Sergio Massa se reunió con Cristina y piensa una receta para “administrar” la deuda

POLÍTICA Por
Los economistas que consulta y su interés por Vaca Muerta. El encuentro con la ex presidenta.
SERGIO MASSA

Todo es política. Sobre todo entre dos dirigentes. Pero la charla que, a fines de agosto, compartieron Cristina Kirchner y Sergio Massa, en el domicilio de la ex presidenta, apenas trascendió.

Se trató, dicen los que estuvieron al tanto del encuentro, de un diálogo personal, un ejercicio entre antiguos enemigos que se adaptan a un nuevo status como partícipes de una sociedad política común.

Massa, el último pasajero peronista en subirse a la unidad, pivotea entre varias terminales: tiene relación fluída con Horacio Rodríguez Larreta y María Eugenia Vidal, reconstruye su vínculo con el mundo K y está "online" con Alberto Fernández, al punto que se presenta como uno de los negociadores con el FMI.

El tigrense se enfocó, en estas semanas, en el diseño de una esquema para atender una de las peores herencias que, según dicen a su lado, dejará la gestión de Mauricio Macri: la abultada deuda, atada a un calendario de pago de difícil cumplimiento.

Massa sondeó entre economistas de varios perfiles y dibujó una especie de esquema para enfrentar ese tema. Consultó, por caso, a Daniel Marx, a quien presume un experto en deuda, pero conversó, también, con Martín Redrado.

Su panel de consultados incluye a Miguel Peirano y, cuentan a su lado, ha charlado con Javier Milei para pedirle un enfoque sobre la situación de la economía y de la deuda. Otro economista, de consulta frecuente, es Javier Alvaredo.

El tigrense habla de "stress" en los pagos, un punto crítico para el próximo gobierno al que se le acumulan vencimientos altos en los años 2020, 2021 y 2022. A grandes rasgos, según repite Alberto Fernández, en esos años hay pagos por 35 mil millones de dólares cuando Argentina estima ingresos de divisas por 60 mil millones.

Sobre esa cuenta, el candidato presidencial empezó a hablar allá por mayo de default encubierto. Lo repitió, horas después del "reperfilamiento", en medio de una calificación internacional de "default selectivo".

Massa, con su equipo, bosquejó un mapa y una hoja de ruta: el brief detalla que la deuda argentina se reparte en tres sectores, un 30% con el Estado, otro 30% con el FMI y organismos multilaterales y el 40% restante en tenedores de bonos.

La deuda intra Estado se puede manejar. Lo más dificil es con el FMI, que tiene 27,5% de la deuda de los organismos de crédito, y el otro 40% que está repartida en unos 9 millones de tenedores o en 1.100 fondos administradores.

La "receta" de Massa es enfocar, como prioritaria, la renegociación con el FMI que es el que concentra los mayores pagos entre el 2020 y el 2022, que al reprogramar el segmento multilaterales no es necesario retocar términos y plazos de la deuda en manos de tenedores privados.

"Reperfilar la deuda con el FMI permite resolver el stress de los pagos y se ahorra el costo de tener que reestructurar la deuda con los tenedores privados", apuntan desde las oficinas de Massa.

Según el tigrense, el Gobierno se equivocó al reperfilar la deuda privada porque solo con enfocarse en el capítulo FMI, ordenaba el intríngulis de plazos y pagos.

El fondo es un acreedor privilegiado, apuntan, que tiene el 60% de su capital "prestado" a la Argentina. Debe tener, por tanto, tanto interés en cobrar como Argentina el compromiso en pagar.

Anticipan, claro, una negociación dura desde lo técnico y desde lo político, donde el gobierno de Donald Trump será un actor primordial. 

Massa sigue, además, otro asunto puntual: el desarrollo de Vaca Muerta. El candidato aporta, en ese punto, un enfoque sobre acuerdos políticos, empresariales y sindicales, porque el diseño sobre el yacimiento Alberto Fernández lo delegó en Guillermo Nielsen, el economista que escoltó al candidato a su reunión con la comitiva del fondo que encabezaron Alejandro Werner y Roberto Cardarelli.

En la previa al acuerdo de unidad, que derivó en que Massa encabece la lista de diputados nacionales, se especuló con que ese ensamble tenía como letra chica que en un eventual gobierno, Massa podría tener involucramiento en YPF.

 

 

con información de www.clarin.com sobre una nota de Pablo Ibáñez

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