). Del otro lado estará Juntos por el Cambio, con el radical Luis Naidenoff a la cabeza.

Son ocho las provincias que deben votar senadores para los próximos seis años: Córdoba, Santa Fe, Tucumán, Mendoza, La Pampa, Catamarca, Corrientes, y Chubut.

En seis de ellas el resultado está casi cantado, y de allí la lupa de Cristina de Kirchner en La Pampa.

En dicho distrito, que en otras ocasiones contó con el más que experimentado exsenador y exgobernador Carlos Verna, la presidenta del Cuerpo quiere sí o sí la victoria y la segunda banca para la camporista María Luz Alonso, mano derecha y actual secretaria administrativa de la Cámara alta, por ende, la que maneja un megamillonario presupuesto.

La diferencia abismal entre la calidad legislativa del peronista Verna y Alonso también se dio en la Provincia, con un peronismo tradicional que se resguardó del abrazo de oso ultrakirchnerista durante la campaña, a pesar de gestos de unidad del gobernador justicialista, Sergio Ziliotto.

Diputados

El Frente de Todos, que comandan Máximo Kirchner y el titular de la Cámara baja, Sergio Massa, se mantuvo como primera minoría al iniciar su Gobierno y contó con el incansable apoyo del interbloque del mendocino ahora súper K José Luis Ramón (Mendoza), a quien se le acaba el mandato.

Su lugar al frente del espacio “Unidad Federal” será ocupado por el rionegrino Luis Di Giacomo, quien responde al exgobernador y actual senador, Alberto Weretilneck.

Ante un escenario de paridad de bancas, o un puñado más o menos a favor del oficialismo o la oposición, el interbloque tendrá menos peso pero igual gravitará a la hora de empujar dictámenes, pedidos de sesión y, claro está, el tan ansiado quorum, es decir, 129 personas sentadas para iniciar la sesión.

La bancada de Di Giacomo cuenta con el apoyo de los renovadores misioneros -también neuquinos silvestres-, quienes hacen su propio juego en la provincia y luego son grandes aliados del Frente de Todos en el Congreso. Misma situación ocurre en el Senado con Magdalena Solari Quintana y el exgobernador Maurice Closs, aunque el último abrazó fuerte al cristinismo y se pasó al interbloque del Frente de Todos desde inicios de la gestión.

Más allá de la definición del domingo próximo, el Gobierno intentará sancionar el Presupuesto 2022 antes del 31 de diciembre, según dieron a entender el jefe cristinista senatorial, José Mayans, y la flamante portavoz de Alberto Fernández, Gabriela Cerruti.

Un primer paso casi seguro es la prórroga de sesiones ordinarias hasta el 9 de diciembre para avanzar con la conformación actual en Diputados -el radical Mario Negri maneja a Juntos por el Cambio- y, si no se llega a convertir en ley, dejar que el Senado lo vote con los nuevos legisladores.

Dicha situación no sería un problema para el Frente de Todos, pero tendrá mayores costos a la hora de cerrar a los aliados.

 

 

Con información de www.ambito.com

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