Perotti esconde la mugre abajo de la cama

POLÍTICA 31 de octubre de 2022 Por Agencia de Noticias del Interior
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Cuando el Frente de Todos (FdT) cruje y la interna de la interna se apodera de la coalición oficialista, el gobernador de esta provincia, Omar Perotti, está en la suya. Al titular de la Casa Gris no le mueven un pelo las disputas de palacio del peronismo y opta, en cambio, por concentrarse en sus mantras. La política es la gestión, para el rafaelino. Su prioridad y agenda pasan por ahí, no por otro lado.

Junto al Consejo Federal de Inversiones (CFI), el gobierno de Santa Fe organizó esta semana la cumbre federal de Bioeconomía, un evento que puso a la provincia en el centro de escena del empresariado y la dirigencia de la región y el país. Perotti, en rol de anfitrión, recibió a sus pares de Jujuy, Gerardo Morales, y Chubut, Mariano Arcioni. Ante la chance de enviar un mensaje al poder central, de levantar una vez más la bandera del federalismo, el santafesino se replegó y concentró en un discurso propositivo, sin ataques ni reproches. Cero mención a la política, nada de gestos llamativos. Rosca out.

 

No sorprende. El rafaelino se esfuerza por priorizar lo que entiende como su sello, el aporte que le puede dejar a la provincia. El miércoles partirá a EEUU con objetivo similar: intervendrá en un seminario internacional en la Universidad de Yale, mantendrá reuniones con inversores y tendrá agenda en el consulado argentino en Nueva York. Unos diez días estará fuera del país.

 

Perotti visa y supervisa toda su agenda, con obsesión y sin delegar. Está encima de los temas que le interesan sobre manera y comparte poco y nada. A EEUU, por ejemplo, viajará solo, sin colaboradores, nadie de su gabinete. Mucho menos equipo de prensa.

Está a favor de la suspensión de las PASO, opinión que ya hizo saber, pero no piensa militar como alguno de sus pares peronistas. No es un tema por el cual vaya a gastar un par de cartuchos. Tampoco quiso ser voz central de la Liga de las Provincias que se erigió como una usina de poder hacia dentro del FdT. No juega en todas las canchas Perotti, solo en los temas que lo movilizan.

 En la carrera por su sucesión se movió y mueve de idéntica manera. A principios de año puso a correr a cuatro integrantes de su gabinete. Pero nunca levantó manos ni condecoró vencedores y vencedoras en este recorrido. Tiene la sortija en su mano y deja que los demás corran. Llegado el caso, abrazará. O no.

Pero la lógica de solo concentrarse en las agendas amigas es un arma de doble filo. Y es especialmente en la violencia narco y la inseguridad donde a Perotti se le quema el libreto. Es un tema de abordaje complejo, que no es nuevo en la provincia, especialmente Rosario, pero desde que el rafaelino ingresó a la Casa Gris la situación empeoró. Es estadístico. Este 2022 va camino a convertirse en un año récord en cantidad de homicidios.

 

Y la oposición observa a un Perotti cada vez más relegado en este tema. Porque la violencia y la inseguridad no permiten vender logros, no hay medalla que calzarse ni modelo para exportar. Son todas, o casi todas, malas. El no peronismo ve a un gobernador cada vez más replegado en Rosario. Y no es solo una apreciación del radicalismo feroz, también es de los sectores aliados al intendente Pablo Javkin.

 

Fue la propia presidenta del Concejo María Eugenia Schmuck quien entresemana castigó a Perotti. “Nosotros no tenemos las competencias de seguridad, las tiene su gobernador. Si no saben cómo hacerlo, que nos deleguen la competencia”, bramó la radical, en campaña para suceder a Javkin. El intendente elige otro tono para vincularse con el rafaelino, pero su socia política no lo perdona.

 

Es de riesgo la jugada. Concentrarse solo en las buenas o en las de interés puede no arrojar los resultados deseados. En términos de imagen, Perotti naufraga entre los paupérrimos guarismos del presidente Alberto Fernández y los 40 y pico de Javkin. Está en el medio. Por más ciencia y producción, lo que condicionará su gestión – sobre todo en Rosario – es una mejora considerable en términos de seguridad y violencia.

 Fuente: Letra P, sobre una nota de Pablo FORNERO

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