Los alimentos que mejoran el humor
El cansancio, la astenia y el agotamiento son percepciones subjetivas de falta de energía, que pueden ser físicas o mentales. Es importante distinguir entre fatiga, que se refiere a una reducción de energía y motivación, y somnolencia, que implica una necesidad de dormir. La fatiga, aunque común tras el esfuerzo físico o el estrés, requiere evaluación médica si persiste a pesar del descanso adecuado y una alimentación equilibrada.
El cansancio persistente es uno de los motivos más frecuentes de consulta médica. Existen patrones que pueden indicar causas subyacentes: quienes se sienten descansados al despertar pero se agotan rápidamente podrían tener hipotiroidismo, mientras que quienes despiertan cansados y se mantienen así durante el día deberían considerar la posibilidad de un cuadro depresivo.
Recentes avances en neurobiología han revelado que la astenia puede ser el resultado de alteraciones en el hipotálamo, que regula funciones clave como el estado de ánimo y el sueño. Estas alteraciones pueden desincronizar el reloj biológico del cuerpo, afectando la producción y el uso de energía.
Entre las causas más comunes de fatiga se encuentran la anemia, trastornos del sueño, dolor crónico, hipotiroidismo, consumo de alcohol y algunos medicamentos, incluidos antihistamínicos y antidepresivos. Es crucial consultar al médico antes de modificar cualquier tratamiento.
El síndrome de fatiga crónica, que dura más de seis meses y afecta más a mujeres entre 30 y 50 años, representa otra afección relevante. Para combatir la fatiga es fundamental priorizar el sueño de calidad, una alimentación equilibrada y actividad física regular. Algunos consejos prácticos incluyen desayunar todos los días, organizar comidas cada tres horas y moderar el consumo de cafeína.
Desde el punto de vista nutricional, ciertos alimentos pueden ayudar a combatir el cansancio:
- Avena: Fuente de energía sostenida y vitaminas del complejo B.
- Pescado de mar: Rico en hierro y triptófano, favorece la producción de serotonina.
- Nueces: Proporcionan energía y omega-3.
- Pastas integrales: Facilitan una absorción lenta de hidratos de carbono.
- Leche: Contribuye a la salud ósea y aporta triptófano.
- Chocolate amargo: Eleva el ánimo, en cantidades moderadas.
- Semillas de lino y chía: Ricas en omega-3 y energía.
- Lentejas: Aportan hierro y su absorción mejora con vitamina C.
- Bananas: Contienen más hidratos de carbono que otras frutas, junto con triptófano.
- Pan integral: Proporciona energía prolongada y vitaminas del complejo B.
Una adecuada alimentación es fundamental para mantener la energía y el buen humor en la vida diaria.