Europa y Estados Unidos animan a Ucrania a recuperar Crimea

INTERNACIONALES 25 de agosto de 2022 Por Manuel V. GÓMEZ
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La invasión de Ucrania a gran escala cumple seis meses este miércoles. Aunque en realidad empezó hace ocho años, cuando Rusia se anexionó Crimea por la fuerza. Y Kiev se ha propuesto recuperar esta península ucrania del mar Negro. “Esto empezó en Crimea y acabará en Crimea”, ha proclamado el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, este martes. En su reivindicación, el mandatario ha recabado el apoyo de los mandatarios de unos 60 países y de organizaciones internacionales como la OTAN y Naciones Unidas, que han intervenido en un acto telemático, organizado desde Kiev. Todos los participantes han rechazado la guerra y la anexión unilateral de marzo de 2014. “Nunca reconoceremos la anexión ilegal de Crimea y Sebastopol por Rusia”, ha advertido la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. “Crimea es Ucrania, al igual que Donetsk y Lugansk son Ucrania, al igual que cualquier otra parte del país es Ucrania. Esa era nuestra posición en 2014 y es nuestra posición en 2022. Debemos seguir aumentando la presión internacional sobre el presidente Putin y sus aliados hasta que se respeten los derechos del pueblo ucranio”, ha animado el secretario de Estado de EE UU, Antony Blinken.

La proclama que ha lanzado Zelenski al comienzo del evento deja una cosa clara: el final de la guerra no está cerca. Un día antes de que se celebre también el Día de la Independencia del país, este miércoles, el presidente ucranio ha venido a decir que no tiene ninguna intención de frenar las hostilidades hasta que Rusia se retire a las fronteras que había entre los dos países hace ocho años. Algo que no parece que pase por la cabeza de Vladímir Putin ni por la de otros responsables del régimen de Moscú, ya que justo este martes ellos también han usado otro acto simbólico, el entierro de Daria Dugina, asesinada la noche del pasado sábado en plena carretera en Moscú, para justificar la agresión a Ucrania.

En medio de este cruce, encaja como un guante la cita que ha tomado prestada el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, de la frase más famosa de la serie Juego de Tronos: “El invierno está llegando [Winter is coming] y será duro”. Es decir, la guerra se prolonga. El noruego ha recuperado, además, una advertencia a Moscú que ya utilizó en junio, antes de la cumbre de la Alianza Atlántica en Madrid: “Estaremos con Ucrania todo el tiempo que sea necesario”. Después ha recordado que los 30 países de la organización que dirige han enviado armas a Kiev para la guerra.

Más armas y dinero de EE UU y la UE

Poco después de estas palabras, Estados Unidos ha anunciado el envío de otros 3.000 millones de dólares (3.011 millones de euros) en material bélico y adiestramiento para Ucrania, en una nueva muestra de que las hostilidades probablemente se prolongarán durante bastante tiempo. Y ante esa perspectiva, pocas opciones les quedan a la Unión Europea y a sus Estados miembros más que seguir respaldando a Kiev, aunque no se descarte la salida negociada al conflicto. “Seguiremos enviando armas, cohetes y defensas contra los drones”, ha prometido el canciller alemán, Olaf Scholz, en el mismo acto, en el que ha participado por videoconferencia junto al primer ministro canadiense, Justin Trudeau.

Todos estos pasos casan con los movimientos que se observan desde hace unas semanas sobre el terreno. En buena parte de lo que va de contienda, Ucrania se ha mantenido a la defensiva. Aun así, ha logrado éxitos importantes, como fueron la defensa de Kiev y la retirada de las tropas rusas que se consiguió en Járkov. También se frenó mucho el avance de Moscú en Donbás. Sin embargo, desde comienzos de mes, Ucrania da pruebas de haber pasado a la ofensiva. Su ejército trata de retomar el control en la zona de Jersón, muy cercana a Crimea.

Pero ha sido en la propia península donde se han producido los movimientos más simbólicos. En Crimea ha habido varios ataques ucranios que han dañado seriamente instalaciones militares rusas, como en una base aérea en la que fueron destruidos varios cazas. Además, el Ministerio de Defensa de Kiev lanzó este mismo lunes una amenaza no explícita, pero clarísima, sobre la gran infraestructura que los rusos han construido en la región desde que la invadieron en 2014: el puente de Kerch sobre el mar Negro y el de Azov. “Puente de Kerch... te estamos vigilando”, ha escrito este departamento en su cuenta oficial de Twitter.

La defensa de la legalidad internacional y el rechazo de las modificaciones de fronteras por la fuerza han sido las ideas más repetidas en la llamada Plataforma por Crimea, un acto en el que han participado los mandatarios, entre otros, de Reino Unido, Francia, Japón, Italia, Nueva Zelanda, Turquía, Dinamarca, Suecia, Japón, Suiza, y organizaciones como la Unión Europea, la OTAN, Naciones Unidas, el Consejo de Europa y la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa. Solo el jefe de Estado de Polonia, Andrzej Duda, ha estado presente en Kiev. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha participado con un vídeo grabado porque estaba de camino a Colombia. El evento ha durado casi seis horas y ha estado presidido por el presidente Zelenski, que no iba vestido con su habitual camiseta militar, sino con una camisa ucrania tradicional (aunque sí de color verde caqui), con el bordado en el pecho.

Junto al rechazo a la invasión de Ucrania y la guerra, también las violaciones de derechos humanos han tenido un gran protagonismo en el evento. Zelenski ha denunciado lo que ha calificado como “la mayor persecución religiosa del siglo XXI contra la comunidad musulmana de Crimea”. “Hubo una expulsión de la Crimea ocupada para aquellas personas que dijeron que Crimea es Ucrania y que no tienen miedo de defender la cultura ucrania. Asesinatos, torturas, humillaciones. Hemos visto todo eso”, ha continuado. También Blinken ha cargado contra Moscú por este flanco: “Vemos las atrocidades y la represión de las fuerzas rusas, ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzosas, torturas, violaciones, represión [...]. Todavía las están perpetrando en Crimea”.

Fuente: El País

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