Crisis y drama para importadores: no consiguen dólares para pagar a proveedores y pierden relaciones comerciales

ECONOMÍA 17 de julio de 2022 Por Daniel BLANCO GOMEZ
GEBGH3FYLNGPHBU5SN6DEMQP6M

En medio de la escasez de dólares en las arcas del Banco Central, el Gobierno decidió a fines de junio endurecer los controles a las importaciones en un intento por frenar la pérdida de reservas, medida que agudizó las dificultades de las empresas importadoras dado que deben esperar 180 días para acceder al Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) para hacerse de las divisas necesarias para cumplir con sus proveedores. En ese contexto, Infobae dialogó con dos empresarios pyme nacionales que dieron cuenta de las dificultades que atraviesa el sector, agudizadas por las turbulencias financieras y económicas que atraviesa el país.

Entre ellas, destacaron el impedimento para acceder al dólar oficial para pagar a sus proveedores, por lo que en muchos casos se rompen las relaciones comerciales, como así también la incertidumbre respecto de si podrán reponer los stocks y la falta de certeza en relación a los precios a los que deben vender en el país, según se financien al dólar paralelo o tengan acceso al dólar mayorista.

El primer caso es el de una pyme del sector alimenticio que opera en la provincia de Buenos Aires y que produce golosinas a nivel local y el segundo, de una firma que comercializa autopartes y da servicios al automotor con sede en la Ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Córdoba. En ambos casos, los directores de las empresas cuestionaron las dificultades que tiene para obtener las autorizaciones para adquirir mercadería en el exterior y el endurecimiento del cepo cambiario.

Cabe recordar que el Directorio del Banco Central dio a conocer al cierre de junio modificaciones sobre las normas que rigen en el mercado de cambios que tienen por objetivo poner coto al “festival de importaciones” que impide a la autoridad monetaria sumar reservas. La medida endurece las condiciones necesarias para acceder al mercado de cambios con el fin de pagar importaciones, achicando cupos mensuales y poniendo el foco sobre las compras de empresas.

La problemática del aumento de importaciones se terminó de instalar como un problema para el Gobierno después de que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner denunciara públicamente un “festival” de ingreso de bienes e insumos desde el exterior.

En ese marco, el director de una importadora de golosinas y galletitas con más de 20 años de trayectoria en el rubro dijo a este medio: “Con las últimas medidas no sabemos si la empresa va a pasar esta situación cuando nos permitan pagar las importaciones y tampoco sabemos a qué precio vamos a pagar el dólar ese día; todo con permisos de importación autorizados por el Gobierno”.

“Pareciera que fuéramos los culpables de las problemáticas del país cuando somos una empresa pyme que produce e importa, que da trabajo; ahora tratando de convencer a nuestros proveedores con los cuales teníamos acordadas las forma de pago. Lo que se había acordado con ellos no lo podemos respetar. Tenemos cargas que están llegando al país por vía marítima que no nos permiten pagar y que van a quedar retenidas en el puerto con costos altísimos”, afirmó.

Al mismo tiempo, cuestionó: “¿Quién se hace cargo de esos costos y de las posibles rupturas comerciales con nuestros proveedores que es parte de nuestro capital como empresa; qué vamos a vender los próximos meses y a qué precio?”.

El empresario pyme destacó asimismo que lo más urgente tiene que ver con los costos en los puertos por dejar la mercadería frenada. “También tenemos muy serios problemas con aquellas materias primas que compramos para fabricar y que son importadas por otras empresas; por ejemplo gelatinas o cacao o algunos colorantes o demás insumos como material de envase que se usan en todas las industrias”, detalló.

El empresario dijo que la mercadería llega al puerto de Buenos Aires pero no la pueden sacar porque no tienen acceso al mercado de cambios para cancelar los pagos. “¿A qué precio se puede pagar? ¿Al dólar Mep? Hoy estamos casi inactivos al no poder movernos. Seguimos trabajando porque hemos tenido stock. Pero hay dificultades para reabastecerse y proyectar el resto de los meses. Teniendo las SIMI (Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones) aprobadas no puedo pagarles a los proveedores y no me dan los documentos para descargar la mercadería. Y dejarla en el puerto tiene un costo. Esto rompe las relaciones con proveedores de más de 15 o 20 años”, se quejó.

En tanto, la dueña de una empresa de venta de neumáticos y service para automóviles dijo a Infobae que el Gobierno no les permite pagar las SIMI (Sistema integral de monitoreo de importaciones) -que son administradas por la AFIP y ahora también calificadas por el Banco Central- salidas con anterioridad a la Comunicación “A” 7.532 del BCRA que endurece las restricciones a las importaciones.

“Al generar esta inseguridad jurídica con normas ilegales y bloquear el ultimo acceso al dólar oficial, todos los precios ahora se regulan por el blue que no tiene techo. Por ende, nadie nos vende”, dijo la empresaria.

“Tenemos dos gomerías y las casas de repuestos no nos venden repuestos y no podemos hacer servicios al automotor como tren delantero, amortiguadores. Los clientes se ponen furiosos porque no le podemos dar el servicio ofrecido”, remarcó.

Y agregó: “Tampoco puedo honrar mis obligaciones con mis proveedores del exterior, tengo mercadería producida con SIMI salidas sin poder pagar y como para el exterior con estas medidas somos un país en banca rota, y nadie nos financia. Ni siquiera nos dejan pagar un adelanto y el resto contra documentos de embarque. Además, no puedo facturar a clientes acá en Argentina porque los proveedores locales de neumáticos no tienen stock y los que me venden repuestos no tienen precio”.

Valer remarcar que las nuevas restricciones no solo afectan a las pyme sino a las grandes empresas.

Parálisis en empresas productivas

Es el caso de Agrale, la compañía fabricante y comercializadora de camiones, buses y minibuses, utilitarios y tractores, que notificó a sus proveedores que no está en condiciones de programar su producción para los próximos meses, por lo cual paralizó la compra de piezas para sus vehículos.

A través de una carta, la empresa hizo referencia al ajuste del cepo cambiario para importadores y afirmó que por la nueva normativa la posibilidad de realizar pagos al exterior “se ha visto fuertemente impactada, incluso para hacer pagos correspondientes a importaciones que ya han sido recibidas en la planta productiva, y con fecha de pago vencida”.

Otro caso es el de la autopartista japonesa Yazaki, la cual informó que no le puede pagar a sus proveedores. “La interrupción o retraso de los pagos como consecuencia de la restricciones impuestas por el BCRA, están completamente fuera de nuestro control”, aseguró la empresa que es parte de un grupo global con 300.000 empleados y presencia en 46 países.

Mientras tanto, los empresarios afirmaron que las importaciones y los pagos al exterior siguen frenados por la falta de claridad de la normativa oficial.

En un informe técnico, la Cámara de Importadores de la República Argentina (CIRA) resaltó que “limitar importaciones restringe la capacidad para producir. Las importaciones argentinas se componen primordialmente de bienes que se usan para la producción: el 86% representa bienes intermedios, bienes de capital o combustibles. Los bienes de consumo representan solo el 11,5% y en 2021 marcaron el menor valor de los últimos seis años”.

Fuente: Infobae

Te puede interesar