Precios: Massa quiere acordar el congelamiento esta semana, entre presiones cruzadas y nuevo alerta por los dólares

ECONOMÍA 09 de noviembre de 2022 Por Claudio Zlotnik*
545052

Sergio Massa busca que el acuerdo con las empresas fabricantes de alimentos y bebidas para congelar los precios de una canasta de al menos 1.000 productos se cierre esta misma semana. Las compañías ya recibieron el pedido de parte de la secretaría de Comercio y en las próximas horas se confirmará el cierre formal de las negociaciones.

A cambio, las empresas tendrán garantizado el acceso al dólar oficial para asegurarse las importaciones necesarias para producir.

Este último punto es súper atractivo para los fabricantes, en momentos en que el Banco Central volvió a perder reservas y, en el sector privado, dan por hecho que habrá nuevas restricciones en el mercado oficial de cambios.

Todavía no está definida la ecuación por la que se liberarán esos dólares para las empresas que adhieran al nuevo programa de precios.

La idea del Gobierno es que el nuevo acuerdo se anuncie en simultáneo con la divulgación del IPC de octubre, que saldrá del INDEC el próximo martes 15. La señal es inequívoca: aun cuando la inflación del mes pasado haya empeorado, Massa querrá difundir que los próximos meses -ya con el congelamiento de precios en marcha- serán mejores.

De todas formas, "Precios Justos" recién arrancaría el 1° de diciembre y durará 120 días, aunque algunas empresas -lideradas por las lácteas- plantearon que sea el congelamiento sea por 90 días (hasta finales de febrero), y ya en marzo se habilite un aumento de hasta 4%.

Qué pasará con los que no son "Precios Justos"

Matías Tombolini, secretario de Comercio, ya les dijo a las empresas que habrá un control estricto del cumplimiento del nuevo programa: ya sea en los precios como en el abastecimiento de los productos.

Para que no se ensanche la brecha entre los precios de los artículos que entren al programa y el resto, el Gobierno acordará con las empresas que los aumentos fuera del plan oficial tengan un tope del 4% mensual. Se trata de otro objetivo complicado para cumplir.

Por regla general, cuando hay acuerdos puntuales, de este tipo, las empresas dejan liberados los demás precios, como para compensar el congelamiento. Esta vez no será así.

Distintas compañías alimenticias consultadas por iProfesional admitieron que "hay voluntad de acompañar con la iniciativa, siempre y cuando el Gobierno cumpla con su parte de liberar las importaciones". Al menos, durante los 120 días que se extienda el acuerdo.

La preocupación por los dólares

En las últimas jornadas, el Banco Central volvió a vender gran cantidad de dólares para evitar un salto del tipo de cambio en el tramo oficial.

Es decir, en poco más de un mes se fue el 20% de los dólares obtenidos por el BCRA durante aquel mes de "gracia".

Lo más preocupante es la dinámica ya que la salida de divisas se aceleró desde la semana pasada.

En este contexto, lograr un acuerdo para congelar precios -en una economía que ya viene inflacionada al 6%-7% mensual- luce complicado. Pero habrá que esperar a que esta misma semana se cierren las negociaciones.

La clave de lo que viene se refiere a si Massa puede asegurarles a las empresas dólares suficientes para que fluyan las importaciones de insumos.

Los ejecutivos de empresas están dispuestos a negociar siempre y cuando el ministro les abra el grifo de los dólares a precios oficial. ¿Podrá cumplir con esa promesa, siendo que las reservas netas del Banco Central no superan los u$s6.000 millones? Los empresarios dudan.

La jugada de Massa: alertar sobre el riesgo de híper

Quien elevó la voz fue el propio viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein, la semana pasada, durante su visita al Senado para defender el Presupuesto 2023.

"Logramos reducir el riesgo de hiperinflación, pero no lo eliminamos", admitió Rubinstein, dando cuenta la máxima preocupación que existe en el elenco oficial, a pesar de que desde la llegada de Massa a Economía hubo un paso atrás respecto del abismo y el caos económico.

En su paso por el Congreso, Rubinstein completó: "Tuvimos una situación pre hiperinflacionaria en julio. La situación se había desbordado y el riesgo de hiperinflación era bastante elevado. Lo hemos reducido, aunque no lo hemos eliminado", advirtió. 

"Toda vez que hablamos de inflaciones anuales del 60, 70, 80, estamos coqueteando con la hiperinflación. No es que estemos eliminando completamente el riesgo de hiperinflación, pero por lo menos lo hemos reducido en forma significativa a través distintas acciones", sentenció Rubinstein en el Parlamento.

Bajo la consigna de evitar un estallido, ahora el Gobierno presiona por una medida de emergencia, con el único objetivo de atravesar el verano, que será una temporada baja de entrada de dólares para las reservas del Banco Central.

Sequía a la vista y, ¿menos dólares?

Al ya de por sí panorama financiero difícil, la sequía que amenaza la producción de trigo complica las cosas. La oferta de dólares luce escasa.

Las pérdidas previstas para la próxima campaña de trigo se agravaron en las últimas jornadas. Una cuestión que pone en alerta roja al ingreso de divisas a la Argentina, un escenario que pone más tensión sobre el golpeado mercado cambiario.

Las últimas previsiones de la Bolsa de Rosario no dan margen al optimismo. En los últimos reportes, los especialistas de ese organismo hablaron directamente de "desastre productivo" y de una caída de la producción de trigo de nada menos que el 40% respecto a las cifras del año pasado.

El quebranto, hasta hace unos días, alcanzaba a los 9,3 millones de toneladas de trigo. De ser así, la merma en la entrada de dólares superaría los u$s1.500 millones. Aunque, para peor, los pronósticos no paran de desdibujarse.

"La Niña" podría acompañarnos hasta febrero'', subrayó el reporte de la Bolsa de Rosario. "Lamentablemente, en febrero la probabilidad de "Niña" es del 55%’, completa.

 

 

* Para www.iprofesional.com

Te puede interesar