Una escena preocupante reabre el debate sobre jugar con temperaturas límite

La tenista mexicana Renata Zarazúa dio la voz de alarma antes de su participación en el Abierto de Australia al compartir una imagen de sus quemaduras en la espalda, resultado del intenso calor que se experimenta en el país. “El sol de Australia no es broma”, publicó la jugadora de 28 años en sus redes sociales.

Zarazúa, actualmente en la posición 84 del ranking mundial, había competido recientemente en el Hobart Internacional, donde disputó un extenso partido de casi tres horas contra la estadounidense Hailey Baptiste. Tras el encuentro, su espalda presentaba quemaduras graves y laceraciones, una preocupación frecuente en esta época del año, donde las temperaturas pueden superar los 40 grados Celsius.

La publicación se produce a pocos días de su debut en el Abierto de Australia, donde busca mejorar su desempeño en su tercera participación.

En un contexto relacionado, la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) ha anunciado cambios en su reglamento para la temporada 2026, introduciendo un nuevo protocolo para enfrentar las condiciones de calor extremo. Según la nueva normativa, si el índice WBGT (que mide el estrés térmico) supera los 32,2 grados, los partidos al mejor de tres sets deberán ser suspendidos. Esta medida busca proteger la salud de los jugadores y prevenir riesgos de descompensación.

Además, si el WBGT alcanza los 30,1 grados durante los dos primeros sets, los tenistas podrán solicitar una pausa de 10 minutos para hidratarse y refrescarse. Durante este tiempo, podrán utilizar métodos de enfriamiento, cambiarse de ropa o recibir orientación de sus entrenadores, supervisados por el personal médico de la ATP.

Este protocolo se implementa tras numerosos episodios de calor extremo que han afectado el rendimiento de los jugadores, llevando incluso a abandonos durante los partidos. Hasta el momento, la normativa solo permitía breves pausas, consideradas insuficientes por muchos tenistas.