Como candidato, Alberto Fernández volvió al PJ y pidió que “se cuide la unidad”

POLÍTICA Por
Juntó a gobernadores, sindicalistas y dirigentes. Elogio a Cristina Kirchner y a Gioja. “Me inventan peleas”, se quejó.
ALBERTO FERNÁNDEZ

Alberto Fernández ocupó la última butaca que se anexó a la CAP peronista, mesa que gestionó José Luis Gioja y operó como base para tejer, en el caos, la unidad más amplia posible. "Hasta que duela", según patentó el jefe sanjuanino.

Ocurrió el 27 de febrero pasado cuando la hipótesis de un Fernández candidato era insólita. Entró, en rigor, como delegado de Cristina Kirchner porque oficiaba como canciller de la ex presidenta ante los reacios gobernadores del PJ.

Este martes, 8 de octubre, fecha patria peronista por el nacimiento de Juan Domingo Perón -se cumplieron 124 años- Fernández regresó al PJ pero lo hizo como candidato y, en el imaginario, como futuro presidente tras la victoria del 11-A.

Late, ahí, una paradoja: Fernández no es congresal, ni consejero ni autoridad partidaria. Es, apenas, afiliado del PJ porteño.

Fue, de principio a fin, un mensaje de consumo interno: elogió a Gioja y a Cristina Kirchner, y dejó un poema en defensa de la unidad peronista que asfaltó, según su mirada, la victoria en agosto sobre Mauricio Macri.

"No podemos dejar de estar unidos, porque eso nos hace vulnerables frente a los canallas”, dijo Alberto F. y enumeró la secuencia de la unidad que derivó en el Frente de Todos.

Del G-7 que junto a Felipe Solá, Daniel Arroyo y, entre otros, Víctor Santa María gestó a principios de 2018 -"fue el germen de la unidad", aseguró-, a las gestiones de Gioja, de las charlas entre sectores sindicales a la visita, el martes 14 de mayo, de Cristina a la sede del PJ de la calle Matheu.

Ausente -regresa este miércoles de Cuba y estará el 14 en Calafate y el 17 de octubre en Santa Rosa, La Pampa-, la ex presidenta apareció en los salmos políticos de Fernández y de Gioja, que estuvieron sobre el escenario junto a Gildo Insfrán, gobernador de Formosa y presidente del Congreso partidario.

Ginés González García tuvo su rol: le entregó al candidato los programas elaborados por los equipos técnicos del PJ, que él coordinó, en cuya confección participaron, dicen, unas 700 personas.

"La receta fue simple: nos hemos desencontrado, así que no miremos más para atrás, miremos en aquello qué coincidimos, el futuro", dijo el ex ministro.

En la sede de la calle Matheu confluyeron gobernadores como Juan Manzur (Tucumán), Gustavo Bordet (Entre Ríos) y Alicia Kirchner (Santa Cruz), con dirigentes sindicales como Antonio Caló (UOM), Carlos Acuña (Estacioneros) y Hugo Yasky (CTA).

Además intendentes, como Martín Insaurralde (Lomas), Fernando Gray (Echeverría), Julio Zamora (Tigre) y, entre otros, Leo Nardini (Malvinas) con dirigentes que rankean para ser funcionarios albertistas: Solá, Eduardo "Wado" De Pedro y Santiago Cafiero.

Fernández tuvo, en público, un mensaje para el peronismo: dijo que le inventan peleas con Cristina, "con los muchachos de La Cámpora" o con Sergio Berni, y pidió mantenerse unidos.

"Lo que no podemos hacer es equivocarnos, después de que la gente confíe en nosotros", apuntó.

Gioja, que se reunió con Fernández a fines de septiembre, construyó la foto de familia para recibirlo: gobernadores, sindicalistas, intendentes y jefes partidarios, la galaxia peronista que integra la cúpula del PJ, el congreso y la CAP.

En el acto, Gioja hizo un rescate: reconoció a Alberto Rodríguez Saá, gobernador de San Luis, por haber sido el primero que encaró en un encuentro en marzo de 2018 en La Pedrera, la cruzada #hay2019.

 

 

Con información de www.clarin.com sobre una nota de Pablo Ibáñez

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