Trump aseguró que la caída de Maduro se ejecutó sin pactos internos y puso el foco en la reconstrucción petrolera de Venezuela
- Trump aseguró que la operación que derrocó a Maduro se realizó sin pactos con su círculo cercano.
- Estados Unidos evalúa levantar sanciones a Delcy Rodríguez si mantiene una actitud cooperativa.
- La Casa Blanca impulsa la reconstrucción de la industria petrolera venezolana con empresas estadounidenses.
- Las petroleras se muestran cautelosas por antecedentes de expropiaciones e inestabilidad política.
- Trump descartó elecciones inmediatas en Venezuela y no excluyó nuevas intervenciones.
- La caída de Maduro reconfigura el tablero político y energético de la región.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este lunes que la operación militar que derivó en el derrocamiento y captura del dictador venezolano Nicolás Maduro se realizó sin la participación del círculo íntimo del líder chavista, aunque reconoció que existieron intentos de sectores del régimen por negociar una salida ordenada. Las declaraciones se produjeron pocas horas después de que Maduro fuera trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo y tráfico de armas ante la Justicia federal estadounidense.
En una entrevista televisiva, Trump descartó de manera tajante que la acción haya contado con coordinación previa con Delcy Rodríguez, quien fue juramentada este lunes por la Asamblea Nacional como jefa del régimen chavista tras la caída de Maduro. “No, eso no es el caso”, respondió el mandatario al ser consultado sobre una eventual comunicación con la dirigente venezolana antes del operativo.
No obstante, Trump introdujo un matiz al señalar que Rodríguez “ha estado cooperando” con funcionarios de su gobierno. En ese marco, adelantó que la Casa Blanca evaluará en el corto plazo si mantiene o levanta las sanciones vigentes en su contra. La definición dejó abierta una ventana de negociación condicionada a la actitud que adopte el nuevo liderazgo chavista en esta etapa de transición forzada.
El presidente subrayó que la decisión de avanzar con la operación fue adoptada bajo su supervisión directa, aun cuando contó con un equipo de altos funcionarios designados para coordinar la intervención, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth. Según Trump, la captura de Maduro respondió a una evaluación estratégica que combinó objetivos de seguridad, lucha contra el narcotráfico y estabilización regional.
En paralelo al plano político y militar, el mandatario colocó en el centro del debate el futuro económico de Venezuela, con especial énfasis en la industria petrolera. Trump sostuvo que empresas estadounidenses podrían reconstruir la infraestructura energética del país en un plazo inferior a los 18 meses, aunque reconoció que se trata de un proceso costoso. “Será mucho dinero. Se gastará una cantidad tremenda, y las compañías petroleras lo harán, y luego se les reembolsará por nosotros o a través de los ingresos”, explicó.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de crudo del mundo, estimadas en más de 300.000 millones de barriles, lo que representa cerca de una quinta parte de las reservas globales conocidas. Para Trump, la reactivación de esa capacidad productiva no solo permitiría recuperar ingresos para el país sudamericano, sino que también tendría un impacto directo en el mercado energético internacional.
Sin embargo, el entusiasmo presidencial contrasta con la cautela que domina en la industria petrolera estadounidense. Compañías como Exxon Mobil, Chevron y ConocoPhillips han expresado reparos ante un eventual regreso pleno a Venezuela, debido a los antecedentes de nacionalizaciones, expropiaciones y a la prolongada inestabilidad política. Darren Woods, CEO de Exxon Mobil, recordó que la empresa fue expropiada en dos oportunidades y advirtió que cualquier retorno requerirá un análisis exhaustivo de viabilidad y seguridad jurídica.
En ese contexto, la secretaria de Energía, Chris Wright, mantendrá esta semana reuniones con ejecutivos de Exxon y ConocoPhillips para delinear estrategias de inversión y reconstrucción. Trump insistió en que el aumento de la producción venezolana contribuiría a mantener bajos los precios del crudo a nivel global y, en consecuencia, los valores de la gasolina en Estados Unidos, que —según señaló— se encuentran en mínimos desde marzo de 2021.
En cuanto a la situación política interna de Venezuela, el presidente estadounidense descartó la convocatoria a elecciones en el corto plazo. “Tenemos que arreglar el país primero. No hay manera de que la gente pueda votar”, afirmó, al rechazar la posibilidad de comicios dentro de los próximos 30 días. También advirtió que Estados Unidos está preparado para intervenir nuevamente si Delcy Rodríguez dejara de cooperar, aunque consideró que ese escenario no es el más probable.
Trump se refirió además a versiones periodísticas sobre la líder opositora María Corina Machado. Negó que haya descartado su participación en un eventual gobierno por el hecho de haber recibido el Premio Nobel de la Paz el año pasado. Aunque cuestionó la distinción, aseguró que “eso no tiene nada que ver” con las decisiones políticas que evalúa su administración.
La captura de Maduro y los anuncios sobre la reconstrucción petrolera colocaron nuevamente a Venezuela en el centro de la geopolítica regional. La estrategia estadounidense combina control político, presión militar y apertura a la inversión privada, con el objetivo de restablecer la producción de crudo y debilitar las bases del régimen chavista, que durante décadas se sostuvo en el control estatal de la industria y en alianzas internacionales para resistir la presión externa.