Con el nuevo censo Rafaela incorporaría un concejal más que va a cobrar los 29

RAFAELA 29 de mayo de 2022 Por R24N
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De acuerdo a la página oficial del INDEC, la ciudad de Rafaela tenía una población constatada en el censo 2010 de 91.571 habitantes, y nueve años antes, el censo señaló que en nuestra ciudad residían 83.563. Las actuales proyecciones del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo hablan que la ciudad ya cuenta con 109.790 personas que viven en ella, con lo que se estaría a un paso de sumar un edil más a los 10 que actualmente componen el Poder Legislativo local.
Vale recordar que en las elecciones de 2013, Rafaela pasó de tener 8 concejales a los 10 que componen actualmente el Concejo municipal.
El incremento obedeció al “descongelamiento” que dos años antes sancionó la Legislatura provincial dejando sin efecto la prohibición que pesaba, con excepción de Santa Fe y Rosario, sobre las otras 48 ciudades de la Provincia.
Una nota de aquella de diario Uno de Santa Fe posterior a la sanción de Ley recordaba que “al calor del reclamo popular que exigía ‘que se vayan todos, en 2002 se sancionó en la Legislatura un proyecto de ley que obligaba a la ciudad capital y a Rosario a reducir a la mitad su número de ediles. Santa Fe pasó de tener 23 concejales a 13 y en la Cuna de la Bandera el descenso fue aún más drástico, porque pasó de 42 a 21. La excusa fue reducir el costo político, pero eso nunca se dio en la práctica porque el gasto en esos concejos aumentó.

DESCONGELAMIENTO
En cambio, sí se afectó la representación política de las minorías. Es que al bajar el número de bancas se limitó la participación de nuevas fuerzas ya que se necesitan más votos para ser concejal que diputado provincial. Por ejemplo, en la ciudad de Santa Fe para ser concejal había que obtener 40 mil sufragios, pero para ser legislador nacional bastaban no más de 20 mil.
Quien ideó el tijeretazo a los concejos fue el entonces ministro de Gobierno, Justicia y Culto de Carlos Reutemann, Esteban Borgonovo, y por ese motivo aquella ley adquirió su nombre.
Con la nueva norma las dos ciudades perjudicadas recuperaron espacios legislativos y más sectores políticos tuvieron representación en los Concejos Municipales.
Pero además, también se descongeló el número de ediles para las ciudades de segunda categoría, es decir, aquellas que tienen más de 10 mil habitantes pero menos de 100 mil. En ese segmento de localidades más pequeñas, la ley aprobada estableció que se “elegirán seis concejales por los primeros 20 mil habitantes. Luego se agregarán un concejal por cada 15 mil habitantes hasta llegar a los 80 mil. A partir de esta disposición Rafaela pudo agregar dos bancas al Concejo en 2013 y llegar a las 10.
Luego, la Ley determina que “superando ese número se agregará otro concejal por los próximos 30 mil habitantes, otro por los siguientes 40 mil y un último por los siguientes 50 mil”. En ninguno de los casos podrán pasar la barrera de los 13 concejales, que es el piso con que arrancan Santa Fe y Rosario. Y esos 30 mil habitantes mencionados en primer término son los que harían incorporar un concejal más al Concejo municipal.

TRES MESES
Saber si se alcanza la cifra de 30 mil habitantes es la que empieza a inquietar a la clase política local porque de tenerlos se abrirán nuevas perspectivas para los espacios políticos.
De todas maneras, todavía queda por delante una espera considerable porque los datos preliminares de población por sexo, provincia y departamento serán recién presentados 90 días de realizado el Censo.
Esto ubica a la fecha en que se conocerá si hay ampliación del Concejo en el 18 de agosto venidero.
De todas maneras, hay que aclarar que al no existir autonomía municipal que habilite la aprobación del número de concejales, la ampliación debe habilitarse mediante Ley de la Legislatura provincial. Teniendo en cuenta esta condición, más allá de que el Censo confirme que Rafaela tiene 110.000 habitantes no es seguro que se pueda implementar en la elección de 2023. Sí se autoriza, se elegirán 6 ediles: los 5 que terminan su mandato (Bottero, Destéfanis, Mondino, Vimo y Senn) más el nuevo concejal.

