Cómo se baja la inflación: la extraña explicación del presidente del BCRA

ECONOMÍA Por Carlos Arbía*
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Al igual que el ex ministro de Economía Martín Guzmán el presidente del Banco Central (BCRA), Miguel Pesce, manifestó que la inflación es un "fenómeno multicausal" y que se la baja con más crecimiento.

Pesce, expuso en el panel de cierre de las Jornadas Monetarias y Bancarias 2022, organizadas por el BCRA con el título "Desafíos del nuevo contexto global para la estabilidad macroeconómica y el crecimiento", y aseguró que la inflación, al final del camino, se supera con crecimiento. 

Pesce manifestó que "habitualmente el fenómeno inflacionario se presenta cuando una economía encuentra una restricción a su crecimiento que impide que la oferta iguale a la demanda" y señaló además que la inflación sustancialmente es un fenómeno que involucra un desbalance entre oferta y demanda. 

"Hay otros componentes que no son menores para tener en cuenta, por eso decimos que es un fenómeno multicausal; como los shocks devaluatorios, las pujas distributivas, el desajuste de los precios de las materias primas, fenómenos inerciales o la condición bimonetaria, como es el caso de la economía argentina", dijo Pesce. 

Inflación: lo que Pesce no consideró

Es extraño que Pesce, uno de los economistas con mayor permanencia histórica en el BCRA, no considere que uno de los principales causantes de la inflación o quizás el único es la emisión monetaria sin respaldo del BCRA para financiar el déficit fiscal que hoy realiza la entidad a su cargo. Este aumento de la emisión monetaria ha llevado a la Argentina a un proceso inflacionario preocupante que el gobierno intenta solucionar en forma temporaria con el programa de "Precios Justos" que todavía no se terminó de instrumentar y frenado los aumentos de los combustibles hasta marzo próximo. 

Por ahora se está lejos de  procesos de alta inflación  como el Rodrigazo del 75 y las dos hiperinflaciones de julio del 89 y de marzo de 1990 pero en las actuales no se debe descartar un episodio similar si no se solucionan los desequilibrios macroeconómicos en el corto plazo.

Esos desequilibrios en particular los elevados déficit fiscales han sido  siempre el principal causante de los mayores desequilibrios monetarios y cambiarios de la Argentina que ocasionaron las grandes crisis económicas financieras políticas y sociales de nuestro país.

Al respecto, el especialista Salvador Di Stefano explicó a Iprofesional que: "el problema de Argentina es que gastamos por encima de nuestras posibilidades, y esa diferencia la financiamos con emisión monetaria. Si gastáramos sólo lo que permiten los ingresos, no tendríamos que emitir y la inflación sería menor".

Qué pasa con la emisión de pesos

El gobierno, cuando emite pesos, deja una parte en el mercado y otra lo retira del mercado vía colocación de letras y pases, por los cuales paga una tasa del 75% anual. El stock de este endeudamiento pasó de $4.2 billones en noviembre pasado a $9.1 billones  en la actualidad lo que implica un aumento del 115%.

En los últimos 12 meses, el BCRA efectivizó adelantos transitorios a la Tesorería por $1.30 billones, pagó intereses de Leliq por $2.8 billones y emitió para comprar bonos del Estado por $1.3 billones. Entre las tres fuentes de emisión sumó un total de $5.4 billones.

A esta abundante emisión monetaria hay que sumarle la emisión que el BCRA realiza para comprar los dólares que los productores agropecuarios liquiden dólar soja a $230, cuándo y cómo las importaciones se  pagan a $167 esto implica una pérdida de $63 por dólar para el BCRA.

 La novedad es que por primera vez el déficit cuasifiscal que genera el pago de intereses de las Leliq del BCRA es mayor que el déficit fiscal del Tesoro.

Las  fuentes de emisión monetaria del BCRA

En resumen, el Banco Central tiene hoy 4 fuentes de emisión monetaria: los Adelantos Transitorios de Tesorería, el pago de intereses de la Leliq, la compra de bonos en $ y la compra de un dólar soja 2.0 a los exportadores a 230 pesos mientras el valor del dólar oficial es de 167 pesos. 

Para redoblar la apuesta el presidente del BCRA manifestó que: "la pelea contra  la inflación, lejos de ser fácil se ha mostrado compleja, pero esperamos que luego de la aceleración que hubo en el mes de julio, la inflación continúe un proceso descendente para alcanzar el objetivo de reducirla al 60 por ciento el año próximo", remarcó Pesce. 

Si bien el equipo económico de Sergio Massa calcula una inflación que empieza con 5 en noviembre y con 4 en marzo por ahora no se observa una tendencia para que se reduzca al 60 por ciento anual en 2023 cómo se proyecta en el Presupuesto 2023 frente a una inflación que en la actualidad llega al 95 % annual de acuerdo a las estimaciones de consultoras privadas.

