La inflación apremia y pone en jaque la estrategia de Guzmán con el dólar, clave para acordar con el FMI

ECONOMÍA Por Claudio Zlotnik*
513368.jpg?7.2.11

De acuerdo a los relevamientos oficiales, el cumplimiento de la canasta de precios congelados en los supermercados alcanza al 85%. Y el abastecimiento muestra niveles muy superiores. Ahí no está el problema. El inconveniente -estaba cantado- aparece con el resto de los productos que no están controlados por el Gobierno, y que son la enorme mayoría.

La aceleración inflacionaria en algunos alimentos claves de la mesa familiar -como la carne y algunos lácteos- tiene además implicancias en el plano cambiario.

Sabido es que el ministro Martín Guzmán está a favor de acelerar el ritmo de mini devaluaciones diarias (crawling peg) apenas pueda mostrar un avance en las negociaciones con el Fondo Monetario.

Sin embargo, esa pretensión, que es clave tras el retraso cambiario de los últimos meses (el tipo de cambio avanzó 17 puntos menos que la inflación desde marzo hasta ahora) corre riesgo de chocar contra la idea de enfriar la inflación.

¿Cuál sería el escenario inflacionario si, en lugar de subir 1% mensual, el dólar empieza a moverse a un 3% o 4% todos los meses?

En los últimos días se registraron fuertes aumentos de precios en los alimentos. Principalmente en los denominados "frescos", sobre todo en la carne.

A las carnicerías ya están llegando las media reses con incrementos de entre 15% y 20%, producto de la suba de precios del ganado en pie de la semana pasada, en el mercado de Hacienda de Liniers.

Ese movimiento ya produjo remarcaciones en los pequeños comercios de barrio de entre $50 y $100 por kilo, entre los cortes populares. Una tendencia que muy posiblemente se agravará en los próximos días, una vez que los frigoríficos ajusten sus costos a la segunda ola de aumentos que se verificó en Liniers en las últimas horas.

La carne no es más que una avanzada de lo que está sucediendo con los precios de los alimentos que no forman parte de los últimos acuerdos firmados por Roberto Feletti. Las empresas que no tienen productos en esa canasta se mueven con total libertad, en el marco de una economía con una inflación interanual arriba del 50%. Y en donde también condiciona la aceleración inflacionaria a nivel internacional.

Además del golpe en la carne vacuna, también hay ajustes en el pollo y en la carne de cerdo.

Algunas consultoras ya tomaron nota de esos movimientos.

La consultora Eco Go -manejada por la economista Marina Dal Pogetto- estima que la inflación de alimentos trepará al 3,9% este mes, prácticamente un punto por encima del mes pasado.

Según Eco Go, la inflación de este mes se ubicaría en torno al 3% (nueve décimas por debajo de los alimentos).

De hecho, el rubro más caliente sería el de los productos alimenticios, bien por encima del resto. En la grilla de proyecciones, detrás de los alimentos se ubicaría "Indumentaria", con el 3,1%.

¿Qué está sucediendo con los alimentos durante las primeras semanas después del congelamiento de la canasta de algo más de 1.400 productos? Algunos detalles, según el relevamiento de Eco Go:

● El aumento de 13,7% en quesos duros, incremento de mayor magnitud en el índice, llevó a que los productos lácteos apuntaran un avance semanal de 1,9%.

● Con un aumento semanal de 6,5%, la carne de ave (aves frescas y congeladas), sustituto de la carne vacuna, presentó el mayor incremento semanal de precios dentro del rubro.

● En la última semana continúan las subas en el precio de las frutas (+1,0%), con "frutas secas, deshidratadas y en conserva" a la cabeza (+9,1%). Por su parte, las verduras exhibieron un aumento semanal del 1,2% motivado por un alza del 7,7% en papa y otras raíces feculentas.

Por fuera de esta medición de Eco Go, iProfesional pudo saber que distintos autoservicios y almacenes barriales recibieron nuevas listas de precios en rubros menos significativos, aunque también gravitantes en el bolsillo de los consumidores.

Los fiambres -por caso- muestran una suba promedio del 8% mientras que en productos de limpieza, el ajuste ronda el 5% a 6%. También hay novedades en el rubro de las gaseosas líderes. Y en las cervezas, hasta un 15%.

Después de las elecciones del domingo, cuando el Gobierno intenta remontar la gobernabilidad del país, con la negociación con el FMI de frente y con urgencia de cerrar exitosamente, la dinámica inflacionaria aparece como la luz roja más visible.

Ni siquiera el freno al dólar ni el congelamiento de las tarifas lograron enfriar la situación. Y lo peor es que se mantiene la incertidumbre cambiaria y la brecha de 100%, que -justamente- le sacan referencias a los precios y mantienen las dudas sobre el futuro cercano.

Por eso es tan importante que el Gobierno, ahora que ya pasaron las elecciones, vaya por el mejor acuerdo posible con el FMI. Con el objetivo primordial de asegurar la estabilidad cambiaria. Es lo que, en definitiva, le pondrá un piso a la incertidumbre. Sin la seguridad de que no habrá un salto abrupto del dólar resultará imposible una recuperación de la economía.

La convocatoria al Congreso -hacia principios de diciembre- para definir un acuerdo político que le dé marco al acuerdo con el Fondo es el camino elegido para esa construcción, clave para la estabilidad.

La expectativa es total. Las variables financieras llegaron a las elecciones del domingo bajo un visible estrés. Desde las PASO empeoraron las reservas del Banco Central y se agrandó la brecha entre el tipo de cambio oficial y las distintas paridades "libres".

También hubo una leve caída de los depósitos bancarios. Tanto en pesos como en dólares. Se trata de una variable clave para evaluar la gravedad de la crisis. Una sangría de esas colocaciones implicaría, en los hechos, pasar de una crisis cambiaria a una crisis bancaria.

No hay margen para demorar el proceso. Llegó la hora de la verdad; ni más ni menos.

 

 

* Para www.iprofesional.com

Te puede interesar