Ganó Argentina y la ilusión sigue intacta

DEPORTES Por Agencia de Noticias del Interior
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Con goles de Messi y Enzo Fernández, Argentina venció 2-0 a México y dio un paso importante a la clasificación a octavos en el Mundial Qatar 2022. El conjunto de Lionel Scaloni logró un importante triunfo para sumar 3 puntos en el Grupo C. El próximo miércoles, se enfrentará a Polonia en el cierre de la fase de grupos. Por su parte, el equipo de Martino se mantiene con una unidad a la espera del duelo ante Arabia Saudita

El seleccionado argentino reaccionó a tiempo y este sábado logró un triunfo muy valioso por 2 a 0 ante México, en su segundo partido en Mundial de fútbol de Qatar, por el Grupo C.

El cruce latinoamericano se disputó en el Estadio Lusail. El italiano Daniele Orsato, de 47 años, fue el encargado del partido, con asistencia de sus compatriotas Ciro Carbone y Alessandro Giallatini.

 
El primer gol del partido lo marcó Lionel Messi, a los 64 minutos del complemento.

Luego, a los 87, el mediocampista Enzo Fernández colocaría el 2 a 0 con un golazo.

Con esta victoria, Argentina suma tres puntos en el Grupo C y en la última fecha se enfrentará contra el líder de la zona, Polonia (4), el próximo miércoles, a las 16.

Ese día y en ese mismo horario jugarán México y Arabia Saudita para definir los dos clasificados.

EL COMENTARIO
Son esos gritos con furia. Son Lionel Messi y Enzo Fernández festejando desaforados, sacándose de encima el drama que había dejado la derrota con Arabia Saudita. Son los goles con los que Argentina molió a un México rocoso y peleador, que lo complicó. Aunque no lo suficiente como para evitar el despegue del conjunto que dirige Lionel Scaloni. Messi marcó a los nueve minutos del segundo tiempo con un remate bárbaro de izquierda.

Fernández, que había entrado en el complemento, hizo un golazón, con un remate de derecha con efecto que se metió en el segundo palo. Así, Argentina venció 2-0 a México y lista para ganarle a Polonia en la última fecha (el jueves a las 16) para no depender de nada ni de nadie en su objetivo de llegar a los octavos de final y lo más lejos posible.


Todo pasó en el estadio Lusail, ante 90 mil personas, con unos 35 mil argentinos descontrolados, revoleando trapos, llorando, saltando y cantando. Argentina se acomodó. Liquidó sus fantasmas. Le costó un montón. No jugó fluido como en los no tan lejanos tiempos del invicto de 36 partidos. No fue la Scaloneta. Fue un grupo de muchachos poniendo alma y vida para seguir con chances en un Mundial que había arrancado torcido.

Argentina fue el Messi bravo. Emblema de lo que había que hacer para ganar como sea. Y así se ganó.

LO QUE PASÓ EN EL PARTIDO
México le tapó las salidas a Argentina con cinco defensores, tres volantes corredos y dos delanteros en modo defensa. México presionó perfecto en los primeros 10 minutos. La víctima de esa presión fue De Paul, la salida del equipo. Que, encerrado, perdió varias pelotas.

Messi también quedó lejos de la circulación. El 4-3-3 argentino se flexibilizó en un 4-2-3-1. De otra manera, el sistema no prosperó en verticalidad. Y México se agrandó. Y su hinchada metió el “Oléeeeeee”, aun estando lejos del arco de “Dibu” Martínez.

El partido no estaba tan favorable para México como para semejante canto. El partido estaba trabadísimo.

Argentina llegó cerca del arco de “Memo” Ochoa recién a los 24, a través de una mandada de Gonzalo Montiel, que contó en la previa con una asociación entre Messi y De Paul. El centro no bueno, Lo que había sido bueno era que Messi y De Paul se hubieran reunido.

Argentina estaba atrapada y desde Scaloni llegó la orden de cambiar de banda a Di María, que pasó de derecha a izquierda del ataque.

De Paul, pura personalidad, siguió pidiendo la pelota. Y siguió yendo al frente. Volvió a combinarse con Messi y generaron cierta incomodidad en un México que estaba jugando el partido que había planificado.

Argentina nada que ver con las chances de gol que había generado ante Arabia. Sólo le quedaban los arribos que le generaban el empeño: los que llegaban de las pelotas paradas. Así se dio un cabezazo de Lautaro Martínez y un envió de Messi que despejó Ochoa.

En el cierre del primer tiempo, “Dibu” Martínez hizo una volada de póster para hacer simple un tiro libre ejecutado por Alexis Vega.

La única combinación entre Messi y Di María generó un córner sobre el cierre del PT, cuando le cerraron un pase gol a Marcos Acuña.

Argentina arrancó el segundo tiempo sin variantes en el 11 de inicio. Todo venia lento hasta que Messi sacó medio metro y voló hacia el arco. Lo pudo bajar Gutiérrez. El remate de “Leo” se fue lejos.

Todo Argentina iba lento ante las rápidas piernas de México. La imagen de Messi bajando a pedir la pelota fue constante.

Es que Argentina estaba en dominio. Sin claridad, pero en dominio. Y entonces Scaloni vislumbró que le ingresó de Enzo Fernández podría darle más pimienta al manejo de la pelota y sacó a Rodríguez.

Antes de los 15, Scaloni siguió buscando opciones. Sacó a Lautaro Martínez y le dio la chance a Julián Álvarez. Y cambió de lateral por la derecha: Nahuel Molina por Gonzalo Montiel.

Y unos instantes después se vino el estallido: Lionel Messi metió un zurdazo conmovedor desde afuera del área después de un pase de Di María. Con el 1-0, Argentina se salió del encierro emocional propio. Por eso, Messi lo gritó como lo gritó. Por eso, el estadio Lusail se vino abajo. Iban 19 minutos.

Lógico que era otro partido y lógico que Scaloni no se quedó quieto. Adentro Cristian Romero y Exequiel Palacios por Ángel Día María y Alexis Mac Allister.

Así Argentina quedó con cinco atrás: Molina, Romero, Otamendi, Martínez y Acuña; De Paul, Palacios y Fernández; Messi y Álvarez.

México flexibilizó su línea de cinco y la transformó en una de tres. Y listo. A lucharla. Y el partido se planteó en una disputa de pelota por pelota en el medio campo. Cada corte pintaba para contragolpe argentino. En una de esas jugadas, Álvarez fue el vació y estuvo a “nada” de encontrar a Messi.

Y lo que vino fue aguantar y esperar. Y esa espera dio frutos de una manera inesperadamente hermosa. Con un jugadón individual de Enzo Fernández, haciendo enganche y pegándole al segundo palo. Iban 43 minutos. Ya estaba. Argentina se había sacado de encima a México. Y también a Arabia. Ya está. Volvió Argentina. Lo que viene es Polonia, otro drama. Uno más camino hacia el gran objetivo.

Con información de La Voz del Interior

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