Las provincias inquietas ante la reforma laboral de Milei y el impacto en Ganancias

Previo al debate sobre la reforma laboral impulsada por Javier Milei, las provincias comienzan a expresar su preocupación por la reducción del impuesto a las Ganancias, que podría afectar los recursos coparticipables. Desde Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro no se opone de manera rotunda, pero condiciona cualquier negociación a la regularización de la deuda del Gobierno nacional con la Caja de Jubilaciones de la provincia.

El equipo de Pullaro no desestima la posibilidad de negociar la baja del tributo, aunque advierten que esto repercutirá en los ingresos provinciales. "Mientras se dinamice la economía, está bien", señala un colaborador del gobernador, quien subraya que Santa Fe, con una alta proporción de trabajadores de ingresos elevados, se beneficiaría con una mayor circulación de dinero.

La cuestión de Ganancias salió a la luz tras el anuncio de que Diego Santilli comenzará una gira por diez provincias en busca de apoyo para la reforma laboral, aunque Santa Fe no será parte de la agenda debido a la negativa de Pullaro a publicitar un encuentro con el ministro del Interior. A pesar de esto, su espacio político ya expresó su apoyo a una reforma laboral con enfoque productivo, lo que se espera que se refleje en el bloque de Provincias Unidas en la Cámara de Diputados, liderado por Gisela Scaglia.

Sin embargo, las consecuencias de la reducción del impuesto son preocupantes. Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal estima que la disminución de Ganancias implicaría una pérdida del 0,22% del PIB, unos $1,9 billones anuales. De este total, el Gobierno nacional perdería $790 mil millones y las provincias verían reducidos sus fondos en $1,12 billones. Santa Fe, el segundo distrito más afectado, dejaría de recibir más de $97 mil millones al año, solo superada por Buenos Aires.

Desde la Casa Gris, aunque la cifra no provoca pánico, se exige a cambio que el Gobierno nacional regularice el pago de la deuda con la Caja de Jubilaciones de Santa Fe, tal como lo consiguió Córdoba. "Solo pedimos que se cumpla la ley", reiteran desde el gobierno provincial.

Los reclamos del Gobierno santafesino son múltiples, pero se destaca la necesidad de mejorar la infraestructura vial, ya que muchas rutas han quedado en deterioro, siendo reparadas por la provincia. Pullaro ha propuesto que el Gobierno nacional transfiera la manutención de estas rutas a Santa Fe; sin embargo, las negociaciones se complicaron cuando el ministro de Economía, Toto Caputo, condicionó el acuerdo a la renuncia de Santa Fe a la demanda por la deuda.

El reclamo de deuda asciende a más de $1,5 billones, acumulada debido a la suspensión de transferencias que deberían haberse realizado mensualmente desde hace un año. Este monto se origina de un compromiso asumido en la década de 1990, cuando el Gobierno nacional se comprometió a compensar el déficit de las provincias que no transferían sus cajas jubilatorias a Anses.

Pullaro enfrentó el déficit previsional como una de sus principales preocupaciones y ha implementado reformas en este ámbito, lo que ha generado tensiones con diversos sectores. Además, ha llevado el reclamo de deuda a la Corte Suprema de Justicia, aunque los intentos de conciliación han sido considerados insuficientes por la provincia.

Esta situación se da en un contexto donde un reciente informe del Ministerio de Economía de Santa Fe revela que, si no se hubieran tenido que cubrir las transferencias no enviadas, la provincia habría cerrado 2025 con un superávit considerable.