Corach disparó contra Viotti y Castellano lo amplificó: La pelea de los inútiles que desnuda a la vieja política rafaelina
La pelea de los inútiles: Corach, Viotti y la vieja política que se tira mierda mientras Rafaela se hunde
Marcos Corach salió a pegarle con todo al intendente Leonardo Viotti por el anuncio de la reconstrucción de la Recova Ripamonti. Lo hizo desde X, con un texto largo, ácido y cargado de reproches. Dijo que Viotti “hizo poco y nada”, que se apropia del trabajo ajeno, que se olvida de Omar Perotti, del convenio con el Colegio de Arquitectos, de los 24 proyectos presentados durante la gestión de Luis Castellano y hasta de que él mismo, como concejal, se había opuesto a la expropiación.
Hasta ahí, una crítica política dura.
Pero el dato clave fue otro: Luis Castellano retuiteó el mensaje completo. Y eso no es casualidad.
Faltan menos de dos años para las elecciones municipales y ya empiezan a acomodarse las fichas. El retuit es una señal: Castellano vuelve al ruedo, o al menos quiere estar en la discusión. El peronismo se mueve. Y lo hace atacando al actual intendente.
Ahora bien, digamos todo.
Corach tiene razón en muchas cosas. Viotti no puede posar de héroe de una obra que viene de arrastre. No puede actuar como si la historia empezara con él. Eso es cierto.
Pero también es cierto algo mucho más incómodo: el peronismo gobernó Rafaela durante 32 años. Treinta y dos. No tres. No ocho. Treinta y dos.
Y en esos 32 años no resolvieron los problemas que hoy le reclaman a Viotti. Que dejen de mentir, por la Recova Ripamonti no hicieron nada, al menos nada serio.
Entonces, ¿de qué estamos hablando?
Estamos viendo la pelea de los inútiles.
La pelea de políticos que no hicieron lo que tenían que hacer cuando tuvieron todo el poder y ahora se hacen los ofendidos morales.
Corach le reclama impericia a Viotti. Pero esa misma impericia fue la marca registrada de décadas de gestión anterior.
Si hubo incapacidad, fue compartida.
Si hubo desidia, fue estructural.
Si hubo oportunidades perdidas, ellos (los peronistas) son más que responsables ¡ 32 años papá!, un poco de seriedad, no te cagues de risa de la gente por favor.
Hoy se tiran mierda por Twitter mientras Rafaela es una ciudad con:
– más gente en situación de calle
– microbasurales en todos los barrios
– un municipio ausente
– una ciudad que pasó de ser “la perla” a ser una postal de abandono
Y mientras tanto, la política juega a ver quién se queda con el cartel de una obra.
Corach acusa a Viotti de tener “regocijo por el protagonismo”.
Puede ser.
Pero Castellano gobernó más de una década y hoy aparece como si fuera un comentarista externo, como si no tuviera nada que ver con lo que pasa. Pisa la tierra man, la gente no come vidrio y quedás como pelotudo, la política desde el 2023 es otra, aterricen por favor!
Viotti, Corach, Castellano, Perotti, Mirabella, Peirone, Bottero… siempre los mismos nombres. Siempre los mismos apellidos. Siempre el mismo circo. Y el ciudadano común, el que todos los días con sus impuestos les paga los altísimos sueldos ya están podridos, solo que ahora saben usar el arma más poderosa que tiene: el voto, el arma que les dio el máximo castigo.
Uno acusa.
El otro se victimiza.
El otro retuitea.
Y la ciudad sigue igual o peor.
La gente no ve una pelea por la Recova.
Ve una pelea por el ego.
Por el micrófono.
Por el cargo.
Por el negocio político.
Y en el fondo, la sociedad ya sacó su conclusión: son todos más o menos lo mismo.
Vieja política.
Viejas mañas.
Viejas excusas.
Siempre la culpa es del pasado.
O de la Nación.
O del clima.
O del que estuvo antes.
Nunca de ellos.
Mientras tanto, el vecino paga impuestos cada vez más altos para financiar este espectáculo de vanidades.
Que se sigan peleando.
Que se sigan sacando los trapitos al sol.
Que sigan creyendo que la gente es boluda.
Porque esta pelea no es por Rafaela.
Es por ver quién se queda con un pedazo de poder.
Y eso la sociedad lo huele. Lo ve. Y lo castiga.
No es Corach contra Viotti.
No es peronismo contra radicalismo.
Es la política tradicional contra una ciudadanía harta.
La Recova es apenas una excusa.El verdadero conflicto es otro: la vieja política está agotada.
Y cuando los políticos se pelean entre ellos con este nivel de miseria, lo único que hacen es acelerar su propio final.
La pelea de los inútiles no construye nada.
Solo confirma lo que muchos ya piensan: que no sirven para gestionar, solo para putearse entre ellos. Y la gente, mientras tanto, ya está mirando para otro lado. Ya eligió