El plan moderado que se fijó Alberto Fernández para su programa de política exterior

POLÍTICA Por
El candidato del Frente de Todos evaluó con su equipo un programa más moderado para los casos de EEUU, el FMI, la Unión Europea y China. La relación con Venezuela
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Con el objetivo de contrarrestar el mensaje del Gobierno que sostiene que "el mundo no confía en el kirchnerismo", para darle una cuota de racionalidad a la arrolladora victoria de las PASO o simplemente porque ya se sienten muy cerca de la Casa Rosada. Cualquiera de estas variables podrían ser útiles para comprender que en las últimas horas Alberto Fernández y su equipo de campaña empezaron a moldear un plan de estrategia diplomática más "moderado" para la política exterior que imaginan desde el 11 de diciembre si ganan los comicios presidenciales.

En el Frente de Todos parecieran ajustarse hoy al teorema del legendario radical Raúl Baglini que decía: "Las convicciones políticas resultan ser inversamente proporcionales a la mayor posibilidad de acercarse al poder".

Mientras que Mauricio Macri expresaba ayer en la Casa Rosada que "el dólar subió y eso demuestra que hay un problema grave en la Argentina y es que el mundo no le confía al kirchnerismo", desde las oficinas del Alberto Fernández se analizaban algunas propuestas para la diplomacia que viene con un tono menos acalorado y extremista del que se planteó en el inicio de la campaña electoral.

"Hay todo un paquete por abrir y por ahora no habrá definiciones concretas pero estamos evaluando la política exterior con mucha racionalidad y cautela", confió a Infobae un dirigente peronista experimentado en temas diplomáticos y allegado al candidato a presidente del Frente de Todos.


En este esquema más moderado de política exterior y relacionamiento con el mundo Alberto Fernández parecería diferir de las posturas tajantes que en su momento esgrimió Cristina Kirchner en materia de política exterior.


De esta manera, tanto el ex canciller Jorge Taiana como el ex embajador en Portugal Jorge Argüello y un pequeño grupo de intelectuales del mundo diplomático alineados al Frente de Todos se figuraron en las últimas horas el siguiente esquema de política exterior desde la mirada de Alberto Fernández:

El caso Venezuela. El candidato presidencial del Frente de Todos no avalará la dictadura de Nicolás Maduro como plantean algunos nostálgicos kirchneristas. Por el contrario, Fernández deslizó en los últimos días que "Venezuela necesita de una salida dialogada para volver a la democracia pero con participación de países de la región y sin el intervencionismo de Estados Unidos, China, Rusia o Cuba".

Incluso suscribió al reciente informe del Comisionado de Derechos Humanos de la ONU que preside Michelle Bachelet, que denunció al régimen de Maduro por llevar adelante más de 6.800 ejecuciones extrajudiciales por parte de las fuerzas de seguridad venezolanas entre enero de 2018 y mayo de 2019.

En contra de los lazos de amistad que unen a Maduro con Cristina Kirchner, el candidato presidencial del Frente de Todos admitió después de leer el informe de Bachelet que "en Venezuela hay abusos y arbitrariedades del Estado". Para esa "salida de la crisis con participación regional" que se figura Alberto Fernández se analiza un mayor contacto con el México de López Obrador o el Uruguay de Tabaré Vázquez que tienen una posición más benévola hacia Caracas aunque no dejan de denunciar el atropello a la democracia que hace Maduro con su poder.


Acuerdo Unión Europea-Mercosur. Alberto Fernández hoy está lejos de aquella frase de Axel Kicillof que dijo: "Este acuerdo condena a la Argentina a un proceso de desindustrialización y va a ser una tragedia". Pero aún cree que el acuerdo de libre comercio de la Unión Europea y el Mercosur "traerá perjuicios para la industria si no se lo revisa detenidamente".

Es decir, que en los planes del candidato a presidente del Frente de Todos está la idea de que el Parlamento y el próximo titular del Poder Ejecutivo hagan una "revisión profunda" del acuerdo sellado por Macri en junio pasado con sus pares del Mercosur y a UE.

