La presión interna de Carrió pone en suspenso la agenda de Juntos por el Cambio

POLÍTICA 17 de agosto de 2022 Por Robertino Sánchez Flecha*
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La tregua de la tensión en Juntos por el Cambio no pudo superar el fin de semana largo. La gresca desorientó a la alianza opositora y puso en duda la reunión de la Mesa Nacional.

Según le confirmaron a Infobae, los líderes de la coalición tenían previsto reencontrarse el 24 de agosto en la sede del sindicato de Gastronómicos, en Constitución. Sin embargo, nadie puede asegurar con certeza los próximos pasos de la agenda de la oposición.

Las declaraciones mediáticas de “Lilita” durante la semana desataron un sismo político y las réplicas aún sacuden al espacio. Apenas 48 horas después del almuerzo del PRO, -el último viernes en la Costanera-, el domingo Infobae difundió una serie de chats explosivos entre Gerardo Morales, gobernador de Jujuy, y Elisa Carrió, líder de la Coalición Cívica.

La lengua filosa de la ex diputada chaqueña también había salpicado al jujeño y, horas después, el presidente de la UCR nacional no pudo contenerse.

“Querés romper Juntos por el Cambio. Sos la Cristina Kirchner de JxC”, espetó sin tapujos Morales.

“Lo que causa escándalo no es el mensajero ni su tono, es su estilo ‘poco patriarcal’. Lo que causa escándalo es la verdad”, retrucó Carrió por Twitter tras conocerse la filtración de los chats.

La reunión de la Mesa Nacional está en duda

De cara al 2023, Juntos por el Cambio resolvió reunir mensualmente a su Mesa Nacional para deliberar sobre la estrategia política de la coalición y exponer detalles del plan de gobierno que elaboran las cuatro fundaciones del espacio.

En ese sentido, el último encuentro de la Mesa había sido el 19 de julio. Desde entonces, los líderes de la alianza opositora habían previsto reunirse de nuevo este martes, luego del feriado. Sin embargo, el conflicto emergido a partir del “tornado Carrió” empantanó el cronograma de Juntos por el Cambio.

Con el propósito de limar asperezas y bajar la tensión, los líderes del PRO almorzaron el viernes en Happening. El concepto general después de la reunión fue “dar por cerrado” el conflicto con Carrió.

Sin embargo, lo que no cerraron fueron las heridas y broncas en algunos dirigentes salpicados por los dardos verbales de la fundadora de la CC. Morales fue uno de ellos y los chats filtrados el domingo expone ese enojo.

El miércoles, los popes de JxC resolvieron postergar la reunión de la Mesa Nacional que tenían prevista para este martes. “Una reunión en caliente era peligroso”, le dijo a este medio uno de los organizadores del cónclave.

Tras la comida del PRO, la Mesa opositora acordó el reencuentro para el 24 de agosto, en la sede del sindicato que lidera Dante Camaño, dirigente del Peronismo Republicano que lidera Miguel Ángel Pichetto.

Las reuniones de la Mesa Nacional las organiza una vez cada partido de JxC. La anterior había estado a cargo del PRO y se hizo en la sede de la Fundación Pensar, think tank del partido fundado por Mauricio Macri. En esta ocasión, le toca al espacio que encabeza el auditor general de la Nación.

“Nosotros tenemos todo listo. Si no pasa nada caótico, el 24 nos juntamos”, aseveró un dirigente del entorno de Pichetto. La idea de reunirse en la sede de Gastronómicos apunta a darle visibilidad a Camaño, el elegido por esa facción para pelear por una banca en la Cámara Baja de cara a 2023 -dentro de JxC-.

Después del “huracán Carrió”, la incertidumbre como regla

“Confirmado, nos juntamos el 24 de agosto”, le aseguró un dirigente con asiento en la Mesa Nacional. ¿Confirmado, seguro?, repreguntó Infobae. “En principio, sí”, relativizó la misma fuente. “Hoy te digo que sí, lo que pasa es que si Carrió vuelve a abrir la boca, explota todo”, advirtió otro integrante de la conducción de JxC. Lo que hasta el lunes pasado era certeza, hoy es incertidumbre.

El recalentamiento del conflicto interno puso en duda la reunión de la Mesa Nacional y en JxC nadie puede asegurar cómo seguirá la situación. “Hay que esperar unos días a que baje el agua”, sostuvo en diálogo con este medio una fuente sobresaliente del PRO.

De concretarse el encuentro el 24 de agosto, la reunión está organizada con un esquema de Mesa ampliada. Eso supone que además de los presidentes de los cuatro partidos de la coalición, también se sumarán los jefes de los bloques parlamentarios y cuatro integrantes por cada una de las fundaciones partidarias.

En ese marco, asistirían Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta; Patricia Bullrich (PRO), Maximiliano Ferraro (CC), Gerardo Morales (UCR) -hoy en dudas-, y Pichetto (Encuentro Republicano), como presidentes de los partidos de la coalición. Cristian Ritondo, Juan Manuel López, Mario Negri, Humberto Schiavoni, Alfredo Cornejo, Martín Lousteau, jefes de los bloques partidarios en ambas Cámaras. Además de Franco Moccia (Pensar), Eduardo Mondino (Encuentro), Agustín Campero (Alem), y Fernando Sánchez, Paula Oliveto y Maricel Etchecoin (CC y Hannah Arendt).

La idea del cónclave es exponer el informe de los avances en los programas de gobierno que trabajan las fundaciones de los partidos de JxC. Los ejes se centran en economía, educación, seguridad y aspectos institucionales.

Rencores y sospechas

Nada volverá a ser igual en JxC después de la última semana. Desde que habló Carrió, los chats entre los dirigentes de la alianza opositora se llenaron de pases de facturas y creció la confusión.

Cerca de la presidenta del PRO hay dirigentes que creen que el alcalde porteño está detrás de los dardos de Carrió. “Les pegó a todos menos a Horacio”, sospechó un operador bullrichista.

De hecho, en los chats filtrados, el gobernador Morales va en ese sentido. “Por qué no hablas de los negocios de la Ciudad”, interpeló el radical a Carrió. “Horacio no tiene nada que ver. Estamos tan sorprendidos como todos”, le aseguró a este medio un puntero con silla en la mesa chica de Rodríguez Larreta. En Uspallata se desmarcan de las expresiones de la líder de la CC y buscan llevar calma: “Es una locura este nivel de agresión, no nos suma nada”, sostiene otra fuente del entorno larretista.

Por su parte, el expresidente Macri está tan furioso con Carrió como con Morales. En su entorno deslizan que los chats del radical ofuscaron al fundador del PRO. “Hay que bajar la intensidad y dejar de pelearse en público”, había pedido el propio Macri en el almuerzo del PRO.

En medio de dudas y sospechas, la agenda de Juntos por el Cambio está sujeta al nivel de tensión que perdure entre los dirigentes. “Si esto sigue así, veo imposible que nos juntemos en agosto”, sentenció un integrante de la Mesa nacional de Cambiemos.

 

 

* Para www.infobae.com

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