RAFAELA R24N

Viotti anunció la incorporación de cámaras de alta definición: Rafaela escucha promesas, pero exige resultados


El Municipio de Rafaela anunció una nueva etapa de fortalecimiento del sistema de videovigilancia urbana, con la incorporación de tecnología de última generación y más de 500 cámaras conectadas al Centro de Monitoreo Urbano. Sin embargo, más allá de los anuncios y las declaraciones oficiales, los resultados concretos aún están por verse.

La inversión municipal apunta a mejorar la calidad de imagen, el alcance y la precisión del monitoreo, priorizando equipos con mayor definición, zoom y capacidad de operación nocturna. Desde el Ejecutivo local se insiste en que no se trata solo de sumar dispositivos, sino de optimizar el funcionamiento del sistema para la prevención del delito y el esclarecimiento de hechos.

El intendente Leonardo Viotti volvió a destacar estas mejoras técnicas y aseguró que la nueva tecnología permitirá identificar con mayor precisión situaciones, vehículos y personas. También mencionó la instalación de cámaras domo de alta definición y lectoras de patentes en accesos y corredores estratégicos de la ciudad, configurando lo que definió como un “escudo digital”.

No obstante, en la calle la reacción es otra. Existe un cansancio generalizado frente a los anuncios rimbombantes que luego no se traducen en cambios palpables. La experiencia reciente ha dejado en claro que muchas promesas oficiales no se cumplieron o quedaron a mitad de camino, motivo por el cual hoy toda información que emana del despacho del intendente Viotti es recibida con dudas y cautela.

En materia de seguridad, los vecinos no esperan presentaciones técnicas ni discursos bien redactados: esperan resultados. Menos delitos, más prevención efectiva y respuestas rápidas. Todo lo demás es relato.

Por eso, antes de brindar o celebrar, habrá que ver si este sistema mejorado realmente funciona, si las cámaras sirven para prevenir hechos delictivos y si las imágenes aportan soluciones concretas. La tecnología por sí sola no garantiza seguridad; lo hace su correcta utilización, el control permanente y una política clara detrás.