Allegados a Alberto Fernández aclararon de todos modos que ello no implicará desechar ese acuerdo o rechazarlo sino alejarlo del secretismo y convertirlo un programa "más equilibrado donde el Mercosur reciba los mismos beneficios que sus socios de Europa".

La relación con Brasil. A pesar de los insistentes cuestionamientos del presidente Jair Bolsonaro contra el kirchnerismo y de la cercanía de Alberto Fernández con Lula Da Silva, en la usina de trabajo de política exterior del Frente de Todos se piensa en "un relanzamiento de los vínculos con Brasil" en el caso de ganar las elecciones.

Para el candidato a presidente del kirchnerismo la relación de Brasil y Argentina debe ir más allá de las críticas de Bolsonaro. De hecho, tanto Taiana como Argüello tienen un excelente vínculo con la línea diplomática de Brasil que encarna el staff de Itamaraty y creen que de allí se podrán potenciar acuerdos económicos estratégicos entre ambos países ajenos a ideologismos políticos.

Los Estados Unidos de Trump. En una línea de trabajo similar a la que se trazó en su eventual vínculo con Brasil, Alberto Fernández cree en la intimidad que las relaciones de la Argentina con Estados Unidos podrán ser "maduras y racionales" con un buen nivel del diálogo con la administración de Donald Trump. Se trata, en este caso, de aplicar al máximo el esquema de pragmatismo extremo que suele usar Trump con supuestos enemigos del plano internacional.

El acuerdo con el FMI. El compañero de fórmula de Cristina Kirchner advirtió hace un mes que "la Argentina no dispone de los dólares suficientes como para cubrir la deuda con el Fondo Monetario Internacional en los parámetros establecidos por el organismo internacional".

Así, Alberto Fernández fue tajante y planteó que "es imposible pensar en pagarle al Fondo si la Argentina no recupera la capacidad productiva y no empieza a generar dólares". Esta misma tesitura la mantiene hasta ahora pero con un tono más moderado. Los allegados al candidato del Frente de Todos aseguran que en el futuro habrá que renegociar la deuda con el FMI y entablar conversaciones serias con los accionistas del Fondo. Es decir, que en ningún momento está previsto en los planes de Alberto Fernández dejar de pagar la deuda al FMI en el caso de llegar a la Casa Rosada.

El vínculo con China. "No hay que caer en la falacia de una política exterior de antagonismos China versus Estados Unidos. Hay que pensar en una relación con China en términos de menor dependencia y mayor autonomía", graficó ante Infobae un asesor de Alberto Fernández que en las últimas horas estuvo con él en el Instituto Patria.
Grupo extremista

Está claro que todas estas ideas de tono más moderado para la política exterior que se fijó Alberto Fernández en las últimas horas deberán ser entendidas por la Comisión de Asuntos Internacionales que asesora a Cristina Kirchner y que tienen posiciones más extremistas para la diplomacia.

Cuando se presentó hace dos meses atrás un libro con 26 discursos de Cristina Kirchner en foros internacionales, el ex secretario de la Presidencia, Oscar Parrilli, deslizó la necesidad de establecer una "fuerte alianza" con China y Rusia, rechazar de plano una "política alcahueta con la derecha y los grupos financieros hegemónicos" y reestablecer a la Argentina en la integración regional incluida Venezuela.

Todo este compendio de directrices de política exterior y muchas definiciones más son los parámetros sustanciales que se fijó el kirchnerismo extremista en el caso de regresar a la Casa Rosada si gana las elecciones. Parrilli cuenta con el aval de la Comisión de Asuntos Internacionales del Instituto Patria que conforman Carmen Alarcón, Carlos Raimundi, Eduardo Sigal, Nicolás Canosa, Natalia Tini y Ariel Basteiro, entre otros.

Pero con el resultado electoral del domingo de las PASO y la arrolladora victoria, todos esos referentes del extremismo K saben que Alberto Fernández será el conductor y que estarán obligados a apaciguar ánimos a fin de digerir un esquema más moderado de planes para la política exterior que se viene.

Fuente: Infobae

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