COVID-19: cómo impacta la variante Ómicron en la ocupación de camas UTI

SALUD - CORONAVIRUS 12/01/2022 Por Victor INGRASSIA
RCY26ZAPRBGNJCLVNDGVFVHLKQ

A pesar de estar sumergidos en plena tercera ola de coronavirus, en donde hoy se registraron 134.439 casos, superando el récord de contagios, en Argentina el sistema sanitario no colapsó.

Es más, está lejos de hacerlo con la llegada actual variante Ómicron, como casi pasa durante la segunda ola en mayo y junio del año pasado en donde las variantes Gamma y Delta eran predominantes. Respecto a las internaciones en una Unidad de Terapia Intensiva (UTI), el 31 de mayo había 7417 pacientes internados, con una ocupación camas UTI en el país del 78,1% y una ocupación camas UTI en el AMBA del 77.33%.

 
Muy distinto a las cifras volcadas oficialmente ayer por la cartera sanitaria nacional: Total actual pacientes internados en UTI: 1967. La ocupación camas UTI en el país es del 39,1% y en el AMBA: 40%. Hace un mes, el 11 de diciembre de 2021, había 681 personas internadas en una UTI, y la ocupación de esas camas era del 35% y en el AMBA del 38,1%.

“La tercera ola llegó en medio de las vacaciones de millones de argentinos y con el personal de la salud agotado, que tuvo que postergar su descanso anual y encima, en algunos casos, maltratado”, afirmó a Infobae el doctor Gonzalo Camargo, presidente de la Sociedad Argentina de Emergencias, entidad que nuclea los servicios hospitalarios de emergencias como las guardias.

“Los servicios de emergencia están trabajando mucho. Y tiene que ver con la alta transmisión del virus que se registra actualmente. Antes, este personal estaba abocado a la demanda de casos moderados y graves. Hoy con el alto índice de positividad, tenemos las guardias colapsadas de gente que busca testearse. La situación sanitaria es otra, pero la alta demanda es la misma. En ese sentido, los servicios de emergencia no pararon”, aseguró Camargo, que explicó que el 97% de los casos detectados hoy corresponden a síntomas leves y que las personas exigen ser testeadas.

“Hoy vemos una situación diferente al año pasado. Los pacientes enfermos de COVID en centros de salud se dividen en quienes requieren internación porque necesitan oxígeno, y quienes lo están pero requieren ventilación mecánica con un respirador artificial”, completó y destacó que en este momento se están viendo más contagios en el personal de salud. Según el experto, en dicho ámbito hay entre un 20 o 30% del personal de guardias infectados. Esto provoca más ausentismo con una mayor falta de atención o demoras registradas para atender a las personas.

En una serie de interesantes gráficos que presenta el bioquímico y analista de datos Santiago Olszevicki, se puede apreciar la comparativa de la ocupación de camas UTI en los primeros 50 días de iniciada la segunda y tercera ola. En el primer cuadro, se observan 446 casos frente a los 77 registrados en esta nueva ola. Y las cifras también difieren en cuanto a aquellos individuos que están internados pero necesitan un respirador artificial para sostener su vida: 354 contra 27 en los primeros 50 días.

Otro análisis comparativo de destacar es el que realiza el físico e investigador del Conicet Jorge Aliaga, que ayer escribió en Twitter: “Hoy se llegó a 117.543 (+51) personas fallecidas. Se reportaron 5.613.991 (+46.017) personas recuperadas (87,7%). 1.967 (+66) en Terapia. Distintos estados de casos en escala semilogarítmica. Lineal muertos y UTI para ver fácil las subas”.

Cada vez más estudios científicos avalan la alta contagiosidad de la variante Ómicron de coronavirus, pero a la vez su baja letalidad. “La variante Omicrón está siendo predominante en todo el mundo. En nuestro país lo más probable es que suceda lo mismo. Cada variante que entra desplaza a la anterior sobre todo por su mayor capacidad de transmisión y esta tendencia la vamos a ver en Argentina como ya se ha visto en el resto de los países”, sostuvo el doctor Daniel Stecher, jefe de la División Infectología del Hospital de Clínicas.

“Las causas por las que la variante Ómicron es más contagiosa están relacionadas con las mutaciones que esta cepa presenta, lo que le ha permitido una mayor transmisión siempre por la vía aérea, como funciona este virus. Las formas de contagio y los síntomas de esta variante son muy similares a las previas, sin embargo lo que se está observando es que los síntomas suceden en las vías respiratorias altas: más resfriados, más secreción nasal que más bajos como la neumonía, lo que no quiere decir que esto último no se den en algunos casos con Ómicron”, amplió el especialista.

“Que esta variante sea más contagiosa pero que provoque menos internaciones y muertes no quiere decir que estemos llegando al final de la pandemia. El fin de la pandemia es absolutamente impredecible, porque los virus siguen circulando y siguen haciendo nuevas variantes, de manera que es difícil hablar del fin de la misma. Lo que podemos decir es que lo que estamos observando es una mayor transmisión pero una menor gravedad en las formas clínicas, en menos internaciones y menos mortalidad. Esto podría deberse en parte a las características de esta variantes, pero sobre todo a las altas tasas de vacunación que estamos teniendo en el país y en casi todo el mundo”, concluyó Stecher.

“Hoy estamos viendo que tenemos un impacto muy grande en el diagnóstico en cantidad casos positivos, pero no hay repercusión de esto en la cantidad de internados comunes o en Unidades de Terapia Intensiva. Esperemos que las UTI no tengan saturación próximamente”, explicó a Infobae, el infectólogo Ricardo Teijeiro, miembro de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

En un informe de la Sociedad Argentina de Terapia Intensiva (SATI), elaborado el 28 de mayo y al que accedió Infobae y publicó el 31 de mayo, daba cuenta de la saturación en la capacidad de camas en las unidades de cuidados intensivos que pasó del 90% del informe anterior (14 de mayo) al 92% de ese día, siempre teniendo en cuenta pacientes con coronavirus y el resto de las patologías. A un ritmo muy similar se incrementó la cantidad de pacientes con COVID-19 positivo. Del 53% paso al 58%. En ese momento, los especialistas remarcaban un punto muy importante: de todos los pacientes internados en las UTI, el 86,2% no estaban vacunados.

La amplia vacunación resultó clave para afrontar la tercera ola de coronavirus en Argentina, destacan los expertos. Ahí radica la verdadera diferencia de la actual tercera ola respecto a la segunda que azotó al país a mitad de 2021.

El infectólogo Osvaldo Teglia, especialista en Clínica Médica e Infectología y profesor adjunto en la Facultad de Ciencias Biomedicas de la Universidad Austral explicó a Infobae que “si bien nada parece indicar que volvamos a vivir la situación de saturación del sistema de salud del año pasado, hay que tener presente que aunque estemos frente a un virus causante de infecciones más leves y de menor o poca letalidad tiene un gran potencial de expansión que puede llevar a un número absoluto muy alto de casos”.

Fuente: Infobae

Te puede interesar