El Vaticano abre un nuevo canal de diálogo con la industria energética y minera de América Latina
- La audiencia con el papa León XIV reunió a empresarios energéticos y mineros de América Latina y el Caribe
- Participaron referentes argentinos y líderes globales de la industria extractiva
- El encuentro se enmarca en la Iniciativa Construyendo Puentes impulsada por la PCAL
- El eje fue el equilibrio entre desarrollo económico, justicia socio-climática y ambiente
- Se anticipa un enfoque papal más pragmático que el de su predecesor
- La Iglesia refuerza su rol como mediadora en debates estratégicos para la región
La audiencia privada que el papa León XIV concedió este sábado en el Vaticano a un grupo de empresarios energéticos y mineros de América Latina y el Caribe marcó un gesto político y pastoral de alto contenido simbólico. Se trató del séptimo encuentro sinodal de la Iniciativa Construyendo Puentes, un proceso de diálogo impulsado desde 2022 por la Pontificia Comisión para América Latina (PCAL), que busca articular posiciones entre la Iglesia, el mundo productivo y los actores sociales frente a los desafíos del desarrollo contemporáneo.
Entre los participantes se destacaron empresarios argentinos como Hugo Eurnekian, José Luis Manzano y Alejandro Bulgheroni, junto a referentes globales del sector extractivo como Mike Henry, director ejecutivo de BHP; Gustavo Pimenta, CEO de Vale; y Robert Friedland, presidente ejecutivo de Ivanhoe. En total, más de una docena de líderes industriales fueron recibidos en Roma en un contexto de creciente demanda mundial de minerales estratégicos, impulsada por la transición energética y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial.
El objetivo central del encuentro fue “construir puentes”: de inclusión con las universidades, de reconciliación con sindicatos, asociaciones empresariales y comunidades organizadas, y de fraternidad con las conferencias episcopales regionales. En ese marco, el diálogo giró en torno a la búsqueda de un equilibrio entre el desarrollo económico, la justicia socio-climática y el cuidado de la “casa común”, uno de los ejes centrales del magisterio social de la Iglesia en las últimas décadas.
Con cerca de 1.400 millones de fieles en todo el mundo, la Iglesia Católica mantiene una presencia territorial significativa en regiones donde se desarrollan proyectos mineros y energéticos, muchas veces en comunidades remotas y vulnerables. Esa realidad le otorga un rol singular como mediadora en un escenario atravesado por tensiones entre inversión, empleo, impacto ambiental y derechos sociales.
El encuentro también ofreció una primera señal del perfil que podría adoptar el pontificado de León XIV frente a la industria extractiva. Su predecesor, el papa Francisco, mantuvo en varias ocasiones un tono crítico y confrontativo con el sector, llegando a advertir a directivos de grandes petroleras sobre la necesidad de abandonar la exploración de nuevos combustibles fósiles. En contraste, analistas y participantes del encuentro coinciden en que León XIV comparte las preocupaciones ambientales y sociales de Francisco, pero podría adoptar un enfoque más pragmático, influido por su experiencia pastoral en Perú y su conocimiento directo de las realidades latinoamericanas.
La Iniciativa Construyendo Puentes se apoya en una metodología de escucha activa de las necesidades territoriales, con énfasis en el trabajo digno y la protección ambiental. El proceso promueve un discernimiento social compartido, inspirado en el Magisterio Social Pontificio, y apunta a generar condiciones para una transición justa en economías altamente dependientes de los recursos naturales.
Desde su creación, la iniciativa celebró seis encuentros sinodales previos que involucraron a obispos, académicos, estudiantes universitarios, rectores, sindicatos y comunidades organizadas de todo el continente americano. La reunión de este sábado se inscribe en esa continuidad y tuvo como eje el análisis de amenazas y oportunidades para la región, así como la definición de líneas de acción futuras.
Durante la jornada, José Luis Manzano destacó la tradición de diálogo de la Iglesia y subrayó la relevancia de debatir temas como el cambio climático y la creciente demanda de minerales críticos. Hugo Eurnekian, por su parte, calificó el encuentro como “poco común” y valoró la posibilidad de un intercambio franco con el Pontífice.
Previo a la audiencia con León XIV, los empresarios participaron de un desayuno de trabajo coordinado por la PCAL, donde se repasó el recorrido del proceso sinodal y se establecieron las bases del diálogo que marcó la jornada del 24 de enero de 2026. El encuentro reforzó el rol de la Iglesia como facilitadora de consensos en uno de los debates más sensibles de la agenda regional: cómo impulsar el crecimiento económico sin profundizar desigualdades ni comprometer el ambiente.