En este país pueden multarte por manejar un auto sucio

Conducir un auto cubierto de barro, polvo o nieve puede parecer apenas un problema estético, pero en Rusia esa situación puede convertirse en una infracción. En varias regiones del país existe una normativa que permite sancionar a los conductores cuyos vehículos estén excesivamente sucios, especialmente cuando la suciedad impide identificar la patente.

La regla no apunta al aspecto del automóvil, sino a una cuestión de seguridad y control. Las autoridades consideran que una matrícula ilegible dificulta la identificación del vehículo en casos de infracciones, accidentes o investigaciones policiales. Por ese motivo, circular con la patente tapada por barro, hielo o polvo puede derivar en una multa.

Esta legislación suele aplicarse con mayor frecuencia durante el invierno ruso, cuando la nieve, el hielo y el lodo se acumulan rápidamente en los autos. En esas condiciones climáticas extremas, mantener el vehículo limpio se vuelve un verdadero desafío, pero la responsabilidad recae igualmente sobre el conductor.

Los controles suelen enfocarse en la visibilidad de los números y letras de la matrícula, más que en el resto del vehículo. Un auto puede estar cubierto de suciedad, pero si la patente es claramente legible, es menos probable que se aplique una sanción. En cambio, si no puede leerse a simple vista, el conductor puede ser detenido y multado.

Para muchos visitantes, la norma resulta sorprendente, sobre todo porque en otros países circular con un auto sucio no tiene consecuencias legales. Sin embargo, en Rusia se considera parte de las obligaciones básicas del conductor garantizar que el vehículo sea identificable en todo momento.

Esta curiosa regulación refleja cómo el clima, la seguridad y el control vial influyen directamente en las leyes de cada país, y demuestra que algo tan simple como no lavar el auto puede traer consecuencias inesperadas.