Septiembre llega con otra fuerte suba de precios: las cifras que ponen en riesgo el plan Massa

ECONOMÍA 31 de agosto de 2022 Por Claudio Zlotnik*
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No podría ser de otra manera: las principales empresas fabricantes de alimentos enviaron nuevas listas de precios con fuertes aumentos a sus clientes, cadenas de supermercados y mayoristas. La mayoría de esos ajustes empiezan a regir hoy mismo, horas antes de que empiece el mes de septiembre.

Las subas promedian del 7% al 8%, con lo que da una idea de la temperatura inflacionaria que tendrá el próximo mes.

Los aumentos abarcan a prácticamente todos los productos de la canasta básica alimentaria: fideos, arroz, azúcar, harinas, aceites, lácteos y enlatados de legumbres. También bebidas sin alcohol.

En principio, las compañías líderes no tienen planeadas remarcaciones adicionales en forma masiva, más allá de alguna corrección puntual que surja a mitad de mes en algunos rubros sensibles -como los aceites o el café-, que están atados a la situación de los precios a nivel global.

Este primer ajuste en las listas de precios le pone un piso al costo de la inflación de la comida de cara al mes que viene. Para tener un panorama integral habrá que monitorear la evolución de otros comestibles de la mesa familiar, como las carnes y los lácteos.

Sobre estos últimos, algunas fábricas anunciaron aumentos de 5% a 6% de sus productos básicos. Pero todavía no se percibe como un movimiento generalizado.

Precios de alimentos: el proceso que preocupa a Massa

Esta dinámica de alzas continuas en los alimentos es la máxima preocupación de Sergio Massa. Sin embargo, aún no se conocieron medidas por parte del secretario de Comercio, Matías Tombolini.

A diferencia de las anteriores gestiones en Comercio, Massa y su equipo descreen de los controles. Piensan que la base para moderar el proceso inflacionario se da con un ordenamiento de la macroeconomía, sobre la que trabaja el ministro en persona.

La urgencia, no obstante, apremia. La disparada de los precios en los alimentos no da tregua. Los últimos datos del INDEC dan cuenta de una inflación de los alimentos en línea con el IPC -en torno al 70% interanual- pero también acelerándose.

El problema es que la gran mayoría de los salarios y también las jubilaciones y la ayuda social corren por detrás de esta dinámica, cada vez más perniciosa. Si la inflación, como supone la mayoría de las consultoras económicas, termina el año en alrededor del 90%, entonces esa pérdida del poder adquisitivo de la población empeorará todavía más.

La información es que productos de la canasta esencial cuyos precios venían subiendo por detrás del resto aceleraron esa dinámica ante la incertidumbre cambiaria y la crisis política en el oficialismo, con los sucesivos cambios en el ministerio de Economía y en la estratégica Secretaría de Comercio.

También cuenta la falta de certezas en materia de importaciones. Sin dólares para las compras en el exterior, la presión sobre los precios se intensifica. Un impacto que es transversal a todos los sectores de la economía; cierto es que con distintos grados.

Aumentos de precios para todos los gustos

Las tarifas de los servicios públicos, sin dudas, le pondrán más tensión al cuadro inflacionario. claro, siempre y cuando el Gobierno llegue con la quita de los subsidios planeada para el mes de septiembre, algo que por ahora no ha quedado confirmado.

No está clara la incidencia de esa quita de los subsidios en el índice de precios ya que el desmantelamiento será gradual.

Lo que sí parece constatado es el atraso del tipo de cambio oficial, en una economía que se mueve con una inflación superior al 6%, más de lo que mensualmente se mueve el tipo de cambio oficial.

Massa cree que es clave ver una inflación para abajo a partir del mes que viene. La hipótesis es que se trata del dato que serviría para ordenar la economía, ya de cara a las elecciones del próximo año. Para lograr el objetivo de una desaceleración inflacionaria, el titular del Palacio de Hacienda está convencido de que eso sólo se logrará si entran dólares al Banco Central.

La apuesta pasa por revertir la tendencia en septiembre. El ministro de Economía se juega a que la inflación del próximo mes empiece con "5". Un objetivo muy difícil de lograr si se mantiene la escasez de divisas en el BCRA.

Por ahora, la expectativa de que Miguel Pesce compre dólares en forma masiva no se está cumpliendo. Y tampoco el Gobierno termina de alcanzar un acuerdo con los agroexportadores para que ello ocurra.

Inflación: últimos datos en el cierre de agosto

Tal como publicó iProfesional, la cuarta semana de agosto, cuando sólo quedan algunos días para que termine el mes, quedó con la de mayor inflación -para una cuarta semana- en lo que va del año. Fue del 1,7%, de acuerdo a la medición de la consultora LCG, que monitorea la evolución de los precios semana tras semana. 

El acumulado de las últimas cuatro semanas -que tranquilamente da idea de la inflación para todo este mes- se situó en el 6,6%.

Por ahora, la convocatoria a las empresas líderes de la alimentación fue para un simple acercamiento. No hay medidas a la vista. A los dueños de las compañías, los funcionarios les prometieron que no habrá un congelamiento de precios, al estilo de lo sucedido durante el pandémico 2020. 

Pero se empezó a negociar un acuerdo que evite una espiralización.

¿Alcanzará para poner un freno que al menos desacelere la actual dinámica? El inicio de septiembre le agrega incertidumbre al complicado escenario de los precios.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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