CONSECUENCIAS
Llevar de 10 a 11 bancas la composición del Cuerpo legislativo rafaelino le puede dar mayores oportunidades a las fuerzas políticas de mayor poderío y afianzadas en la preferencia del electorado al achicarse la cantidad de votos necesarios para acceder a una de ellas.
En el ambiente político de la ciudad se afirma que para ocupar un lugar en el Concejo, en función de la cantidad de votantes, que se ubica en alrededor de 50.000 en los últimos comicios, y por aplicación del sistema D’Hont, se deben conquistar entre 6.500 y 7.000 sufragios, pero deberán ser menos, la consulta formulada a los especialistas hablan de entre 5.500 y 6.000, cuando haya un edil más.
Pero también le dará mejores chances a quienes obtengan la mayor cantidad de votos porque en las sucesivas divisiones del sistema que se aplica para la distribución de los cargos podrán por una diferencia no muy importante “pescar” una banca.
Asimismo, la cantidad de habitantes implica que se modifiquen estadísticas y por ende se mejoren o empeoren los resultados.
Por ejemplo, algo muy usual en estos días es que en los reportes de vacunación que emite la Regional de Salud se la referencia en una proyección del INDEC que muestra unos 105.000 rafaelinos y en función de ello surge el porcentaje de personas inoculadas, que será menor si somos 110.000.
Otra muestra de ello pueden ser los informes que elabora el Instituto de Capacitación y Estudios para el Desarrollo Local (Icedel) que presentó recientemente el informe sobre los 15 años de los relevamientos a estudiantes de último año de la secundaria, en el que estima que Rafaela tiene algo más de 107.000 habitantes.

DIPUTADOS
NACIONALES
De acuerdo con la Constitución nacional, la representación en la cámara baja debe modificarse luego de cada censo, pero la última adecuación fue concretada por la dictadura militar, en 1983, poco antes de la recuperación de la democracia.
Casi 40 años después, Diputados mantiene el mismo número de representantes por distrito de entonces, pese a las distorsiones ya visibilizadas en el censo del 2010, cuando en base a 40.117.096 habitantes, la provincia de Buenos Aires debió haber sumado 30 diputados más y, por el contrario, la Ciudad de Buenos Aires, con 2,8 millones de personas, tendría que haber retrocedido, en comparación con Santa Fe y Córdoba, que rondaban entonces los 3,2 millones de ciudadanos.
Ahora, con los datos provisorios del censo de esta semana, que contabilizó 47.327.407 de habitantes, la distorsión se presume todavía más acentuada.
Con todo, la Cámara de Diputados está conformada con reglas y en base a datos poblacionales de la década del 1980, cuando el país tenía 27.949.480 habitantes. En aquel momento se llegó a las 257 bancas actuales.
El debate está abierto y divide aguas y enfoque sobre la nueva Constitución que debe tener.
La Agencia de noticias Télam consultó a varios especialistas y obtuvo posturas divergentes.
El académico e investigador Roberto Bugallo postuló como solución al problema "modificar" la ecuación fijada por la dictadura militar (con la promulgación de la ley 22.847 en 1983), que estableció un diputado cada 161.000 habitantes o fracción no menor de 80.500 y "mantener" el mínimo de cinco legisladores en el caso de las provincias más despobladas.
"Hay que pensar en algún momento en hacer una Constitución nueva, acorde al siglo XXI, que ponga en claro los conflictos que tiene el país", opinó el docente de derecho constitucional y de derechos humanos en la UBA y en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) en diálogo con Télam.
Bugallo aseguró que "hay una crisis de representatividad" y explicó: "hace 60 años un diputado de un partido político tenía una identidad determinada, ahora no es así, hoy hay pocos vasos comunicantes entre un diputado de La Matanza y otro de La Rioja del mismo partido; de ahí que hay una crisis de representatividad".
Para la politóloga y directora de la consultora Zurban & Córdoba, Paola Zurban, "sería necesario hacer un balance de poder" en el Parlamento, aunque juzgó que "no están dadas las condiciones para alcanzar el tipo de consenso político necesario" que habilitaría, por ejemplo, un aumento en el número de diputados nacionales.
"Creo que el principal motivo para que esos consensos se traben es que la provincia de Buenos Aires obtendría un tercio de la Cámara de Diputados y lo que está más en juego en este momento es el protagonismo que tienen las provincias en las políticas públicas que lleva adelante el Gobierno nacional", argumentó.
Es que si Buenos Aires sumará las bancas que le corresponden conforme al aumento de su población desde 1983 tendría un peso mayor al 30% de la Cámara.
En las antípodas de esa propuesta, el docente e investigador de la UBA Julio Burdman expresó: "No soy partidario de seguir analizando la composición de la Cámara de Diputados en términos federales; creo que habría que llevar a la Argentina a un sistema que nacionalice ese cuerpo, y no que lo federalice, porque en los últimos años se está pareciendo mucho al Senado, con diputados que responden al gobernador o al partido distrital".

Fuente: La Opinión

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