Los importadores advierten por el impacto negativo de las nuevas restricciones

ECONOMÍA 23 de julio de 2022 Por Virginia Porcella*
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Al ritmo del voltaje de la crisis financieras, el Banco Central tuvo ayer uno de sus días más tensos, en los que anunció una serie de medidas, desmintió otras y generó sólo una noticia que cayó bien en el sector productivo. Para hoy en el mercado no se prevé un día mucho mejor, por el impacto negativo que tendrían las nuevas regulaciones sobre el dólar financiero y el rumor, fuertemente desmentido, de un tipo de cambio diferencial para los agroexportadores, que afectaría negativamente el flujo de ingreso de divisas.

En alerta por la “lluvia de cartas” de empresas industriales comunicando a sus clientes la dificultad para cumplir con las entregas comprometidas o anunciando caídas de producción e incluso cambios en las condiciones de pago dada la resolución que los obliga a financiarse a 180 días para importar insumos, el BCRA decidió una flexibilización clave en las restricciones, que de todos modos se mantienen y podrían tener fuerte impacto en el nivel de actividad y empleo en los próximos dos meses, aun cuando se logre frenar la corrida cambiaria actual.

El relajamiento de la norma deja en evidencia lo draconiano del cerrojo a los importadores ya que el Central comunicó que se “habilita el pago de insumos en tránsito”. En otras palabras, el Gobierno les dará permiso a los importadores a cumplir con sus obligaciones, pactadas con anterioridad a las medidas adoptadas por el BCRA para quitar presión a la demanda de dólares en el mercado oficial.

“El Directorio del Banco Central de la República Argentina liberó hoy el acceso al mercado de cambio para el pago de importaciones de los insumos que salieron de puerto de origen antes del 27 de junio pasado”, explicó la entidad, aunque agregó que la medida tiene limitaciones: permite pagar la totalidad de la compra siempre y cuando esta no supere el USD 4 millones y sólo permite el pago de hasta 40% cuando el monto total es de hasta USD 20 millones. Es decir, en todos los casos, el Central no habilitará más de USD 4 millones.

Aunque insuficiente, la medida contribuye a descomprimir la tensión acumulada en las cadenas de valor y evitar, al menos en los casos de las empresas más chicas, el “default comercial” o el incumplimiento con los proveedores del exterior, cuyo vínculo es complejo de reconstruir después incurrir en una falta de pago. La autoridad monetaria explicó que la medida sólo abarca “insumos que serán utilizados para la elaboración de bienes en el país y que fueron embarcados en origen hasta el 27 de junio”.

Si bien de impacto acotado, se trata de la única medida anunciada ayer a nivel oficial que aporta un mínimo alivio a un sector en tensión. Por otro lado, en cambio, se reforzó la política de intervención en el mercado financiero con más regulaciones para importadores, a los que ahora se les restringe las opciones de cobertura, con límites a las tenencias de títulos de empresas extranjeras. Existe la sospecha en parte del área económica del Gobierno que existen maniobras “excesivas”. El consenso no es total: hay quienes reconocen que lo excesivo es la incertidumbre combinado con una sobreabundancia de pesos. Creen, además, que esa decisión no tendrá efectos notorios. En el mercado, en tanto, creen que será contraproducente.

“La limitación para empresas que acuden al Mercado Unico y Libre de Cambios de tenencias en Cedear hasta USD 100.000 podría derivar en mayor grado de incertidumbre y nerviosismo cambiario para la jornada de mañana (por hoy)”, sostuvo el informe de cierre de mercados de Aurum Valores, en el que se destacó que la autoridad monetaria, además de perder USD 50 millones, volvió a emitir para sostener el precio de los bonos en pesos que cotizaban a la baja.

Para cerrar el combo del día, desde el Gobierno tuvieron que salir a última hora de ayer a desmentir “categóricamente” la implementación de un dólar diferencial para el agro, versión que empezó a circular por la tarde y enojó tanto a funcionarios como a exportadores. Entre los primeros se acusaba “una especulación tendiente a forzar el mercado de cambio restringiendo la oferta de divisas” mientras que entre los segundos se quejaban de que “estas cosas no se anuncian, se publican en el Boletín Oficial. No hay nada, pero con esto va a ser imposible conseguir que mañana alguien nos venda soja. ¿Quién va a querer vender esperando esto?”, preguntó una fuente del sector exportador.

 

 

* Para www.infobae.com

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