El kirchnerismo insistirá con la convocatoria al diálogo, pese a la desconfianza de Juntos por el Cambio

POLÍTICA 08 de septiembre de 2022 Por Brenda Struminger*
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Luego de la desconfianza que mostró una parte de Juntos por el Cambio ante los primeros acercamientos políticos del Ministro del Interior y máximo referente del kirchnerismo en la Casa de Gobierno, Eduardo “Wado” de Pedro, en su entorno aseguraron que insistirá en convocar a ese espacio a un debate para lidiar en conjunto con la “intolerancia política”, y no descartaron que puedan sumar al PRO a la convocatoria. Al mismo tiempo, más allá de la reacción opositora, empezaron a aparecer diferencias internas en el propio Frente de Todos. Cerca de Alberto Fernández, que dejó en manos del Congreso las conversaciones con otros espacios, relativizaron los intentos del funcionario K, al asegurar que “no hay ninguna convocatoria” sino un “clima de diálogo permanente”.

No es la primera vez que el jefe de Interior, uno de los soldados más fieles de la Vicepresidenta, se pone al frente de una iniciativa similar. Ya dijo que promovería contactos para el desarrollo a futuro del país, en varias ocasiones, pero ninguna tuvo resultados concretos. Desde JxC siempre mostraron reticencia y acusaron al Gobierno de usar esos llamados para dividir su espacio debido a las diferencias en los posicionamientos del PRO, la UCR y la Coalición Cívica frente al Gobierno. O, como en las últimas horas, dijeron que no habían recibido invitaciones formales.

El mismo escenario parece estar repitiéndose en el nuevo contexto político, marcado a fuego por el intento de magnicidio. En el PRO negaron cualquier tipo de contacto -de hecho, en Interior admitieron que no se acercaron a ese espacio-, mientras que el presidente del bloque de la UCR en Diputados, Mario Negri, le reprochó a De Pedro el fuerte mensaje crítico de la dirigencia opositora y de los algunos medios de comunicación que publicó al día siguiente del ataque. Le pidió que “se retracte”, y agregó que “la propuesta (del kirchnerismo) todavía no nos ha sido transmitida”.

Sin embargo, hay algunos matices con el pasado, a partir de diferenciaciones dentro del espacio opositor. El gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, uno de los llamados “moderados”, de buen diálogo con Alberto Fernández -por momentos- e íntimo amigo del tercer socio de la coalición del FDT, Sergio Massa, admitió que hubo conversaciones por teléfono. Lo mismo dijeron, ante una consulta de Infobae, el influyente diputado radical Emiliano Yacobitti y su correligionario presidenciable, Facundo Manes, a su vez enfrentado internamente con Macri, que se encuentra en Ruanda por actividades vinculadas a su rol en la FIFA.

Si bien desde Juntos por el Cambio varios dirigentes aseguraron a este medio que ni siquiera tuvieron contacto, y otros directamente mostraron su rechazo, en el sector moderado del kirchnerismo insisten en que la gravedad del ataque a Cristina Kirchner merece la insistencia para “mejorar la convivencia democrática” y creen que esta vez se concretará. Vieron como señal positiva la admisión de los radicales. Y aspiran a que la oposición retome la predisposición de las horas posteriores al ataque, cuando aceptaron repudiar el hecho.

De hecho, a pesar del rechazo que manifestó Patricia Bullrich, no descartan llamar a dirigentes de PRO, cosa que aún no hicieron. Y si bien evitan opinar cuando se les pregunta por Mauricio Macri, en los últimos días el nombre del ex presidente se coló en algunas conversaciones del kirchnerismo a la hora de debatir los interlocutores. Por ahora no habría habido contacto. La elusión de nombres propios, de todas formas, fue generalizada. “Cuando charlamos nos pidieron reserva y lo vamos a cumplir”, dijeron ante una consulta de este medio.

La convocatoria al diálogo con la oposición fue una idea que se gestó el martes al interior del kirchnerismo, y que fue conversada con Cristina Kirchner detenidamente en varias ocasiones durante los últimos días. Ya anteayer el secretario general de La Cámpora, Andrés “Cuervo” Larroque, muy cercano a De Pedro y a Máximo Kirchner, había deslizado públicamente que hay necesidad de un “entendimiento” en el denso ambiente político, mientras avanza la causa que investiga las actuaciones de Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte. Pero en los últimos días momentos se dudó dentro de la fuerza K sobre el aval de la Vicepresidenta. “Está todo muy empiojado”, había dicho, días atrás, un vocero del espacio a nivel nacional. Finalmente, la moneda cayó en el casillero del “sí” y ayer, desde las oficinas de De Pedro, dejaron trascender que el trabajo para la convocatoria estaba en marcha.

Aclararon, también, que ocurría con la aprobación de Cristina Kirchner y de Alberto Fernández. Sin embargo, anoche, un altísimo funcionario que asesora y dialoga a diario con el primer mandatario relativizó e inclusive negó que exista una “convocatoria al diálogo” de parte de Wado de Pedro. “Hay conversaciones, clima de diálogo, evaluación sobre la situación que todos entendemos que cambió el jueves a la noche. Y desde ese día hay diálogos permanentes con los referentes más racionales. Pero no hay ninguna convocatoria al diálogo”, dijo, e insistió con la última oración.

Hasta ahora, Alberto Fernández mantuvo la reserva sobre los avances en conversaciones del Ministerio del Interior, así como sobre las respuestas de los distintos sectores de Juntos por el Cambio. En el ámbito estrictamente político, en los últimos días prefirió dejar en manos del Parlamento los vínculos con las fuerzas no oficialistas. Y se reunió, para ponerse al tanto y armar una estrategia en común, con los principales referentes del Frente de Todos en el Congreso: José Mayans y Germán Martínez, titulares de los respectivos bloques propios en el Senado y en Diputados, y con Cecilia Moreau, la presidenta de la Cámara baja.

En el Ministerio del Interior dicen que la movida de De Pedro no está vinculada con su posicionamiento en el espacio oficialista, sino con su “rol como ministro político”. Sostuvieron que suma a los eventuales avances en ese sentido en el Congreso, y que no son esfuerzos paralelos sino conjuntos. Y remarcaron que no se descarta que una convocatoria formal, con día y hora fijadas a un encuentro con la oposición, o bien la firma de un documento -dejan abiertas varias opciones para el modo- sea encabezado por el Presidente. “Todo está abierto. No tenemos pretensiones de formas ni tiempos ni personas. Sólo queremos evitar que se sigan traspasando límites en la convivencia democrática”, advirtieron.

 

 

* Para www.infobae.com

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