El presidente del BCRA explicó además que "detrás de los precios relativos de la economía se encuentra velada la distribución del ingreso entre factores y sectores económicos; esta no se define exclusivamente en el mercado sino también en la capacidad institucional y política de los distintos actores económicos para preservar sus ingresos reales". Lo,que obvio decir el presidente del BCRA es que para preservar los ingresos reales se necesita bajar la inflación más allá de los aumentos que se pueden lograr en paritarias que siempre van detrás de la inflación en particular porque los aumentos de salarios se ajustan sobre la inflación pasada y no sobre la presente porque ese ajuste se hace por trimestre vencido. 

El impacto de la guerra Rusia-Ucrania

En su presentación Pesce señaló también como uno de los responsables al sector externo y al abastecimiento de energía durante la Guerra Rusia Ucrania. "En las economías desarrolladas, en especial en Estados Unidos, este límite está ligado al mercado de trabajo. No es el caso de las economías periféricas donde la oferta de trabajo suele ser alta", explicó Pesce y agregó que "en el caso de la Argentina, la restricción se ha presentado generalmente en el sector externo y en el abastecimiento de energía". 

Pesce se refirió también a la pandemia y a la capacidad de acción de los bancos centrales. "Si bien antes de la pandemia se puso en duda la capacidad de los gobiernos y de los bancos centrales de incentivar la demanda; en la post pandemia el debate es cómo encuadrar los procesos inflacionarios en los valores que las políticas consideran aceptables", afirmó, y añadió: "Aunque no se puede generalizar, es cierto que los bancos centrales tienen capacidad para actuar sobre la demanda y no sobre la oferta, o al menos son más eficaces actuando sobre una que sobre otra", afirmó. 

El titular del BCRA destacó también que las políticas anti inflacionarias de corto plazo tradicionalmente se focalizan en dos acciones. En la restricción de la demanda bajo un cuadro recesivo o de postergación del crecimiento hasta tanto las restricciones que lo impiden se superen; y en la apertura económica, compensando el desequilibrio de la oferta con importaciones". 

La explicación de Pesce es que "estos dos mecanismos están restringidos en el caso de los países como la Argentina, que tienen altos niveles de desocupación, pobreza y desigualdad; y, adicionalmente, carecen de crédito para poder sostener mayores niveles de importaciones. En tales circunstancias, la postergación persistente del crecimiento o un cuadro recesivo agudo puede tener consecuencias sociales graves", señaló Pesce, y agregó: "Por ello, se requiere la desaceleración gradual de la inflación sin afectar gravemente la demanda". 

Por lo general todos los planes antiinflacionarios exitosos que se aplicaron en el mundo restringen en una primera etapa la demanda y luego de eso buscan reactivar la economía pero al parecer para Pesce la solución sería la inversa. Algo muy difícil de llevar a la práctica. 

El  impacto que producen los shock devaluatorios

El presidente del BCRA también se refirió al impacto que producen los shock devaluatorios y los aumentos de los precios de los commodities en las aceleraciones inflacionarias. 

"En el caso de la Argentina, tampoco podemos descuidar el rol de los shocks devaluatorios y de los precios de los commodities en las aceleraciones inflacionarias, en especial cuando los actores tienen mecanismos institucionales para evitar la pérdida de ingresos reales. En un contexto de tejido social frágil, con restricción externa agravada por el bimonetarismo, las aceleraciones inflacionarias provocadas por los shocks cambiarios y externos, tanto de la pandemia como de la guerra, debieron ser afrontadas complementariamente con respuestas regulatorias", dijo el titular del BCRA. 

Cuando aparecen las presiones devaluatorias en la Argentina existe una especie de credo que el problema es la falta de dólares.En esa conclusión hay una especie de error conceptual porque esa falta de dólares es transitoria porque se trata de un problema de precio del bien y no de la cantidad de ese bien llamado dólar que se demanda.

La economía argentina no puede funcionar sin dólares y funciona mal con la abundancia de pesos que generan una alta inflación y a la larga eso genera posteriormente una fuga del inversor de los pesos hacia los dólares que luego genera la crisis cambiaria que termina en una devaluación del peso frente al dólar y en grandes crisis políticas económicas sociales y financieras.

Esto fue lo que ocurrió en los últimos años. A fines del 2001, en los finales del 2015, luego de las PASO del 2019 y probablemente vuelva a ocurrir antes o después de las PASO del año que viene pero el final podría ser más traumático a pesar del optimismo que mostró Pesce en el cierre de las Jornadas Monetarias del BCRA.

 

 

* Para www.iprofesional.com

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