El biodiésel puede resolver la crisis del gasoil

POLÍTICA 10 de junio de 2022 Por Agencia de Noticias del Interior
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Los productores argentinos de biocombustibles afirman que podrían resolver gran parte o todo el faltante de gasoil registrado en el país de un plumazo y sin sacrificar divisas, pero por las políticas de las petroleras y por la falta de un leve retoque normativo no lo pueden hacer.

La afirmación corre por cuenta de la Asociación Argentina de Biocombustibles, que, en un extenso trabajo, fundamenta cómo se podría disolver la fuerte crisis que actualmente afecta al transporte en distintas regiones.

El trabajo, firmado por el director ejecutivo de la entidad, Claudio Molina, fue enviado este miércoles a lo más alto del Gobierno provincial a fin de cosechar apoyos para sostener el planteo ante la Nación.

CUÁNTO USAMOS
Básicamente, el consumo interno de este hidrocarburo para transporte, agro, minería, búnker cabotaje e internacional e industria es de unos 14 millones de metros cúbicos anuales, con picos de demanda durante la cosecha gruesa.

 
Salvo por un millón de metros, todo el resto está sujeto a corte obligatorio con biodiésel. El gasoil que demanda la generación eléctrica va por otro carril. Son tres millones de metros cúbicos adicionales estimados para este año.

En julio de 2021 fue sancionada la ley 27.640, sustitutiva de una norma anterior, que redujo el uso del contenido de biodiésel del 10% al 5% en la mezcla total. Pero, según la asociación, las petroleras ni siquiera cumplen con eso y sólo incorporan el 4% promedio de este combustible vegetal.

Las diferencias entre un escenario y otro son enormes. Con la ley anterior, las petroleras debieran haber utilizado 1.300.000 metros cúbicos de biocombustibles (equivalentes a 1.150.000 toneladas) en un período de un año. Ahora, sólo se demandan 460 mil toneladas, equivalentes a 520 mil metros cúbicos.

 
Los refinadores de petróleo son renuentes: aducen que el biodiesel es más caro, lamentablemente no hacen bien las cuentas y esa diferencia de costo, cuando existe, la sobreestiman.
“Por lo tanto, hacen falta 840 mil metros cúbicos de gasoil mineral para sustituir al biodiésel que se dejó de usar a partir de la vigencia de la nueva ley, aunque en la práctica el problema nació con anterioridad, a partir de la gestión del exsecretario de Energía Sergio Lanziani y del actual secretario, Darío Martínez”, recalca el trabajo de la asociación.

A grandes números, y si se toma un período de 12 meses, las petroleras producen 11.500.000 metros cúbicos de gasoil por año y la industria del biodiésel aporta otros 520 mil metros (que deberían ser 840 mil metros si no se hubiera bajado el corte).

 
Con el actual ritmo de producción y mezcla, se genera un déficit de oferta básica de gasoil de 1.980.000 metros cúbicos, más del 14% de la demanda total del país. Por una cuestión de costos, se evita cubrir toda esa cantidad y se produce el quiebre de stock conocido por estos días.

Si se elevara el corte al 20%, la industria de los biocombustibles podría abastecer casi 1,4 millones de metros cúbicos por día, dos tercios del déficit. Con más razón habiendo transcurrido ya una buena parte del año.

TODOS “NO”
“Sin embargo, los refinadores de petróleo son renuentes a que ello ocurra: aducen que el biodiésel es más caro –lamentablemente no hacen bien las cuentas y esa diferencia, cuando existe, la sobreestiman– y que el biodiésel en altos porcentajes de mezclas con gasoil mineral no es bueno (lo cual es una hipótesis falsa)”, sostuvo Molina.

 
Por otra parte, la ley en cuestión impide a las empresas que cuentan con fábricas grandes integradas de biodiésel abastecer el mandato en el mercado interno y ello agrava el problema, ya que 80 mil metros cúbicos de biodiésel que en promedio podrían comercializarse en este mercado para aumentar la mezcla con gasoil se ven impedidos de usarse.

El artículo 13 de la ley 27.640 autoriza a los refinadores de petróleo a incorporar más biocombustibles a las mezclas que comercialicen, o sea, les permite operar en mercado voluntario, definiendo libremente cantidades y precios. “Ello agrava la decisión de esos agentes económicos, ya que tienen la posibilidad de resolver rápida y formalmente el problema de oferta de combustible diésel”, indica el trabajo.

USAR LA LAPICERA
Finalmente, un decreto de necesidad y urgencia (la urgencia está clara en la realidad que vive el transporte) que aumente el mandato de mezcla de gasoil mineral con biodiésel al 20% abriría la posibilidad de que participen de él todos los productores que tengan fábricas habilitadas por la Secretaría de Energía.

Asimismo sería necesario que esa dependencia autorizara a comercializar en los surtidores argentinos una mezcla con un contenido de biodiésel hasta un 20% (hoy el tope está fijado en el 10%).

Esa norma sólo alcanza a la venta en surtidores obligatorios expendidos por estaciones de servicio, mientras que se puede comercializar libremente en otros surtidores –indicando la existencia de un contenido mayor de biodiésel del 10%– o a granel, sin aclaración alguna, hasta biodiésel puro.

Fuente: La Voz del Interior

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